El futuro no nos necesita. Máquinas inteligentes

Bill Joy, confundador de Sun Microsysten

En el artículo “Porque el futuro no nos necesita” de Bill Joy, se habla de un futuro sin los humanos tal como existen hoy. ¿Será posible? Para aclarar esto y dada la importancia de articulo lo analizaremos desde tres enfoques que estan inmerso en el texto de Bill Joy. Además, para mayor claridad lo dividiremos en tres articulos: las máquinas inteligentes, los riesgos existenciales y las cosmovisiones.

Aunque el articulo fue escrito por Bill Joy en el 2000, no ha perdido vigencia

 

Las máquinas inteligentes

“Diseñando software y microprocesadores, nunca había tenido la sensación de que estaba diseñando una máquina inteligente. El software y el hardware son tan frágiles, y la capacidad de las máquinas de ”pensar” se muestra tan ausente que, incluso como posibilidad, siempre me pareció muy alejada en el futuro. Pero ahora, con la perspectiva de un poder de procesamiento de nivel humano (*) en unos 30 años, una idea nueva surge sola: que podría estar trabajando para crear herramientas que van a permitir la creación de la tecnología que podría reemplazar a nuestra especie”. Bill Joy

(*) Lo que define, actualmente, a las máquinas inteligentes no son los programas que la hacen funcionar si no el poder de procesamiento: mayor velocidad de cálculo, mayor capacidad de memoria, mayor conectividad, mayo a acceso a diferentes recursos, mayor presencia en todos los aspectos de la vida, etc.

Después del paradigma cibernético con su intento de construir una mente mecánica le siguió el paradigma cognitivo y la idea de reproducir la mente por medio de algoritmos ya que la mente no era otra cosa que estados mentales que se procesaban en el cerebro al igual que los programas en una computadora.

Lo cual llevó a muchos investigadores en el campo teórico a pensar que una vez que se descifrara los procesos de la mente era seguro desarrollar los algoritmos que representaban esos procesos, era obvio, ya que la mente lo que hace es manipular símbolos por medios algorítmicos. De ahí surgieron los métodos heurísticos, las reglas de producción, los mecanismos de resolución de problemas, etc.

De todo lo anterior se desprende que era totalmente posible reproducir la mente en una computadora, bastaba con encontrar la descripción algorítmica de los estados mentales. Y por muy compleja que pareciera el funcionamiento de la mente, en el fondo no era otra cosa que complejos algoritmos, y la tarea de los investigadores de la IA consistía en descifrar esos procesos y su conversión en algoritmos para luego introducirlos en una computadora e ir conformando una nueva inteligencia no humana.

Entre las críticas al surgimiento de una inteligencia artificial, está la de Roger Penrose quien establece diferencias entre el funcionamiento de un ordenador, que es capaz solamente de un razonamiento algorítmico basado en secuencias lógicas, y el funcionamiento del cerebro humano, que es capaz de estar abierto a la improvisación y a lo inesperado, a lo caótico, es decir, a lo creativo.

Los investigadores de IA, siguen creyendo que, aunque pueda tomar décadas para aclarar todos los detalles, no hay nada adicional subyacente en el pensamiento: es solo tratamiento de la información. Y siguen aferrados a la metáfora de que el cerebro es equivalente al hardware de una computadora, por lo que es totalmente factible transferir la mente de un soporte (el cerebro) a otro (la máquina).

En cambio, los expertos en computación tradicional no pueden creer que las computadoras relativamente simples, en las que se ejecutan sus programas, se almacenen sus bases de datos, sus gráficos; que requiere de un sistema operativo y opera sobre algoritmos numéricos; puedan ser también el sustrato donde se puedan ejecutar los complejos procesos de la mente humana.

Inteligencia artificial (IA) fuerte y débil

Desde sus inicios podemos hablar de dos enfoques de la IA, de una parte la IA fuerte y de la otra una memos categórica a la hora de interpretar los hechos, la IA débil.

La idea de una IA fuerte ha sido el sueño de casi todos los investigadores de ese campo. Sostiene que todas las operaciones mentales son manifestaciones sofisticadas de complicados procesos computacionales, y que es irrelevante si tales procesos son llevados a cabo por un sujeto humano, un objeto físico o un dispositivo electrónico. Por lo que acepta que la mente humana puede ser reproducida o copiada para otro medio,  donde el cerebro se considera un soporte más.

En cambio, la IA débil considera que la mente funciona diferente a los sistemas de computación y solo aspiran a desarrollar sistemas informáticos que tenga un comportamiento tan inteligente como el del ser humano. Se acepta la creación de un algoritmo suficientemente complejo que podría ser codificado a través de un programa computacional y controlar un robot de la misma forma que lo haría un ser humano.

Siguiendo las ideas de John Searle: “La IA débil tiene por único objetivo simular estados mentales sin pretender por ello que las computadoras tengan conciencia,… El objetivo de la IA fuerte, por el contrario, es una computadora con conciencia”.

¿Será posible que las máquinas sean más inteligentes que los humanos?

“¿Qué tan pronto podría ser construido ese robot inteligente? Los avances anunciados en el poder de procesamiento de las computadoras parecen hacerlo posible para el 2030(*). Y una vez que ya existe un robot inteligente, queda un pequeño paso hacia una especie robot –hacia un robot inteligente que puede hacer copias evolucionadas de sí mismo”. Bill Joy

(*) Ya en los 50s se pronosticaba que para los 80s se construirían máquinas con inteligencia humana

Para que la máquina tenga todos los algoritmos que conforman la mente, primero, hay que ir descubriendo los mecanismos de la mente, traducirlos en algoritmos para incluirlos en la computadora, así sucesivamente hasta que se haya reproducido totalmente la mente humana, y pueda funcionar en una computadora. Fueron muchos investigadores en esa época, principio de los 50, dieron esto por hecho y afirmaron que en los anos 80s ya existirían máquinas con inteligencia humana, en ese entonces no se hablaba de superar la inteligencia humana, ni de singularidad tecnológica, etc.

Entonces… ¿Que está sucediendo ahora? Porque la IA y sobre todo las máquinas inteligentes están ocupando las mentes de muchos científicos y filósofos. Cuál es el nuevo enfoque?

Pero antes debemos decir que sigue pendiente el problema si las máquinas serán conscientes o no, interrogante, que ha perdurado hasta nuestros días: ¿si se reproducía la mente humana en una máquina, esta no sería consciente? Lo cual llevó a las siguientes definiciones.

  1. La consciencia no se puede atribuir a procesos puramente físicos y, por lo tanto, es inaccesible incluso a un abordaje científico arbitrariamente avanzado (metafísico)
  2. La consciencia surge de procesos puramente físicos del cerebro pero sostiene que estos son tan complejos o tan alejados de la comprensión científica, que prácticamente no hay esperanza de que podamos duplicarlos (físico/irreproducible).
  3. Es posible que podamos comprender y duplicar los procesos que dan lugar a la consciencia, aunque esto quizás resulte una labor extremadamente difícil (físico/reproducible).
  4. La consciencia no es algo tan especial y que una máquina a la que se haya provisto de suficiente inteligencia, con el tiempo adquirirá consciencia de manera más o menos automática (trivial).

Los defensores de la IA fuerte están convencidos de que se podrán reproducir todas las capacidades humanas, incluyendo la consciencia en una máquina. Y aunque esta idea ha ido variando con el tiempo, no ha cambiado en su esencia:

Si partimos del hecho que las máquinas son cada vez más veloces, piensen en las primeras computadoras que no alcanzaban los 10 Megahertzios (Mhz) a las actuales que ya sobrepasan los 3 Gigahertzios y no se vislumbra ningún límite para que esta velocidad no siga aumentando. Con la obtención de máquinas superveloces, estas podrán efectuar un billón de operaciones por segundos, con lo cual según Moravec estarán en condiciones de alcanzar el nivel de la inteligencia humana. Aun más, teniendo en cuenta que el cerebro humano trabaja a una frecuencia de 100 hertzios o ciclos por segundo y que no se vislumbra una cota que limite la velocidad de procesamiento de la computadora basada en un hardware cada vez más sofisticado, con mayor capacidad de memoria, varios procesadores centrales (la materia gris de la máquina), mayor velocidad de acceso a los periféricos; parece posible, incluso, que la máquina pueda superar al hombre.

Vemos que esta idea sigue la tendencia de priorizar el hard sobre el soft y se apoya sobre los siguientes conceptos:

  • La evolución de las máquinas es más rápida que la de los humanos, mientras las máquinas sufren un crecimiento acelerado, la evolución natural de los humanos está prácticamente detenida.
  • La aceleración de las tecnologías se seguirá incrementando hasta llegar a un punto que escapa a las capacidades de los humanos (singularidad tecnológica).
  • La máquinas que se irán auto construyéndose a sí misma cada vez más perfeccionadas, más veloces, más memorias, dotadas de mejores algoritmos podrán llegar a convertirse en máquinas superinteligentes que superen a los humanos..
  • La inteligencia de las máquinas dada la complejidad que irán adquiriendo y las conexiones internas (circuitos) o externas (redes) podrá despertar como una entidad auto consciente.

Entonces… ¿Existirán máquinas más inteligentes que los  humanos para el 2030? ¿Hay alguna razón que nos pueda llevar a pensar que será así?

Hoy la máquina supera al campeón del mundo en ajedrez, no sería esto razón suficiente. Sin embargo la máquina no utiliza la misma forma de pensar que el humano, su fuerza se basa en su velocidad de cálculo que le permite explorar de forma casi exhaustiva todas las variantes, además, por supuesto, de contar con valoraciones estratégicas, pero lo que la hace invencible es su velocidad para calcular las variantes, lo que se llama algoritmo de fuerza bruta. Pero, esto apoya la tesis que según las máquinas mejoren su hardware obtendrán resultados mejores, así, hasta superar a los humanos en todas sus facetas.

Para terminar, diremos que hoy son muchos los científicos de renombre que se han adherido a esta hipótesis entre ellos: Vernor Vinge, Ray Kurzweil, Hans Moravec, Marvin Minsky, entre otros. También instituciones como IBM, Microsoft, Google, Facebook, etc., trabajan en proyectos relacionados con el tema y otros se mantienen muy atentos de lo que sucede como Apple y Sun por solo citar dos nombres, lo que nos hace pensar que la preocupación de Bill Joy no está mall encaminada

Imgen: Ecured

Bibliografía (Grupo Facebook Enfoque sistémico-cibernético. La era tecnológica

 

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Acerca de Alejandro Madruga

Licenciado en Cibernética Matematica. Trabajo el tema de la Inteligencia Artificial desde 1986. He publicado articulos y ensayos sobre la Cibernetica y las tendencias tecnologicas. También he publicados narraciones de ciencia ficción
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