Reflexiones sobre el informe ¨Cien Años de Estudio en Inteligencia Artificial (AI100)”¨

Eric Horvitz, inspirador del proyecto AI100

En el análisis presentado por un grupo de académicos y de expertos tecnológicos del proyecto “Cien Años de Estudio en Inteligencia Artificial” (AI100), llevado a cabo por la Universidad de Stanford donde se analiza la penetración de la Inteligencia Artificial (IA) en la sociedad, ciencia y en la tecnología y se realizan una serie de reflexiones y recomendaciones sobre la regulación y las políticas públicas a llevar a cabo en la IA de cara a 2030. El enfoque de este estudio está destinado a resaltar cambios específicos que afectan la vida cotidiana de los millones de personas que los habitan. El Panel de Estudio redujo su consulta a ocho dominios donde AI ya tiene o se proyecta que tendrá el mayor impacto: transporte, atención médica, educación, comunidades de bajos recursos, seguridad pública, empleo y lugares de trabajo, robots domésticos / de servicio y entretenimiento.

El informe se asume que las representaciones aterradoras y futuristas de la Inteligencia Artificial (IA) que dominan las películas y las novelas, y dan forma a la imaginación popular, son ficticias, y afirma, que no hay una raza de robots sobrehumanos en el horizonte o probablemente incluso posible. En realidad, no solo la ciencia ficción, muchos investigadores advierten sobre los peligros del surgimiento de una superinteligencia artificial que podría poner en peligro la existencia de la especie humana, entre ellos el filósofo Nick Bostrom, quien dirige el Instituto del Futuro de la Humanidad, y este no es el único instituto de investigación dedicado a los riesgos de la IA, los cuales también han elaborado sus informes desde el punto de vista de una IA peligrosa y la necesidad de construir una IA que este alineada con los intereses humanos a la que llaman inteligencia artificial beneficiosa. En lo que si todos coinciden es que la IA ya está cambiando nuestra vida cotidiana, casi en su totalidad de manera que mejora la salud humana, la seguridad y la productividad.

El grupo de expertos que participó en el panel afirma que el mayor potencial de la IA es, entre otras cosas, hacer que la conducción sea más segura, ayudar a los niños a aprender y extender y mejorar la vida de las personas. De hecho, las aplicaciones de IA beneficiosas en escuelas, hogares y hospitales ya están creciendo a un ritmo acelerado. Por otra parte, resalta el papel de las compañías de tecnologías de la información como Apple, Facebook, Google, IBM y Microsoft gastan mucho para explorar las aplicaciones de inteligencia artificial que consideran críticas para su futuro, hoy la IA no solo es motivo de investigación de centros de investigación y universidades sino, también, de las grandes transnacionales dedicadas a las tecnologías de la información.

En el informe se señala que incluso mientras la AI continúa brindando beneficios importantes, también plantea importantes problemas éticos y sociales, incluidas las preocupaciones de privacidad, pero sobre todo el uso de los robots y otras tecnologías de inteligencia artificial que ya han comenzado a desplazar puestos de trabajo en algunos sectores. Y aclara, que, como sociedad, ahora nos encontramos en una coyuntura crucial para determinar cómo implementar tecnologías basadas en IA de manera que promueva, no obstaculice, valores democráticos como la libertad, la igualdad y la transparencia.

En Salud (cito textualmente el informe), ha habido un inmenso salto hacia adelante en la recopilación de datos útiles desde dispositivos de monitoreo personal y aplicaciones móviles, desde registros de salud electrónicos (EHR) en entornos clínicos y, en menor medida, de robots quirúrgicos diseñados para ayudar con procedimientos médicos y robots de servicio que apoyan las operaciones del hospital. Las aplicaciones basadas en la IA podrían mejorar los resultados de salud y la calidad de vida de millones de personas en los próximos años. Aunque las aplicaciones clínicas han tardado en moverse desde El laboratorio de ciencias de la computación al mundo real, hay señales esperanzadoras de que el ritmo de La innovación mejorará. Los avances en la atención médica pueden promoverse a través del desarrollo de incentivos y mecanismos para compartir datos y eliminar obstáculos políticos, regulatorios y comerciales. Para muchas aplicaciones, los sistemas de IA tendrán que funcionar. estrechamente con los proveedores de atención y pacientes para ganar su confianza. Los avances en la forma en que las máquinas inteligentes interactúan de forma natural con los cuidadores, los pacientes y las familias de los pacientes son cruciales.

En los enfoques que consideró el Panel de Estudio, ninguno sugiere que haya actualmente una IA de “propósito general” y sostiene la dificultad de una definición precisa de inteligencia artificial, con ello cuestiona la posibilidad de una IA general (AGI, siglas en ingles), tal como la propone Ben Goertzel. Afirman que los sistemas de inteligencia artificial están especializados para realizar tareas particulares, y cada aplicación requiere años de investigación enfocada y una construcción cuidadosa y única. Esto es precisamente lo que trata de superar la IA general en su crítica a la IA estrecha que ha predominado durante años.

Al igual que proyectos anteriores sobre inteligencia artificial se asume una visión incompleta basada en las técnicas de IA y en su impacto en la sociedad y en la economía sin tener en cuenta toda la complejidad de la nueva era que está surgiendo y de los problemas que esto acarrea, así como de las múltiples vías que están surgiendo (como las investigaciones que están surgiendo dentro de la nueva ciencia de la complejidad), se necesita de una visión transdiciplinar que incluya todos los aspectos desde lo filosófico hasta lo puramente técnico y que coloque al ser humano en el centro. Como decía estamos en los inicios de una nueva era que tendrá como máxima expresión la sinergia entre humanos y tecnologías y de cómo seamos capaces de comprenderla podremos entonces de desarrollar una inteligencia que podría hasta superar a la del humano actual, ya hoy lo superan en algunas esferas. Solo estando consciente de la sinergia (o simbiosis) humanos-tecnologías podremos construir no solo una IA beneficiosa sino, también, producto de la interacción entre humanos y máquinas lograr una sabiduría colectiva que nos permita alcanzar un verdadero progreso humano.

Acerca de Alejandro Madruga

Licenciado en Cibernética Matematica. Trabajo el tema de la Inteligencia Artificial desde 1986. He publicado articulos y ensayos sobre la Cibernetica y las tendencias tecnologicas. También he publicados narraciones de ciencia ficción
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