El retorno a la cibernética

Los aportes de la cibernética

Ya desde épocas tempranas la Cibernética se cuestionó muchas de las funciones de la mente humana y sobre todo de los mecanismos del aprendizaje y su simulación en las máquinas. Uno de estos mecanismos fue el método de prueba y error dando inicio a las ideas heurísticas la cual se convirtió en el fundamento de la futura inteligencia artificial y de su aplicación en los sistemas expertos siendo significativas las ideas sobre la resolución de problemas.

La cibernética

En la resolución de problemas obtuvieron conclusiones interesantes como la siguiente: la resolución de problemas es un mecanismo de autorregulación donde el éxito da como resultado la interrupción de toda actividad ulterior mientras el fracaso o éxito incompleto conduce a nuevos intentos de encontrar una solución enviando (realimentando) la información acerca de error a la parte del mecanismo que pone en marcha la actividad (el efector). Como consecuencia de estas investigaciones se enfocó el aprendizaje a través de los mecanismos de prueba y error del cual se dedujo que el proceso de adquirir un hábito, se desarrolla de forma gradual una sucesión de pasos correctos, mientras las acciones que no concuerdan con esa sucesión resultan gradualmente eliminadas. Los cibernéticos como fieles representantes de la naturaleza aceptaron la idea de que ningún aprendizaje surgido por el método de prueba y error comienza mientras no exista una necesidad insatisfecha.

Otros de los temas de nuestro tiempo, que ha suscitado más polémica entre los investigadores de la IA, es la intencionalidad. Tema también tratado por la cibernética, donde se planteaba que la intencionalidad era un rasgo de los organismos vivientes visto como una tendencia a un objetivo, el homeostato de Ashby es un ejemplo de intencionalidad cibernética. Para los cibernéticos la intencionalidad no es un fenómeno vital enfocado como objetivos humanos, ligados a las sensaciones, sino como una retroalimentación negativa que busca el equilibrio del sistema a toda costa, siendo la búsqueda del equilibrio a través de la realimentación, lo que hace que un sistema tenga intencionalidad y como todos los fenómenos son sistemas en equilibrio siempre se cumple, tomen como ejemplo al sistema tierra como un sistema en equilibrio cuya intencionalidad es perpetuarse ( a pesar de los esfuerzos del hombre por destruirlo).

Unos interesantes enfoques le dieron los cibernéticos al concepto de sistemas cerrados y sistemas abiertos de donde se desprendieron dos interpretaciones significativas:

  1. En los organismos vivos el estado final se puede alcanzar desde diferentes condiciones iniciales. Actualmente conocido como método de exploración heurística en contraposición al método o algorítmico.
  2. Los sistemas abiertos se comportan como si conocieran sus estados finales futuros. Tema central en la plantación, ya que necesitas saber o predecir que ira sucediendo según se avance. Ejemplo el ajedrez, es necesario analizar varias jugadas ante de decidirse por una. Los sistemas de pronósticos.

Este último ha dado lugar a los métodos de encadenamiento de los objetivos a los hechos, resolver el problema partiendo del final.

La inteligencia artificial

La Inteligencia Artificial (IA) surge como una reacción ante la Cibernética. Los pioneros del nuevo enfoque investigativo, se proponen la creación de una ciencia en sí misma, sustentada sobre sus propias leyes, y se plantearon como objetivo principal el desarrollo de programas por computadoras capaces de exhibir una conducta inteligente.

La inteligencia artificial nace dentro del pensamiento positivista, mecanicista y reduccionista, reducir el pensamiento al procesamiento de la información que se lleva a cabo de forma aislada en el interior de una computadora y tiene como fin, la construcción de máquinas inteligentes basadas en el procesamiento de información, programas que ejecutan y manipulan bases de conocimientos, introducidos por el programador por lo que son sistemas cerrados y no interactúan con el entorno. En realidad los sistemas que procesan información y se caracterizan por manipular símbolos, da lo mismo que sean datos, información o conocimientos, en el fondo son una representación de símbolos que son procesados por una computadora donde la información debe ser introducida manualmente, la información se la suministran los especialistas donde la maquina no tienen contacto con el medio exterior (entorno natural) pero cada vez se integran más en un entorno digital como redes de computadoras conectadas entre sí y están conformando un ciberespacio en un principio creado por los humanos y en un futuro seran capaces de funcionar por sí mismo.

Dado su enfoque mecanicista cabe pensar en una IA que será cada vez más inteligente dado su crecimiento lineal: más memoria, más capacidad de procesamiento, más velocidad de cálculo, etc.) y se concluye que dado este crecimiento exponencial las máquinas alcanzarán una inteligencia capaz de igualar y superar a la humana y serán capaces, a su vez, de auto programarse y construir maquinas cada vez más inteligentes (singularidad tecnológica). Es obvio que estamos ante una retroalimentación positiva: máquinas inteligentes que a su vez construyen máquinas más inteligentes y así infinitamente. Esto ha despertado cierto temor y son muchos los que proponen que el desarrollo de la IA debe ser regulado que responda a los intereses humanos. Este temor se debe a que se le ha prestado poca atención a la relación entre persona y sistemas inteligentes, hay que tener en cuenta que la IA avanzada solo es posible en interacción con los humanos (que aprendan juntos) dentro de un entorno común, donde se integren en un sistema (metasistema) de forma equilibrada, lo natural con lo artificial (digital).

La IA continuó con los intentos cibernéticos de formalizar sus teorías y la creación de un aparato matemático propio. A nivel experimental se propuso la utilización de las computadoras como laboratorio donde poder comprobar la eficacia de sus hipótesis. Pero en su afán de convertirse en una ciencia endógena, no dependiente de leyes externas, abandonó la analogía como método de investigación y tuvo inexorablemente que recurrir al reduccionismo que en su versión fuerte fue el intento de reproducir la mente humana en una computadora. Lo que dio origen a la metáfora de la computadora como modelo de los procesos mentales, que insiste en la semejanza entre el hardware y el cerebro. De hecho, la realización y el perfeccionamiento de las computadoras numéricas partieron de analogías con el sistema nervioso. El propio John von Neumann solía hablar de “órganos” para referirse a los componentes de la computadora. Se hizo popular la definición de la computadora como un “cerebro electrónico”. Con la llegada de los primeros lenguajes de programación evolucionados y posteriormente con la aparición de la Inteligencia Artificial, las comparaciones con el hardware empezaron a tener menos aceptación.

Comparación entre la cibernética y la IA

La cibernética, como investigación desde sus inicios se basó en la construcción de máquinas autónomas que permitieran la comprensión estructural y funcional de los sistemas vivientes, buscando analogías entre los sistemas vivos y los sistemas artificiales. Por su parte la inteligencia artificial (IA) critico el enfoque cibernético de la búsqueda de analogías y quiso crear una ciencia en si misma basada en la construcción de programas de computación que emularan la inteligencia humana, lo cual llevo a reducir los procesos del pensamiento en complejos algoritmos que podían ser computarizados (metáfora del computador). En cambio, para los cibernéticos, en los cerebros reales no existen reglas, no hay un procesador central y la información no se almacena localmente. Los cerebros parecen operar sobre la base de la conectividad masiva, almacenando la información distributivamente y manifestando una capacidad autoorganizadora imposible de hallar en la computadora, y es que, para la cibernética, la complejidad es vista como la evolución, de cómo los cambios se producen en los sistemas artificiales (máquinas autónomas) y su interacción (simbiosis) con los sistemas vivos. Por eso cuando en la cibernética se habla de máquinas era haciendo referencia a máquinas autónomas a diferencia de la inteligencia artificial que cuando habla de máquinas se refiere a máquinas inteligentes. Mientras la preocupación de la cibernética son las máquinas que se auto-regulan y se auto-organizan, para la inteligencia artificial su tema de estudio es como construir una máquina inteligente que iguale o supere la inteligencia humana.

La Inteligencia artificial (IA) ve las máquinas (inteligentes) como sistema artificial que serán capaces de hacerse cada vez más inteligentes por sí mismas como un proceso lineal y exponencial hasta superar a los humanos. Deberán, inicialmente, ser programadas para que estén alineadas con los intereses humanos (sistema cerrado al que se le suministra conocimientos). En general la maquina es vista como un mecanismo separado de los humanos y que se desarrolla dentro de un entorno digital. En cambio, la cibernética, tiene como fundamento para la evolución, la retroalimentación negativa, o sea la regulación del sistema para lograr su adaptación al entorno, no crece infinitamente, sino que se va ajustando por medio de la interacción no solo con el entorno sino también con los sistemas vivos y con otras máquinas (sistemas artificiales)

Por otra parte, los sistemas artificiales (no vivos), se caracterizan por manipular símbolos (paradigma simbolista) y son cerrados, la información se la suministran los especialistas, no tienen contacto con el medio exterior. Son sistemas que procesan información, da lo mismo que sean datos, información o conocimientos, en el fondo son una representación de símbolos que son procesados por una computadora donde la información debe ser introducida manualmente. Podemos aceptar que los sistemas artificiales: son aquellos que operan de acuerdo a las leyes físicas. Son programados explícitamente con una programación seleccionada, para resolver determinado problema. Las sentencias de un lenguaje humano no pueden tratarse, de hecho, como enunciados alrededor de un mundo objetivo, sino que deben hacerlo como acciones en un espacio de compromiso.

Enfoque sistémico-cibernético

El enfoque sistémico-cibernético, busca lograr, que dada la interacción entre humanos y maquinas, se integren como un sistema que tienda a un mismo propósito general, que se auto-organiza. que se retroalimenta y que está abierto al entorno. Y tendrá como finalidad un mismo propósito general donde se produce una sinergia entre humanos y máquinas de carácter mutual.

El enfoque sistémico-cibernético tiene como concepto fundamental a la auto-organización, tomado de las ideas iniciales de la cibernética

La auto organización

Para la cibernética los sistemas por una parte son abiertos informacionalmente y están en interacción con el entorno y por otra parte son sistemas cerrados organizacionalmente, lo cual le permite conservar su orden interno y funcionar como un sistema en equilibrio. Cuando se rompe el orden interno el sistema se desorganiza y deja de funcionar como tal (las máquinas autónomas son a la vez dependientes e independientes del entorno). O sea, su gestión organizativa se realiza hacia dentro (cerrada) para evitar el caos y el desorden mientras su gestión de la información es abierta, procesa la información del exterior y se reajusta al entorno por medio de la retroalimentación.

Por naturaleza los sistemas tienden hacía el equilibrio del sistema y a controlar los desórdenes de manera neguentrópica, con el fin de mantener la organización. En este proceso se dan la adaptación y cambio del sistema, pero siempre hacia el equilibrio como respuesta a las amenazas tanto internas como externas. Podemos sacar la conclusión que las máquinas cibernéticas son sistemas autónomos que están en interacción, no solo con el ambiente sino también con los sistemas vivos, lo cual ira produciendo una sinergia entre las máquinas autónomas y los humanos y con ello una transformación de la cual emergen nuevas organizaciones acorde con el propósito del sistema (metasistema) como un todo. Los sistemas autónomos deben ser capaces de aprender y de interactuar con el entorno.

Estamos ante la necesidad de una colaboración transdisciplinar de aceptar la simbiosis humano tecnología (dimensión tecno-bio-psico-social) desde un enfoque sistémico-cibernético que incluya un cambio de mentalidad hacia una transformación de la estructura social actual competitiva, hacia una colaborativa, a la protección del planeta y al establecimiento de nuevas colaboraciones con las inteligencias artificiales avanzadas, donde se defienda la conservación de la condición humana.

 

 

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