Riesgos del futuro

El tema de los riesgos existenciales desarrollado por el filósofo y transhumanista Nick Bostrom, es el punto de partida para señalar los peligros de la inteligencia artificial, me llama la atención que cada vez se separan más los ideólogos del transhumanismo de los defensores de una singularidad tecnológica y es que mientras a los primeros les preocupa más las tecnologías para el mejoramiento de las facultades humanas a los segundos le fascina la idea de una super inteligencia artificial (Super IA) y la explosión de inteligencia que se producirá. Y precisamente es de la posibilidad de que surja una superinteligencia y el impacto que tendrá sobre la humanidad (Nick Bostrom: la amenaza de una superinteligencia artificial).

No hace mucho el sitio Edge lanzó la siguiente pregunta a un grupo de científicos, filósofos y escritores: ¿Qué piensas sobre máquinas que piensan? Y me gustaría ir comentando algunas de las publicaciones. Empezamos por Max Tegmark, físico e investigador en el MIT, escritor del libro “Vida 3.0”. El cual plantea tres interrogantes:

– ¿Qué le pasará a los humanos si las máquinas gradualmente lo van reemplazando en el mercado de trabajo?
– Si las máquinas llegaran a competir con los seres humanos en todas las actividades intelectuales
– ¿Qué pasará luego de que una explosión de inteligencia de las máquinas deje muy atrás a la inteligencia humana y en ese caso, cuál será el papel de los seres humanos?

El primer caso, es un problema que se remonta al ludismo y su rechazo a las tecnologías, y es que cualquier tecnología va a sustituir a los humanos, primero la mano de obra, después las tareas intelectuales y por último las investigaciones, la buena noticia es que, a su vez crean nuevos puestos de trabajo, por ejemplo, las tecnologías de la información son un ejemplo: programadores de aplicaciones informáticas, operadores de máquinas, instaladores de sistemas, la lista en bastante larga. El problema es adaptarse al cambio.

Para el segundo caso no basta con adaptarse una vez que se produzca el cambio, ya hay que estar preparado para el cambio, y mejor aun, ser actores sociales del cambio. Pienso que la estructura social actual, basada en la competencia no favorece una relación humano-tecnología colaborativa y más bien nos conducirá a un enfrentamiento, si desde hoy no se va creando una estructura social basada en la colaboración entre humanos que permita que las IAs se integren de forma natural a ese contexto colaborativo.

Otro paso importante es la definición del espacio vital de cada cual, en especial en que línea las máquinas serán mejores que los humanos y en cuales los humanos serán mejores, y cómo será la complementación entre ambos.

El dilema de la superinteligencia consiste en si se debe desarrollar una inteligencia superior a los humanos o no. Y si decide desarrollarla, estaremos ante otro dilema: se debe controlar o no. Las posiciones son encontradas; los que están a favor de prohibir las ven como un peligro, sería otra inteligencia que al final terminaría por desplazar a los humanos. Los que piensan que se debería construir, pero bajo ciertas normas o controles y los que creen que la super IA es lo mejor que nos puede pasar y lo ideal es que suceda cuanto antes.

Max Termark está consciente del problema que enfrentamos cuando dice: “Creo que nuestro futuro puede ser muy interesante si ganamos la carrera entre el poder creciente de la tecnología y la sabiduría con la que se gestiona esa tecnología (dilema planteado por el bioeticista norteamericano Van R. Potter). Para conseguirlo, tenemos que cambiar estrategias. Nuestra estrategia habitual consistía en aprender de nuestros errores. Inventamos el fuego, la fastidiamos unas cuantas veces y después inventamos el extintor; inventamos el coche, la volvimos a fastidiar varias veces e inventamos el cinturón de seguridad y el airbag. Pero con una tecnología tan potente como las armas atómicas o la inteligencia artificial sobrehumana no vamos a poder aprender de nuestros errores. Tenemos que ser proactivos”

Otro cuestionamiento consiste en si las tecnologías son un proceso inevitable de crecimiento (aceleración tecnológica) que no se puede detener, este es un problema atañe a toda la sociedad e implica riesgos sociales y económicos y puede desencadenar una lucha por construir una superinteligencia privada que permita el monopolio de la información.

A lo que Termark afirma: “En diez años, si no hacemos nada, vamos a ver más desigualdad económica. Y, por último, hay mucha polémica sobre el tiempo necesario para crear una inteligencia artificial general, pero más de la mitad de los investigadores en IA creen que sucederá en décadas. En 40 años nos arriesgamos a perder completamente el control del planeta a manos de un pequeño grupo de gente que desarrolle la IA. Ese es el escenario catastrófico. Para evitarlo necesitamos que la gente se una a la conversación”.

Ahora en bien, caso de desarrollarse una IA superior a los humanos esta debe estar bajo el control humano o debe ser autónoma (auto programarse a si misma).

En caso que sea autónoma deberá
– Integrarse al contexto social (sistema neoliberal)
– Tener su propio espacio vital
– Tener conciencia (máquinas espirituales)
– Programadas para que respondan a los intereses humanos (tener en cuenta todos los casos)

Con respecto a programar una IA que responda a los intereses humanos, (Riesgos y beneficios de una inteligencia artificial avanzada desde un enfoque sistémico-cibernético)  tendríamos que construir una super inteligencia a prueba de humanos, capaz de diferencias las bromas de lo que es en serio, de comprender las pasiones humanas, de tener sentido común, de tolerar las idioteces humanas y de diferenciar las buenas de las malas intenciones. No estaríamos cometiendo el mismo error de los años 8Os de aspirar a construir una IA capaz de resolver los problemas más complejos sin tener vivencias, y aunque la IA era capaz de resolver problemas matemáticos de alto nivel pero era incapaz de encontrar soluciones triviales que un niño podía resolver al momento. Entonces se llegó a la conclusión que la máquina era muy buena para los problemas que requerían de análisis lógico (ya esto se sabía, y se decía que todas las funciones mentales se podrían convertir en algoritmos) pero era ineficaz ante los problemas que requerían de sentido común, y esto si era nuevo. Y es un freno con el que se ha topado la IA desde entonces.

Volviendo a Max Termark quien en su libro Vida 3.0, divide el desarrollo de la vida en tres fases:

  • Vida 1.0 (fase biológica): su hardware y software son fruto de la evolución. Surgió hace unos 4.000 millones de años. Es producto de la relación entre humanos-heramientas-naturaleza, se logra cierta sinergia entre humanos y animales. El ser humano se integra al entorno natural.
  • Vida 2.0 (fase cultural): su hardware es fruto de la evolución: diseña buena parte de su software. Surgió hace unos cien milenios. Relación entre humanos-maquinas-humanos. Se logra cierta sinergia entre los humanos por medio de alguna forma de organización, principalmente, con fines económicos. El humano se integra al entorno social, cultural y económico
  • Vida 3.0 (fase tecnológica): diseña tanto su hardware como su software. Aparece en el siglo XX y, sobre todo, siglo XXI. Relación entre humanos-tecnologías-máquinas inteligentes. Se logra cierta sinergia entre humanos y máquinas por medio de la interacción (o fusión) entre ambos. El humano se integra a un entorno artificial

A lo largo de su libro Termark da su definición de lo que es la Vida y su evolución desde la vida 1.0 pasando por la 2.0 hasta la 3.0. Habla de los escenarios futuros en cada escenario plantea su plausibilidad, los inconvenientes y analiza por qué puede o no puede suceder así como del impacto de una explosión de inteligencia (Los riesgos existenciales de una singularidad tecnológica 1). Al igual que Bostrom se inclina por el aprendizaje profundo, la técnica de IA más utilizada, sobre todo por las grandes transnacionales que marcan las pautas en la tecnología de información con Google a la cabeza. Sin embargo, existen otras líneas de investigación, como la que lleva a cabo Roney Brooks, investigador del MIT, quien se dio a la tarea de construir pequeños robots capaces de ir aprendiendo de su entorno, en lugar de querer desarrollar un sistema que contenga todos los conocimientos humanos. Otras líneas de investigación están ligadas con las redes neuronales, con el aprendizaje automático, con las plataformas multiagentes y con los algoritmos genéticos, entre otras (Paradigmas y tendencias en la investigación de la IA).

Termark también se preocupa por el tema de si las inteligencias artificiales generales (yo prefiero avanzadas) tendrán conciencias, para Kurzweil la consciencia es algo implícito a la inteligencia (conciencia trivial) para otros como Bostrom carece de importancia si las máquinas tienen conciencia o no. Al respecto Termark asume una posición realista cuando dice: “La importancia de si las IA son conscientes es relevante de cara a los problemas éticos y filosóficos que deben resolverse de cara a la irrupción de la IA en nuestras vidas”.

Otra dificultad es, ¿Cómo podrá la IA integrarse al contexto social actual? Se habla de una versión inicial de IA donde se tenga en cuenta cómo será su evolución posterior. Ahora que pasará cuando la IA se comience a desarrollar el contexto actual de poder, irá adquiriendo los conocimientos necesarios para luchar por la hegemonía y terminará inevitablemente controlando a los humanos y no tendrán otra elección que competir con los humanos y con el tiempo pasarán de ser propiedad de los humanos a ser propietarios de las empresas y de todos los recursos, incluyendo a los humanos, por eso para muchos la única opción es fusionarse en toda la línea tecnológica.

A Termark le preocupa como los líderes tecnológicos que están construyendo la IA son muy idealistas. Y agrega: “Quieren que esto sea algo bueno para toda la humanidad. Pero si se mira a las motivaciones de las compañías que están desarrollando la IA, la principal es ganar dinero. Siempre harás más dinero si reemplazas humanos por máquinas que puedan hacer los mismos productos más baratos. No haces más dinero diseñando una IA que es más bondadosa. Hay una gran presión económica para hacer que los humanos sean obsoletos”. Con lo que coincido plenamente

Y es que son muchos los creen que el surgimiento de una superinteligencia artificial (la idea de una singularidad tecnológica) es lo mejor que nos puede suceder, pienso que es un error que el destino de la humanidad se decida cuando surja una superiinteligencia artificial; el destino de la humanidad lo deben decidir los humanos, solo enfrentando sus propias limitaciones, no solo las biológicas como aspiran los transhumanistas, sino las propiamente humanas y se apostará por un progreso humano verdaderamente digno. No podemos evadirnos de los problemas del presente y delegarlos en la IA ya que esta lo que hará será profundizarlos.

Libro recomendado: “Vida 3.0” 

¿Está cerca el fin de la especie humana?

La singularidad tecnológica o el fin de la especie humana

Antes de llegar a una singularidad tecnológica hay que ver si antes no se extingue la humanidad. La pregunta es: ¿Quién está más cerca la singularidad tecnológica o el fin de la especie humana? No sé ustedes, pero tengo la ligera impresión, que nos estamos acercando al fin de la especie humana.

Los riesgos existenciales

Hoy se ha puesto de moda el término: riesgos existenciales los cuales se refieren al surgimiento de una situación amenazante de carácter terminal y alcance global que pone en peligro la existencia humana y su característica más peligrosa es que la humanidad no cuenta con mecanismos efectivos para su control. Según el filósofo sueco Nick Bostrom, lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad

Los riesgos existenciales son las amenazas que están surgiendo desde el presente y que en el futuro podrían llevar a la extinción de la especie humana. Para muchos vamos a ciegas al futuro guiados por la ley del mercado y no por intereses verdaderamente humanos. Si el mayor peligro para el fin de la humanidad a mediados y finales del siglo XXI, era el de una guerra nuclear, hoy a comienzos del siglo XXI, aparecen otros problemas que se presentan como más posibles y catastróficos.

Afirmación que parece confirmar el equipo de científicos que trabajan en el Instituto del Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford, quienes están investigando cuál es el mayor peligro para la supervivencia del Hombre como especie. Los mismos han llegado a la conclusión que la supervivencia de la humanidad está en riesgo, por la amenaza de una pandemia, un bombardeo nuclear, meteorito u otro tipo de catástrofe; pero el mayor riesgo proviene de nosotros mismo. El director del instituto, el Nick Bostrom, en el documento Riesgo existencial como prioridad global, argumenta que los dirigentes internacionales tienen que prestarle mucha atención a una serie de amenazas y advierte: “lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad”. A lo que insiste Son amenazas sobre las que no tenemos historial de supervivencia”.

Vamos a ver los algunos de los riesgos existenciales debido al mal uso que el ser humano le ha dado a la ciencia y la tecnología lo cual puede llevar a la destrucción de la vida producto de la negligencia o del ansia de poder.

El mal uso de la tecnología, con fines hegemónicos, el consumismo y el militarismo entre otros factores, ha traído como consecuencia, la contaminación, la degradación de los ecosistemas y el agotamiento de los recursos. En el mal uso de las tecnologías, también se consideran los errores humanos y los escenarios que tienen que ver con la acción humana, por eso no se tienen en cuenta otros como los supervolcanes, tsunami, choque con un meteorito, etc. En el caso de las pandemias estas pueden ser productos de la propagación de un nuevo virus, de la mala manipulación humana de los virus y de experimentos no seguros.

Riesgos existenciales

  • Guerras nucleares: La carrera armamentista con armas cada vez más destructivas y autónomas. El peligro de una guerra mundial
  • Control del estado: Un estado que lo controla y lo sabe todo
  • Pandemias: La propagación de un nuevo virus, la mala manipulación humana de los virus y escape de un virus del laboratorio
  • La venta ilegal de armas cada vez con más poder destructivo y el incremento del terrorismo
  • Inteligencia artificial mal programada
  • Mal uso de la nanotecnología.
  • Mala utilización de la biotecnología.
  • Tecnologías autónomas que se escapan de las manos (maquinas que se auto construyen a sí mismas)

El problema radica, en ¿cómo van a incorporarse las tecnologías al progreso humano? ¿Sabemos hacia dónde vamos? Podemos creer ciegamente en un futuro luminoso, si ni siquiera tenemos el control de nuestras vidas. Hoy sabemos que nuestra actitud hacia el planeta era errónea, que vivimos en un planeta finito que se deteriora rápidamente por la acción humana, que vivimos en red y que las crisis se propagan cada vez con más rapidez y que el mundo cada vez se hace más amenazado e inseguro, y lo peor que la amenaza proviene del propio ser humano. Amenazas tan reales que ya se están sintiendo sus efectos en todas partes del mundo y si no se toman medidas sus efectos sobre el planeta, las especies y la propia raza humana podrían ser irreversibles y destruir todo lo vivo.

Los peligros de la extinción humana pueden provenir por fuerzas externas, por accidentes humanos o por autoextinción

1.- Extinción por fuerzas externas. Ej., choque con un meteorito, explosiones solares. Son los acontecimientos no creados por el ser humano.

2.- Extinción por accidentes humanos o por la acción indirecta de los humanos. Ej., mal uso de las tecnologías, guerra nuclear, contaminación del planeta, pandemias

3.-Autoextinción. Destrucción consciente de la especie humana, producto de la naturaleza destructiva del ser humano o con fines de crear una especie “superior”. La autoextinción es casi imposible de detener si no se cambia la mentalidad del ser humano.

¿Cuáles son las mayores amenazas?

Según el Centro para el Estudio de Riesgo existencial de la Universidad de Cambridge las “cuatro grandes amenazas” a la especie humana son: la inteligencia artificial, el cambio climático, la guerra nuclear y la biotecnología.

La inteligencia artificial

Dentro del mal uso de la tecnologías tenemos, una inteligencia artificial (IA) que  por errores en la programación pueda asumir objetivos diferentes a los esperados, errores que aunque no sean intencionales, no podemos olvidar que los programadores están inmersos en un contexto de poder y que muchos de estos programas son financiados por instituciones militares, por lo que no sería extraño que la IA respondiera a fines hegemónicos y fuera una herramienta en manos de políticos cuyo interés se base en el dominio y el control y es que la relación entre humanos y tecnologías, cada vez, se hace más compleja, ya que las tecnologías van dejando de ser un medio para convertirse un fin en sí mismas. Según nos vayamos acercando a la construcción de una superestructura social donde humanos y tecnologías comparten las decisiones.

La manera en la que la inteligencia artificial (IA) interactuará con el mundo exterior es otro de los temores. Esa “inteligencia” informática puede ser una herramienta poderosa para la industria, medicina, agricultura o el manejo de la economía. Pero también es completamente indiferente a cualquier perjuicio fortuito. Se puede producir una IA que por errores en la programación pueda asumir objetivos diferentes a los esperados, errores que, aunque no sean intencionales, no podemos olvidar que los programadores están inmersos en un contexto de poder y que muchos de estos programas son financiados por instituciones militares, por lo que no sería extraño que la IA respondiera a fines hegemónicos y fuera una herramienta en manos de políticos cuyo interés se base en el dominio y el control. Y en este contexto no se puede descartar que la criatura se virara contra su creador. Para evitar los posibles riesgos se trabaja en la construcción de una IA avanzada (superinteligencia) alineada con los intereses humanos. La pregunta es: ¿Cuáles son los intereses humanos? Programas actuales para el desarrollo de la IA: Satanford, 100 años para la IA, MIRI, Opend IA (Musk), Google, IBM, Microsoft, etc., todos, de alguna forma, buscan construir cuanto antes una IA que responda a sus intereses, buenos o malos, pero intereses al fin.

Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una “explosión de inteligencia” en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable. “La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños”, dice, quien antes trabajó en Google. “Así como con la biotecnología y la nanotecnología, se pueden hacer cosas que resultan en reacciones en cadena, y con muy pocos recursos se pueden emprender proyectos que pueden afectar a todo el mundo”.  “Ésta no es una ficción distópica: la brecha entre la velocidad del avance tecnológico y nuestro conocimiento de sus implicaciones es real”, recalca Bostrom. Ya Van R. Potter, el bioeticista norteamericano, hacía referencia a la necesidad de alcanzar los conocimientos necesarios para poder manejarnos con las tecnologías y de la necesidad de crear un puente entre las humanidades y las ciencias.

Los robots, representan otra seria amenaza; han ido adquiriendo diversas formas de semi-autonomía, además de ser capaz de encontrar fuentes de energía por su cuenta y poder elegir de forma independiente los objetivos a atacar con armas. Algunos expertos y académicos han cuestionado el uso de robots de combate militar, sobre todo cuando estos robots se les da un cierto grado de funciones autónomas.

El cambio climático

Mientras las anteriores pueden suceder, este ya está sucediendo. Los anteriores son una acumulación de conocimientos y desarrollo de aplicaciones peligrosas que pueden desencadenar en la destrucción del planeta. Aquí estamos hablando de los efectos que se están produciendo producto del uso negligente de las tecnologías.

  • Contaminación.
  • Degradación de los ecosistemas.
  • Agotamiento de los recursos.
  • Crecimiento incontrolado de la población mundial.
  • Desequilibrios insostenibles.
  • Conflictos destructivos.
  • Pérdida de diversidad biológica y cultural.
  • Acelerado cambio climático.

El calentamiento global, se refiere al calentamiento causado por la tecnología humana desde el siglo XIX y se refleja las variaciones anormales en el clima tales como: el aumento de los mares, derretimiento de glaciares, sequías, etc. Se ha sugerido que el calentamiento global fuera de control puede convertir a la Tierra en un planeta caliente como Venus. En situaciones menos extremas podría provocar que el fin de la civilización tal como la conocemos.

Con respecto a la aceleración, según datos de las Naciones Unidas, tenemos:

  • Un crecimiento muy superior al que se había producido desde el comienzo de la civilización hasta 1950.
  • Los 20 países más ricos del mundo han consumido en el último siglo más materia prima y más recursos energéticos no renovables, que toda la humanidad a lo largo de su historia y prehistoria.
  • Desde mediados del siglo XX han nacido más seres humanos que en toda la historia de la humanidad.

Por lo que es casi seguro que cuando se alcance la primera mitad del siglo XXI se haya consumido más recursos del planeta que en toda la historia anterior (incluido la segunda mitad del siglo XX, que a su vez había consumido más recursos que en toda la historia). De mantenerse esta aceleración, que parece no tener límites, debida al ansia de consumismo y al egoísmo humano. Teniendo en cuento que los recursos del planeta son limitados; el agotamiento de los recursos es solo cuestión de tiempo.

Por lo que, según estos datos, sino se hace nada, es muy posible que la aceleración de la degradación del planeta le gane la competencia a la aceleración de las tecnologías y su sueño de una poshumanidad.

La guerra nuclear

Carrera armamentista vs Desarme global

Los escenarios que se han explorado con mayor frecuencia son la guerra nuclear y los dispositivos Doomsday. Hay dificultad para predecir si esto llevará al exterminio de la humanidad, sin embargo, un invierno nuclear causaría una conmoción considerable en las civilizaciones avanzadas. ¿Es posible que las grandes potencias en su soberbia y afán de poder nos arrastren a la tercera guerra mundial?

La guerra como confrontación directa podrá no surgir, pero la carrera armamentista y los enfrentamientos, ya son un hecho y nadie duda que esto se puede ir de las manos y desencadenar en una confrontación mundial. La creación actual de bloques militares, tal como sucedió en las guerras mundiales anteriores, de por sí, son un mal síntoma. Todo indica que ya están todos los ingredientes para la tercera guerra mundial, solo falta el detonante.

La pregunta es: ¿Estamos de acuerdo con que las grandes potencias sigan competiendo en una carrera armamentista que hunde al mundo en la pobreza y que amenaza con convertirse en la tercera guerra mundial que arrastraría a la humanidad (a todos por igual) a su propia destrucción? ¿Qué papel puede jugar la sociedad civil en aras de producir cambios sociales que controlen estas acciones?

Si en la anterior nos referíamos a una extinción por accidentes humanos, en las guerras nucleares estamos hablando de una de las formas de auto extinción donde la lucha por el poder llega a límites extremos y dada la inconformidad de la especie humana con su propia condición esta de forma voluntaria puede proponerse la extinción de los seres humanos con el fin de sustituirla por otra más avanzada. Se trata de sustituir el proceso evolutivo biológico por un proceso artificial que lleve a la creación de un súper humano que por medio de la tecnología se convierta en la cima de la evolución. En nuestros tiempos debido al desarrollo tecnológico, las amenazas aún son mayores: una guerra nuclear, terrorismo biotecnológico, auto extinción voluntaria en aras de una nueva humanidad. La historia tiene varios ejemplos de culturas que han sido aniquiladas en aras de una nueva civilización.

La biotecnología

La biotecnología podría conducir a la creación de una pandemia, una guerra química podría ser llevada al extremo, la nanotecnología podría conducir a la plaga gris en la que robots auto-replicantes, fuera de control, consumen toda la materia viva en la tierra, mientras se reproducen de forma acelerada. En ambos casos, ya sea deliberadamente o por accidente.

La biología sintética, en la que la biología se encuentra con la ingeniería, promete importantes beneficios médicos. A Bostrom le inquietan las secuelas inesperadas de la manipulación de las fronteras de la biología humana. La creación de nuevos organismos, por ejemplo, puede tener efectos secundarios ecológicos desconocidos.

Seán O’Heigeartaigh, un experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas. “Lo más probable es que no se propongan hacer algo dañino”, apunta, pero subraya que siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente. “Estamos desarrollando cosas que pueden resultar profundamente mal”, declara O’Heigeartaigh. Estos no son conceptos abstractos, asegura. “Con cualquier nueva poderosa tecnología –opina O’Heigeartaigh–, debemos pensar detenidamente en qué sabemos, pero quizás es más importante en este momento estar conscientes de lo que no estamos seguros de saber”.

La nanotecnología, trabaja a nivel molecular o atómico, también podría tornarse en algo altamente destructivo si se usa para la guerra, apunta Bostrom. Por ello, escribió que los gobiernos futuros enfrentarán el gran reto de controlar y restringir su mal uso.

Ideología transhumanista

Con respecto al futuro de la humanidad, que podemos esperar: ¿Se aceptará la ideología transhumanista? ¿Estarán las tecnologías de mejoramiento al alcance de todos? ¿Existirá una raza de superhumanos (si la guerra o la contaminación no acaba antes con el planeta) que someterá a los humanos? Son muchos los que piensan que es necesario tomar el control de la evolución humana y avanzar hacia una transhumanidad y ven, como lo mejor, la sustitución de una especie humana obsoleta por otra especie “superior” con poderes ilimitados y que por medio de las tecnologías emergentes (nano, bio, info y cogno) se pueda alcanzar la poshumanidad.

Actualmente ya algunos están pagando por que se les congele (criogenizar) sus cuerpos al morir; no todos, aunque lo deseen, pueden pagarlo; otros congelan sus cabezas, para cuando la tecnología haya madurado, los revivan y puedan disfrutar de una vida poshumana. De momento es solo un negocio donde ya algunas compañías están recibiendo sus ganancias. Esto según Bostrom podría crear una sobrepoblación, para la que no se estaría preparado, de hecho, ya estamos ante un crecimiento incontrolado de la población.

Y es que la relación entre humanos y tecnologías, cada vez, se hace más compleja, y es que las tecnologías van dejando de ser un medio para convertirse un fin en sí mismas. Según nos vayamos acercando a la construcción de una superestructura social donde humanos y tecnologías comparten las decisiones. El problema radica, en ¿cómo van a incorporarse las tecnologías al progreso humano? ¿Sabemos hacia dónde vamos? Podemos creer ciegamente en un futuro luminoso, si ni siquiera tenemos el control de nuestras vidas. Hoy sabemos que nuestra actitud hacia el planeta era errónea, que vivimos en un planeta finito que se deteriora rápidamente por la acción humana, que vivimos en red y que las crisis se propagan cada vez con más rapidez y que el mundo cada vez se hace más amenazado e inseguro, y lo peor que la amenaza proviene del propio ser humano.

Los problemas actuales

Dentro de las amenazas que enfrenta la humanidad están las del presente, las que ya estamos sintiendo sus efectos y las futuras, las que producto de nuestro sistema social y económico, estructurado sobre la base del poder, podrían conducirnos a una mala utilización de las tecnologías, ya sea por errores o con fines destructivos. A las amenazas futuras. ¿Se agudizarán los problemas del presente?

En la actualidad se ignoran los verdaderos problemas: la sinergia que se está produciendo entre humanos y tecnologías y la relación que está surgiendo entre el progreso humano y el progreso tecnológico. Y, sobre todo, la falta de una cosmovisión que nos lleve a un progreso humano verdaderamente digno, donde la humanidad, sin diferencias, pueda desarrollar todo su potencial

Problemas actuales

  • Desempleo: Aumento del desempleo: ¿Se irá aumentando el desempleo según surja la IA? ¿Qué harán los luditas? ¿No surgirán enfrentamientos sociales?
  • Perdida de intimidad: ¿Quién controlará la información y los procesos en su beneficio? ¿Qué harán con ella?
  • Control de internet: ¿Surgirán super-monopolios o estados con el control absoluto de sus ciudadanos? ¿De quién será propiedad la super IA?
  • Aumento de los derechos de la sociedad civil: Le darán las tecnologías emergentes mayor participación y surgirá una sociedad civil fuerte que pueda librarse del control del estado y de las transnacionales.
  • Falta de compromiso de los gobiernos con el sistema de salud
  • IA abierta: Como hacer accesible los códigos de la IA. Un ejemplo de código abierto es el proyecto Open AI, creado por Elon Musk.
  • Sociedad basada en la colaboración: Dado los dos puntos anteriores que nos llevan a una sociedad más abierta y participativa como se podría ir transformando en una sociedad colaborativa e ir dejando atrás las competencias y las desigualdades.

Los problemas del presente son bien conocidos, y no creo que sean una sorpresa para nadie. Solo que al igual que con la IA queremos encontrarles solución a problemas más abstractos y dejar de lado los problemas más comunes.

Hoy se habla de una tecnoética, de una bioética global, de una meta-tecnología, pero todo apunta al mismo problema la necesidad de no ir a ciegas al futuro. No se puede caer en el optimismo de una singularidad tecnológica y vivir deslumbrado por un futuro donde las tecnologías superan a la inteligencia humana sin ver los grandes problemas del presente y el peligro que encierra una tecnología cada vez más potente y destructiva, a merced de un sistema consumista, cuya negligencia (para ser benignos) incita a la ganancia a toda costa sin importar los riesgos ni la destrucción a que esto podría conducirnos.

 

El futuro no nos necesita: Riesgos existenciales (2)

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Van R Potter el padre de la Bioética

“Las tecnologías del siglo XXI –genética, nanotecnología, y robótica (GNR)– son tan poderosas que pueden impulsar casos enteramente nuevos de accidentes y abusos. Todavía más peligroso: por primera vez estos accidentes y abusos están al alcance de individuos o grupos reducidos. No requerirán gran infraestructura ni materiales con complicaciones. El conocimiento bastará para poder usarlas” (Bill Joy)

 

Queremos construir una inteligencia artificial (IA) alineada con los intereses humanos, una IA propiedad de las transnacionales, una IA propiedad del gobierno o de los militares, una IA en manos terroristas, de personas ambiciosas que buscan el poder, de fanáticos religiosos o una IA colaborativa con fines altruistas que nos haga más inteligentes y sabios

El problema del riesgo potencial de la IA, se reduce a construir una máquina amistosa para que luego la usen los militares, los gobiernos tiránicos, los grandes monopolios, los terroristas, los sicópatas, etc. Una vez en manos inapropiadas vale la pena cuestionarse si es amigable, robusta o si está alineada con los intereses humanos, y pos supuesto que estará alineada con los intereses de algunos (o de muchos), por lo que el riesgo no está en las máquinas sino en el consumidor final y en el uso que se le dará y tendremos que darle la razón a los luditas, que la mejor opción es prohibir la construcción de la IA.

¿Se agudizarán los problemas del presente?

Mientras la IA se hace más inteligente y nos preocupamos porque esté alineada a los “intereses humanos”, por el camino irán surgiendo diferentes riesgos tan preocupantes como la misma super IA (riesgos del presente)

Problemas actuales

  • Aumento del desempleo: ¿Se irá aumentando el desempleo según surja la IA? ¿Qué harán los luditas? ¿No surgirán enfrentamientos sociales?
  • ¿Quién controlara la información y los procesos en su beneficio? ¿Qué hará con ella? ¿Surgirán super-monopolios o estados con el control absoluto de sus ciudadanos? ¿De quién será propiedad la super IA? (ver los conceptos de la IA propietaria)
  • Le darán las tecnologías emergentes mayor participación y surgirá una sociedad civil fuerte que pueda librarse del control del estado y de las transnacionales. Para mí este es el punto clave.
  • Como hacer accesible los códigos de la IA. Actualmente ya está sucediendo en Google, Facebook, con excepción de Cuba que producto del bloqueo económico de los EEUU, no puede acceder a la información.
  • Dado los dos puntos anteriores que nos llevan a una sociedad más abierta y participativa como se podría ir transformando en una sociedad colaborativa e ir dejando atrás las competencias y las desigualdades.

¿Cuáles son los intereses humanos? 

  • La destrucción (por negligencia) del planeta.
  • Las guerras por disimiles fines, pero guerras al fin.
  • La lucha por la hegemonía.
  • El control de los recursos del planeta.
  • Los conflictos territoriales.
  • Ganar dinero a toda costa sin importar la destrucción del planeta, los derechos humanos (trata de humanos), la violencia, la venta de armas, etc.

En realidad la IA amistosa estará alineada con los intereses humanos de ser más ricos y poderosos. No podemos olvidar que vivimos bajo la filosofía del tener: más riqueza, más poder, más control, etc. Lo cual nos llevara a una IA sobrehumana ante la desesperación de la inteligencia natural infrahumana, que nada podrá hacer.

En el caso de la IA robusta que implicación tendrá para el ser humano. ¿Cómo este se beneficiara?

  • Lo hará más rico y poderoso (IA como producto o servicio)
  • Lo hará más inteligente y sabio (IA como colaborador)
  • Lo hará inmortal (IA como rediseñadora de los humanos)

Para el transhumanismo la IA estará alineada a los intereses humanos si apoya la conversión hacia el superhumano y será un peligro si llegara a tener sus propios intereses. Según se avance desde la era actual (sociocultural) a la era tecnológica el macho alfa ira convirtiéndose hacia el transhumanismo (superhumano)

La idea de la IA robusta carece de una visión de futuro y al no tener clara su ideología nos estará conduciendo a ciegas hacia el futuro y no tendremos otra opción que asumir la ideología predominante: el tecno-liberalismo. Por lo que vamos inevitablemente hacia un transhumanismo liberal, donde el ideal del macho alfa será sustituido por el del superhombre tecnológico.

Las posiciones ante el desarrollo de una IA avanzada

  1. Construir una IA que nos hará inmortal. Lleva al deseo de construir la IA cuanto antes. El riesgo es no poder vivir, el tiempo suficiente, para ser inmortal (existe la posibilidad de criogenizarse, pero no es lo mismo). Visión tecnologista
  2. Construir una IA que nos hará más rico y poderosos, lo que estará alineado con los intereses humanos. Visión economicista
  3. Construir una IA alineada con los intereses sociales (¿de cada tipo de sociedad?), que esté bajo control de las instituciones: científicas, económicas, políticas. Por lo que siempre estará subordinada a los humanos. Visión social.
  4. Una IA para producir las tecnologías necesarias para el mejoramiento del ser humanos. Visión transhumanista
  5. Prohibir la IA ante el peligro que destruya a la naturaleza. Visión ecologista
  6. Construir una IA colaborativa que nos facilite (dependiendo, en primer lugar, de nuestro propio esfuerzo) ser más inteligentes y sabios. Visión transdisciplinar

En la actualidad se ignoran los verdaderos problemas: la simbiosis que se está produciendo entre humanos y tecnologías y la relación que está surgiendo entre el progreso humano y el progreso tecnológico. Y sobre todo, la falta de una cosmovisión que nos lleve a un progreso humano verdaderamente digno, donde la humanidad, sin diferencias, pueda desarrollar todo su potencial.

Los riesgos de la super IA como parte del problema tecno-científico

  • El peligro de una IA fuera de control que tendría sus propios objetivos (IA no alineada a los intereses humanos)
  • La lenta evolución humana y sus límites biológicos, no compite con la acelerada evolución artificial (explosión de inteligencia)
  • El riesgo de una simbiosis humano-tecnología no favorable a los humanos.
  • No alcanzar el conocimiento necesario para manejarse con las nuevas inteligencias.

Con respecto a la inteligencia artificial la preocupación no es por la IA en si misma sino la necesidad de cambiar nuestra mentalidad ante los problemas que enfrenta el mundo actual y que puede desencadenar la destrucción humana. El mensaje consiste en tomar conciencia de los peligros que enfrenta la humanidad

Como podemos enfrentar los riesgos de una IA

  1. Realizar investigaciones en la ley, la ética, las políticas para una IA avanzada, debemos cuestionarnos si es correcta la ética humana actual. La necesidad de aprender a manejarse con las tecnologías y la sabiduría que debemos alcanzar.
  2. La educación relacionada con este tipo de investigación, no es construir una IA amigable, sino enseñar a la IA a ser amigable, pero, primero tenemos nosotros que aprender a ser amigables (enseñarnos a nosotros mismos). Quizás tanto la IA como nosotros podamos aprender juntos y aumentar la inteligencia y la sabiduría.
  3. Para poder entender cuáles son los intereses “humanos” primero tendríamos que definir que es un progreso verdaderamente humano

Estamos ante la falta de sabiduría humana para manejarnos con las nuevos conocimientos  (Van R, Potter) y con las nuevas tecnologías

Que significa la falta de sabiduría, sus consecuencias
• Aumento de la desigualdad
• Buscar ganancias a toda costa
• Usar todas las tecnologías en ell ser humano (de forma indiscriminada)
• Fallas en la educación moral

Dilema tecnológico

El dilema de la superinteligencia consiste en: Si se debe desarrollar una inteligencia superior a los humanos o no y cómo relacionarnos con las super inteligencias artificiales (Inteligencia artificial, el futuro del hombre)

Ahora en bien, en caso de desarrollarse una IA superior a los humanos esta debe estar bajo el control humano o debe ser autónoma (auto programarse a si misma).

En caso que sea autónoma deberá, entonces:
– Integrarse al contexto social (sistema neoliberal)
– Tener su propio espacio vital
– Tener conciencia (máquinas espirituales)
– Programadas para que respondan a los intereses humanos (tener en cuenta todos los casos)

Veamos algunas consideraciones a tener en cuenta
• La IA debe surgir sobre el sistema social vigente y desarrollarse dentro de la ley del mercado. Y todo indica que se construirá dentro de una transnacional. La pregunta es: ¿Quién va a construir la IA y con qué fin? Lo más probable es que la IA llegue a comprender mejor que nadie la ley del mercado y se convierta en el millonario más grande de la historia, surgirá un super monopolio controlado por la IA. Por tanto, si aceptamos la estructura social actual, la mejor solución es el control de las tecnologías, cualquier otra solución se va de control y los riesgos son incalculables.
• No cambiar la mentalidad actual: hedonista, mercantilista, individualista, consumista. Basada en el tener, que solo busca el éxito (como fuerza externa). Los ricos ahora con la IA serán más ricos.
• La evolución de las máquinas es más veloz que los humanos y se considera que la evolución humana es demasiado lenta o está detenida, para muchos ya se agotó. Yo pienso que en la era de las tecnologías la evolución humana se va a acelerar y dará lugar simbiosis exógena y colaborativa.
• Querer que las tecnologías respondan a los humanos, pero… ¿No podrán las tecnologías tener sus propios intereses y construir su propio espacio vital y que este se complemente con el de los humanos?

¿Se puede construir una IA alineada con los intereses humanos?

“Las tecnologías nucleares, biológicas y químicas (NBQ) usadas en las armas de destrucción masiva del siglo XX eran y son más que nada militares, desarrolladas en laboratorios de gobiernos. En abierto contraste, las tecnologías GNR del siglo XXI tienen usos comerciales manifiestos y están siendo desarrolladas casi exclusivamente por empresas corporativas” (Bill Joy).

¿Cuál es el riesgo que enfrentamos? O ¿Dónde está el riesgo? Ya en “Crisis en el siglo XXI” analizábamos los riesgos y las propuestas a  los peligros para el futuro. También (en artículos anteriores), habíamos mencionado que en estos tiempos no podemos hablar de una inteligencia artificial (IA) académica que se va construyendo en un centro de investigación para luego al mejor estilo científico, compartir los descubrimientos, hoy la IA, está naciendo en las grandes transnacionales, lo cual va a tener sus consecuencias, dado el contexto actual de poder. Pero, ¿las consecuencias justifican los enormes beneficios potenciales que surgirán?

Personalmente no me preocupa que se esté construyendo una superinteligencia artificial (Google y compañía), lo que me preocupa es que no estemos consciente de sus consecuencias y de que existen otras alternativas. El peligro consiste en que el bienestar de los individuos dependa de los objetivos de una IA propiedad de una transnacional, no tiene por qué ser una súper IA para controlar a los humanos (basta con el procesamiento de los datos). La IA propietaria será una ventaja económica en manos de las transnacionales que les permitirán controlar los mercados y llevar a los usuarios a comprar todo aquello (sugestión) que la IA desee. Se adorarán a las IAs, las que siempre tendrán la razón. El que las máquinas se conviertan en una superinteligencia no es un problema, el problema radica en el contexto en que esa inteligencia superior se irá formando, es seguro una transnacional no construirá una superinteligencia que comparta sus conocimientos sino en una que incremente su competitividad y aumente su control sobre el mercado

En realidad, el problema no es de si podemos controlar a la IA sino de cuáles son nuestros intereses y cuales nuestros ideales, pienso que el verdadero problema está más en nuestra propia mentalidad y en lo que esperamos de las máquinas, ya que estas se insertarán en nuestro contexto; o como un colaborador, si somos capaces de serlo; o en un competidor, si seguimos enfrentándonos los unos a los otros. Tampoco creo que los expertos desde sus centros de investigación puedan encontrar los mejores resultados, los problemas nunca se han podido resolver con propuestas, y sobre todo si estas no van a la causa de los problemas: nuestra mentalidad individualista, consumista, competitiva y hegemónica, que nos lleva a vivir en constante enfrentamiento. Ahora, ¿quien le pone el cascabel al gato? Los problemas siguen “vivitos y coleando”, y como solución se propone una tecno-utopía, donde las tecnologías vendrán a resolver todos los problemas como por arte de magia, ya no hay que preocuparse del medio ambiente, de la contaminación, de los enfrentamientos, de la pobreza… Por supuesto que este super-optimismo no convence a muchos, pero se está convirtiendo en una esperanza en un mundo carente de grandes ideales y donde el consumismo y el TENER (en lugar del SER) se han convertido en la primera premisa de la humanidad.

Debemos tener una comprensión clara de los riesgos de una IA, en parte coincido con Maravec, en el sentido de que los robots (como parte de la IA) serán nuestros hijos mentales, claro no en el sentido que él lo dice, sino en el sentido de que aprenderán de nosotros y harán lo mismo que nosotros hacemos; luchar por el poder, por los mercados, por la hegemonía mundial, sin dudas no harán nada que no hayan aprendido de nosotros. Solo que, esta vez, estaremos ante una inteligencia que podrá superarnos en muchos sentidos. Pienso que las máquinas serán parte ineludible y necesaria de nuestra historia, pero, aun no estamos preparados para lidiar con ella, no porque sean una amenaza sino porque nosotros las convertiremos en una amenaza y en vez de obtener lo mejor de ellas, las arrastraremos a nuestra conveniencia y nuestros intereses individuales de predominio. Tal vez la IA nos obligue a ser mejores y a repensar nuestra condición humana; eso, si queremos seguir existiendo como especie humana.

El futuro no nos necesita: Riesgos existenciales (1)

Nick Bostrom, filosofo y padre del transhumanismo

El fin de la especie humana

 “Las especies biológicas casi nunca sobreviven a encuentros con competidores superiores…  Parte de la respuesta yace en nuestra actitud hacia lo nuevo –en nuestra disposición a familiarizarnos rápido y a aceptar sin cuestionar. Acostumbrados a vivir con adelantos científicos que se dan casi como una rutina, todavía tenemos que hacernos la idea de que las tecnologías más seductoras del siglo XXI –robótica, ingeniería genética, y nanotecnología– plantean una amenaza distinta que la de las tecnologías que han venido antes” (Bill Joy)

 

Hoy estamos ante el peligro de la reconstrucción del mundo natural por otro artificial. Donde existe una lucha por ver quién es  más rápido entre la degradación del planeta y la aceleración tecnología. La aceleración a toda  costa, como una medida desesperada para alcanzar la posthumanidad (vida eterna), nos va a conducir inevitablemente a una mayor degradación del planeta y con ello, al fin de la especie humana.

Las amenazas son los efectos que estamos sufriendo de las acciones humanas dado nuestro contexto actual de dominio que ha provocado el crecimiento acelerado de dos parámetros: la degradación del planeta y el desarrollo de la tecnología con fines hegemónicos (Los riesgos del futuro)

Dentro de las amenazas que enfrenta la humanidad esta las del presente, las que ya estamos sintiendo sus efectos y las futuras, las que producto de nuestro sistema social y económico, estructurado sobre la base del poder, podrían conducirnos a una mala utilización de las tecnologías, ya sea por errores o con fines destructivos. A las amenazas futuras, el filósofo y tecnofuturista norteamericano Nick Bostrom, las llama riesgos existenciales.

Vamos a ver los algunos de los riesgos existenciales que menciona Nick Bostron (aquellos que tienen que ver con la acción humana,

  1. Mal uso de las tecnologías.
    2. Guerras nucleares.
    3. Pandemias.
    4. Aristocracia poshumana.
    5. Mala programación de una superinteligencia.
    6. Superintenligencia autónoma que asume los valores de poder.
    7. Criogenización y superpoblación.
    8. Control del estado, de instituciones, ONG, movimientos religiosos, etc. Que no permitan ciertas aplicaciones para el mejoramiento humano (transhumanidad).
    9. Dificultades tecnológicas. Que la transhumanidad no se pueda llevar a la práctica
    10. Agotamiento de los recursos naturales antes de que puedan ser creados artificialmente.

Uno de los riesgos que más se menciona es el del surgimiento de una inteligencia artificial (IA) que  por errores en la programación pueda asumir objetivos diferentes a los esperados, errores que aunque no sean intencionales, no podemos olvidar que los programadores están inmersos en un contexto de poder y que muchos de estos programas son financiados por instituciones militares, por lo que no sería extraño que la IA respondiera a fines hegemónicos y fuera una herramienta en manos de políticos cuyo interés se base en el dominio y el control. Y en este contexto no se puede descartar que la criatura se virara contra su creador.

Los riesgos de una IA superior a los humanos.

“Una de dos cosas puede ocurrir. Se le podría permitir a las máquinas tomar todas las decisiones por sí mismas sin supervisión humana, o bien se mantendría el control humano sobre las máquinas” (Bill Joy)

La era de las tecnologías

 Estamos en la era de la tecnología y son muchos los que los que abrazan posiciones tecnofuturistas y creen que la solución a todos los problemas humanos están en la Ciencia y la Tecnología y afirman que la solución, esta exclusivamente, en el desarrollo acelerado de la tecnología. Lo que quiere decir que debemos concentrar todos nuestros esfuerzos en desarrollar instrumentos, aparatos y máquinas cada vez más potente. La idea consiste en acelerar la tecnología para alcanzar una superinteligencia y luego fundirse con ella.

Ideología de los tecnofurusitas

  1. Se sustenta en una ideología que sustituye a la fe religiosa al prometer, curar a las enfermedades, eliminar a la vejez, alcanzar la vida eterna… Alcanzar el paraíso en la tierra. (Manuscrito transhumanista).
  2. Convencimiento de que el fin de la humanidad es inevitable y hay que intervenir y crear una nueva evolución artificial basada en la tecnológica. (La singularidad tecnológica).
  3. Convencimiento de que la tecnología por si sola es capaz de resolver todos los problemas actuales de contaminación, pobreza, desigualdades, guerras. (Informes sobre las tecnologías convergentes).

Para comprender el impacto de las tecnologías hay que estar claro en las posiciones que se asumen desde el presente, y las propuestas de cada una de ellas. Y aunque las tecnoutopías, los presupuestos tecnológicos transhumastas, parecen irrealizables en muchos casos, es una ley aceptada por todos que las tecnologías están en constante crecimiento y que no se vislumbra un límite para su desarrollo, y que cada vez somos más dependientes de las mismas. Ell problema está; en si las tecnologías entrarán en competencia con los seres humanos o si colaborarán con ellos. Y si aceptamos el surgimiento de algunas de las formas de superinteligencias antes mencionadas

Tendencias de la tecnología (degradación vs aceleración)

1) Ignorar la tecnología: Subestimar el impacto de la tecnología. Concentrarse solamente en la degradación del planeta sin tener en cuenta la aceleración tecnológica. Subestimar el desarrollo tecnológico seguir pensando que es sólo una herramienta y creer que la tecnología siempre estará bajo nuestro control, sin tener en cuenta los intereses mercantiles y hegemónicos que se mueven detrás de la tecnología así como ignorar la ideología transhumanista y su poderosa visión de futuro, el no tener en cuenta la campaña de promoción y posicionamiento en la mente humana, que se está llevando a cabo sobre la singularidad tecnológica y sobre todo ignorar el impacto social, económico, político y militar que tendrán las tecnologías convergentes (NBIC) sobre el futuro de la humanidad. Tal negligencia y falta de visión de futuro, llevara a una degradación cada vez mayor del planeta y a la extinción indirecta de la humanidad

2) Acelerar la tecnología: Aceptar a la tecnología como la salvadora del planeta y apostar todo a la aceleración tecnológica (singularidad) Lo cual nos llevara al transhumanismo, Pero dentro del contexto actual de poder, lo único que hará es que unos sean mas poderosos que otros, aumentando la desigualdad, ahora entre transhumanos y humanos. Dado su carácter ideológico los pobres también serán convertidos a obsoletas versiones de transhumanos. Priorizar la aceleración tecnológica por encima de la degradación del planeta lo cual conducirá a que la evolución natural sea sustituida por una evolución artificial que terminará en la autoextinción de la humanidad.

3) Cooperar con la tecnología: Buscar la integración armónica (no invasiva) de la tecnología en el contexto humano, basado en la cooperación (en lugar de la fusión) entre humanos y tecnologías. Se busca poner la aceleración tecnológica en función del desarrollo intelectual y espiritual de los humanos. Que vaya a las causas de la degradación y potencie la integración armónica de la tecnología a la naturaleza, la sociedad y el mejoramiento humano. Buscar alternativas que permitan lograr una sostenibilidad tecnológica (en lugar de una singularidad) basada en principios éticos universales que permitan formar generaciones cada vez mejores basadas en la manifestación plena del SER.

Yo defiendo la idea de una superinteligencia colectiva que se irá desarrollando producto de la cooperación entre humanos y máquinas y la idea que tenemos que aprender, desde el presente,  a manejarnos con las tecnologías del futuro, donde los transhumanistas ya nos llevan la delantera y parto de la idea de una actitud bioconservadora de corte progresista. Porque en realidad, el futuro mejor que proponen los transhumanstas, lo que hará será: aumentar las diferencias sociales, el deterioro del planeta, la competencia tecnológica y la falta de fe en sí mismo; lo que pondrá en peligro la supervivencia de la especie humana tal como la conocemos hoy.

El director del instituto, el filósofo sueco Nick Bostrom, en el documento Riesgo existencial como prioridad global, argumenta que los dirigentes internacionales tienen que prestarle mucha atención a una serie de amenazas y advierte: “lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad”. A lo que insiste “Son amenazas sobre las que no tenemos historial de supervivencia”. (conincide con Bill Joy)

El transhumanismo.

“Me parece a mí mucho más probable que una existencia robótica no fuera como una humana, de ninguna manera en que la entendemos, que los robots no serían de ninguna manera nuestros hijos, que por este camino nuestra humanidad seguramente se perdería” (Bill Joy).

 Presupuestos transhumanistas (transhumanismo democratico)

“Un segundo sueño de la robótica es que gradualmente nos reemplacemos a nosotros mismos con nuestra tecnología robótica, consiguiendo una casi inmortalidad mediante la descarga de nuestras conciencias. ¿Pero si nos descargamos en nuestra tecnología, qué posibilidades hay de que después del proceso sigamos siendo nosotros, o incluso humanos?”(Bill Joy)

El transhumanismo, Nick Bostrom (uno de sus artífices) lo define como “un movimiento cultural, intelectual y científico, que afirma el deber moral de mejorar la capacidad física y cognitiva de la especie humana y de aplicar las nuevas tecnologías al hombre, de manera que se puedan eliminar los aspectos no deseados y no necesarios de la condición humana como el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento e incluso, el ser mortales”. El Transhumanismo se convierte así en un movimiento, una ideología, que tiene como credo filosófico “la superación de las limitaciones humanas a través de la razón, la ciencia y la tecnología” (Transhumanismo y fin de la humanidad)

Presupuestos tecnológicos.

Los presupuestos tecnológicos por medio de los cuales los transhumanistas aspiran a lograr sus propósitos, para ello cogen como referencia al proyecto norteamericano conocido como NBIC (convergencia de la Nanotecnología, la Biotecnología, la Infotecnología y la Cognotecnología) la cual esperan que produzca un impacto social sin precedentes en la historia de la humanidad. Se analizan por separado a tres de estas tecnologías.

Dentro de los presupuestos tecnológicos, la inteligencia artificial es la que más incidencia tiene y en la que más esperanzas se han cifrado, al dotar a los investigadores de una de las metáforas más poderosas e influyente para la comprensión del ser humano, al reducirlo a un ser material que puede considerado como un mecanismo (biomáquina) y que los estados mentales son complejos algoritmos que pueden ser reproducidos en una computadora. Siendo esta una de las tesis favorita de los transhumanistas.

Otro presupuesto tecnológico, se basa en el impacto de la  biotecnología. Se considera a  la eugenesia negativa: eliminación de los niños defectuosos y la eugenesia positiva y el sueño de construir el mejor hijo posible, así como la esperanza de alargar la vida, de eliminar las enfermedades, detener el envejecimiento y de crear una evolución artificial pro medio de la clonación.

En estas tecnologías cifran los transhumanistas sus esperanzas para mejorar la condición humana y son el tema de debate entre transhumanistas y bioconservadores.

¿Debemos aplicar todo el avance tecnológico? ¿Qué posición asumir?

Hoy las tecnologías se están convirtiendo en juguetes demasiado peligrosos en manos de los intereses humanos, dada la negligencia, el egoísmo y la ambición humana. ¿Qué sentido tiene construir una IA que nos supere? ¿Qué debemos hacer? El futuro de la humanidad depende de cómo enfrentemos estas preguntas. Y es que estamos ante la decadencia del modelo mundial actual, producto de nuestra actitud  egoísta y hegemónica (mente intelectual) que nos llevará al fin de la especie humana ya sea por la destrucción del planeta o por la confrontación, debemos pasar  un nuevo modelo basado en la sabiduría y la colaboración (mentalidad espiritual) como forma de lograr un verdadero progreso humano.

Seán O’Heigeartaigh, un genetista del instituto y experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas. Siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente. “Estamos desarrollando cosas que pueden resultar profundamente mal”, declara O’Heigeartaigh. Estos no son conceptos abstractos, asegura. “Con cualquier nueva poderosa tecnología –opina O’Heigeartaigh–, debemos pensar detenidamente en qué sabemos, pero quizás es más importante en este momento estar conscientes de lo que no estamos seguros de saber”.

“Ésta no es una ficción distópica: la brecha entre la velocidad del avance tecnológico y nuestro conocimiento de sus implicaciones es real”, recalca Bostrom, quien no parece estar muy seguro de la tecno-utopía de una singularidad tecnológica, donde basta con acelerar a las tecnologías a toda costa y dice: “el avance en la tecnología ha rebasado nuestra capacidad de controlar las posibles consecuencias. Y agrega: “Estamos al nivel de los niños en términos de responsabilidad moral, pero con la capacidad tecnológica de adultos”. Ya Van R. Potter, el bioeticista norteamericano, hacía referencia a la necesidad de alcanzar los conocimientos necesarios para poder manejarnos con las tecnologías y de la necesidad de crear un puente entre las humanidades y las ciencias.

Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una “explosión de inteligencia” en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable. “La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños”, dice, quien antes trabajó en Google. “Así como con la biotecnología y la nanotecnología, se pueden hacer cosas que resultan en reacciones en cadena, y con muy pocos recursos se pueden emprender proyectos que pueden afectar a todo el mundo”.

Aceptando que surgirá una IA que llegará a superar a los humanos, estaremos ante el mayor impacto tecnológico que ha tenido la humanidad, tal vez, en toda su historia y no lo digo yo, Stephen Hawking, una de las mentes más privilegiadas, junto a otros expertos del tema, han dicho: “El éxito en la creación de IA sería el evento más grande en la historia humana. Por desgracia, también podría ser la última, a menos que aprendamos cómo evitar los riesgos”.

 

 

¿Nos estamos acercando al final de la especie humana?

 

human-evolution

La relación entre humanos y tecnologías, cada vez, se hace más compleja, y es que las tecnologías van dejando de ser un medio para convertirse un fin en sí mismas. Según nos vayamos acercando a la construcción de una superestructura social donde humanos y tecnologías comparten las decisiones.

El problema radica, en ¿cómo van a incorporarse las tecnologías al progreso humano? ¿Sabemos hacia dónde vamos? Podemos creer ciegamente en un futuro luminoso, si ni siquiera tenemos el control de nuestras vidas. Hoy sabemos que nuestra actitud hacia el planeta era errónea, que vivimos en un planeta finito que se deteriora rápidamente por la acción humana, que vivimos en red y que las crisis se propagan cada vez con más rapidez y que el mundo cada vez se hace más amenazado e inseguro, y lo peor que la amenaza proviene del propio ser humano.

Amenazas tan reales que ya se están sintiendo sus efectos en todas partes del mundo y si no se toman medidas sus efectos sobre el planeta, las especies y la propia raza humana podrían ser irreversibles y destruir todo lo vivo. El mal uso de la tecnología, con fines hegemónicos, el consumismo y el militarismo entre otros factores, ha traído como consecuencia, la contaminación, la degradación de los ecosistemas y el agotamiento de los recursos. En el mal uso de las tecnologías, también se considera los errores humanos, ej., que un virus se escape de un laboratorio.

Aquí vamos a considerar, preferentemente, los escenarios que tienen que ver con la acción humana, por eso no se tienen se destacan otros como los supervolcanes, tsumani, choque con un meteorito, etc. En el caso de las pandemias estas pueden ser productos de la mala manipulación humana de los virus y de experimentos no seguros.

Exterminio o degradación de la especie humana (perdida de la naturaleza humana)

Los peligros de la extinción humana pueden provenir por varias vías:

1.- Extinción por fuerzas externas. Ej, choque con un meteorito, explosiones solares. Son los acontecimientos no creados por el ser humano.

2.- Extinción por accidentes humanos o por la acción indirecta de los humanos. Ej., mal uso de las tecnologías, guerra nuclear, contaminación del planeta.

Vamos a ver los algunos de los riesgos existenciales debido al mal uso que el ser  humano le ha dado a la ciencia y la tecnología lo cual puede llevar a la destrucción de la vida producto de la negligencia o del ansia de poder.

  • La carrera armamentista con armas cada vez más destructivas y autónomas. El peligro de una guerra mundial
  • Un estado que lo controla y lo sabe todo
  • Escape de un virus del laboratorio
  • La venta ilegal de armas cada vez con más poder destructivo y el incremento del terrorismo
  • Inteligencia artificial mal programada
  • Mal uso de la nanotecnología.
  • Mala utilización de la biotecnología.
  • Tecnologías autónomas que se escapan de las manos (maquinas que se auto construyen a sí mismas)

¿Cuáles son los mayores peligros?

Según el Centro para el Estudio de Riesgo existencial de la Universidad de Cambridge las “cuatro grandes amenazas” a la especie humana son: la inteligencia artificial, el cambio climático, la guerra nuclear y la biotecnología.

La biotecnología

La biotecnología podría conducir a la creación de una pandemia, una guerra química podría ser llevada al extremo, la nanotecnología podría conducir a la plaga gris en la que robots auto-replicantes, fuera de control, consumen toda la materia viva en la tierra, mientras se reproducen de forma acelerada. En ambos casos, ya sea deliberadamente o por accidente.

La biología sintética, en la que la biología se encuentra con la ingeniería, promete importantes beneficios médicos. Seán O’Heigeartaigh, un experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas. “Lo más probable es que no se propongan hacer algo dañino”, apunta, pero subraya que siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente.

La nanotecnología, trabajar a nivel molecular o atómico, también podría tornarse en algo altamente destructivo si se usa para la guerra, apunta Bostrom. Por ello, escribió que los gobiernos futuros enfrentarán el gran reto de controlar y restringir su mal uso.

La inteligencia artificial

La manera en la que la inteligencia artificial (IA) interactuará con el mundo exterior es otro de los temores. Esa “inteligencia” informática puede ser una herramienta poderosa para la industria, medicina, agricultura o el manejo de la economía. Pero también es completamente indiferente a cualquier perjuicio fortuito. Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una “explosión de inteligencia” en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable. “La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños”.

Se puede producir una inteligencia artificial (IA) que por errores en la programación pueda asumir objetivos diferentes a los esperados, errores que aunque no sean intencionales, no podemos olvidar que los programadores están inmersos en un contexto de poder y que muchos de estos programas son financiados por instituciones militares, por lo que no sería extraño que la IA respondiera a fines hegemónicos y fuera una herramienta en manos de políticos cuyo interés se base en el dominio y el control. Y en este contexto no se puede descartar que la criatura se virara contra su creador.

Para evitar los posibles riesgos se trabaja en la construcción de una IA avanzada (superinteligencia) alineada con los intereses humanos. La pregunta es: ¿Cuáles son los intereses humanos?

Programa actuales para el desarrollo de la IA: Satanford, 100 anos para la IA, MIRI, Opend IA (Musk), Google, IBM, Microsoft, etc. Todos, de alguna forma, buscan construir cuanto antes una IA que responda a sus intereses, buenos o malos, pero intereses al fin.

Los robots, representan otra seria amenaza; han ido adquiriendo diversas formas de semi-autonomía, además de ser capaz de encontrar fuentes de energía por su cuenta y poder elegir de forma independiente los objetivos a atacar con armas. Algunos expertos y académicos han cuestionado el uso de robots de combate militar, sobre todo cuando estos robots se les da un cierto grado de funciones autónomas.

La guerra nuclear

Carrera armamentista vs Desarme global

Los escenarios que se han explorado con mayor frecuencia son la guerra nuclear y los dispositivos Doomsday. Hay dificultad para predecir si esto llevará al exterminio de la humanidad, sin embargo, un invierno nuclear causaría una conmoción considerable en las civilizaciones avanzadas.

¿Es posible que las grandes potencias en su soberbia y afán de poder nos arrastren a la tercera guerra mundial?

La guerra como confrontación directa podrá no surgir pero la carrera armamentista y los enfrentamientos, ya son un hecho y nadie duda que esto se puede ir de las manos y desencadenar en una confrontación mundial. La creación actual de bloques militares, tal como sucedió en las guerras mundiales anteriores, de por sí, son un mal síntoma. Todo indica que ya están todos los ingredientes para la tercera guerra mundial, solo falta el detonante.

La pregunta es: ¿Estamos de acuerdo con que las grandes potencias sigan competiendo en una carrera armamentista que hunde al mundo en la pobreza y que amenaza con convertirse en la tercera guerra mundial que arrastraría a la humanidad (a todos por igual) a su propia destrucción? ¿Qué papel puede jugar la sociedad civil en aras de producir cambios sociales que controlen estas acciones?

El cambio climático

Mientras las anteriores pueden suceder, este ya está sucediendo. Los anteriores son una acumulación de conocimientos y desarrollo de aplicaciones peligrosas que pueden desencadenar en la destrucción del planeta. Aquí estamos hablando de los efectos que se están produciendo producto del uso negligente de las tecnologías.

  • Contaminación.
  • Degradación de los ecosistemas.
  • Agotamiento de los recursos.
  • Crecimiento incontrolado de la población mundial.
  • Desequilibrios insostenibles.
  • Conflictos destructivos.
  • Pérdida de diversidad biológica y cultural.
  • Acelerado cambio climático.

El calentamiento global, se refiere al calentamiento causado por la tecnología humana desde el siglo XIX y se refleja las variaciones anormales en el clima tale como: el aumento de los mares, derretimiento de glaciares, sequías, etc. Se ha sugerido que el calentamiento global fuera de control puede convertir a la Tierra en un planeta caliente como Venus. En situaciones menos extremas podría provocar que el fin de la civilización tal como la conocemos.

Con respecto a la aceleración, según datos de las Naciones Unidas, tenemos:

  • Un crecimiento muy superior al que se había producido desde el comienzo de la civilización hasta 1950.
  • Los 20 países más ricos del mundo han consumido en el último siglo más materia prima y más recursos energéticos no renovables, que toda la humanidad a lo largo de su historia y prehistoria.
  • Desde mediados del siglo XX han nacido más seres humanos que en toda la historia de la humanidad.

Por lo que es casi seguro que cuando se alcance la primera mitad del siglo XXI se haya consumido más recursos del planeta que en toda la historia anterior (incluido la segunda mitad del siglo XX, que a su vez había consumido más recursos que en toda la historia). De mantenerse esta aceleración, que parece no tener límites, debida al ansia de consumismo y al egoísmo humano. Teniendo en cuento que los recursos del planeta son limitados; el agotamiento de los recursos es solo cuestión de tiempo.

Por lo que según estos datos, sino se hace nada, es muy posible que la aceleración de la degradación del planeta le gane la competencia a la aceleración de las tecnologías y su sueño de una posthumanidad.

3.-Autoextinción. Destrucción consciente de la especie humana, producto de la naturaleza destructiva del ser humano o con fines de crear una especie “superior”. La autoextinción es casi imposible de detener si no se cambia la mentalidad del ser humano (transhumanismo de carácter liberal). Estaremos ante una endosimbiosis mutual

Si en la anterior nos referíamos a una extinción por accidentes humanos, en las guerras nucleares estamos hablando de una de las formas de auto extinción donde la lucha por el poder llega a límites extremos y dada la inconformidad de la especie humana con su propia condición esta de forma voluntaria puede proponerse la extinción de los seres humanos con el fin de sustituirla por otra más avanzada. Se trata de sustituir el proceso evolutivo biológico por un proceso artificial que lleve a la creación de un súper humano que por medio de la tecnología se convierta en la cima de la evolución.

En nuestros tiempos debido al desarrollo tecnológico, las amenazas aun son mayores: una guerra nuclear, terrorismo biotecnológico, auto extinción voluntaria en aras de una nueva humanidad. La historia tiene varios ejemplos de culturas que han sido aniquiladas en aras de una nueva civilización.

Con respecto a la política que pasara si en un futuro próximo, el presidente de EEUU, es una transhumanista, ya se está postulando un transhumanista a la presidencia. ¿Estará las tecnologías de mejoramiento al alcance de todos? Existirá una raza de superhumanos (si la guerra o la contaminación no acaba antes con el planeta) que someterá a los humanos? De aquí que sacan la conclusión que es necesario tomar el control de la evolución humana y avanzar hacia una transhumanidad. Proponen la sustitución de una especie humana obsoleta por otra especie “superior” con poderes ilimitados y que por medio de las tecnologias emergentes (nano, bio, info y cogno) se puede alcanzar la posthumanidad.

Actualmente ya algunos están pagando por que se les congele (criogenizar) sus cuerpos al morir; no todos, aunque lo deseen, pueden pagarlo; otros congelan sus cabezas, para cuando la tecnología haya madurado, los revivan y puedan disfrutar de una vida posthumana. De momento es solo un negocio donde ya algunas compañías están recibiendo sus ganancias. Esto según Bostrom podría crear una sobrepoblación, para la que no se estaría preparado, de hecho ya estamos ante un crecimiento incontrolado de la población.

Los riesgos desde el transhumanismo

Una de las mayores preocupaciones de Bostrom creador del transhumanismo, es que no se llegue a alcanzar la posthumanidad, de ahí su preocupación a que surjan leyes que prohíban ciertas investigaciones o aplicaciones que limiten o frenen el camino hacia una transhumnidad, para él, la única solución viable para la humanidad. También le preocupa que existan problemas tecnológicos, que no permitan llevarla a la práctica y aquí surge una de las hipótesis más importantes: la acelerada degradación del planeta, calentamiento global, contaminación, consumo de recursos no llevará a corto plazo a la muerte del planeta y convirtiéndolo en un lugar inhóspito sin dar tiempo a que la tecnología se desarrolle lo suficiente y no se pueda alcanzar la meta de una posthumanidad. De ahí la tesis de los tecnofuturistas de apostar por la aceleración de la tecnología a toda costa, con el fin de tener alternativas artificiales que sustituyan la vida actual.

  • Criogenización y superpoblación.
  • Control del estado, de instituciones, ONG, movimientos religiosos, etc. Que no permitan ciertas aplicaciones para el mejoramiento humano (transhumanidad).
  • Dificultades tecnológicas. Que la transhumanidad no se pueda llevar a la práctica
  • Agotamiento de los recursos naturales antes de que puedan ser creados artificialmente.

4.-La extinción en un futuro por las propias tecnologías. Las máquinas como herederas del planeta. Una superinteligencia artificial que controla el planeta (Moravec)

Ante el surgimiento de una IA superior a los humanos podría suceder

La humanidad como mascota (humano dócil)

  • Las máquinas le darán un trato benigno a los humanos. Los mantienen, los alimentan.

La humanidad se integra a las tecnologías

  • Vivir en un entorno artificial. Ej., recargar la mente (posthumano) – Estaremos ante una endosimbiosis parasitaria (tecnocentrismo)

5.-Involucion de la especie humana. Prohibición de las tecnologías o un control muy estricto de las mismas que limita el progreso tecnológico. Es una forma de autoextinción, ya que se produce un estancamiento voluntario ante el temor a las tecnologías  (bioludismo) Esto lleva a un retorno a la era biológica (biocentrismo). Estaremos ante una ectosimbiosis parasitaria

Este escenario es más lógico que se produzca después de una guerra mundial

Soluciones para preservar el progreso humano y conservar de alguna forma la condición humana.

1.- Control de las tecnologías para que estas sean un medio para el progreso humano. Estamos hablando de un control inteligente donde se busca que las tecnologías sean lo más beneficiosa posible (bioconservadores). Esto lleva a conservar la era actual socioeconómica. Estaremos ante una ectosimbiosis comensal. Se corre el peligro de frenar el progreso y caer en una forma de bioludismo

2.-Modificaciones controladas de la especie humana. Mejoramiento por medio de la biotecnología, prótesis (tecnoprogresismo). Estaremos ante una endosimbiosis comensal Se corre el peligro de caer en un transhumanismo de corte libera y terminar siendo un ciborg.

3.-Colaboración humanos-tecnologías. Lograr la convivencia entre humanos, transhumanos y tecnologías autónomas (bioeticismo). Esto lleva al progreso humano en la era tecnológica. Estaremos ante una ectsosimbiosis mutual. Se corre el peligro de ser controlados por las máquinas y caer en una forma de posthumanismo.

Existen amenazas externas como las explosiones solares, en lugar de prepararnos para los cataclismos naturales estamos luchando por el poder, en lugar de preservar el planeta, lo estamos destruyendo, en lugar de unirnos para enfrentar los desafíos del futuro estamos queriendo ser el ombligo de un mundo cada vez más frágil y más necesitado de la sabiduría humana y de una verdadera colaboración que garantice la supervivencia del planeta y de la especie humana.

Con respecto a la inteligencia artificial la preocupación no es por la IA en si misma sino la necesidad de cambiar nuestra mentalidad ante los problemas que enfrenta el mundo actual y que puede desencadenar la destrucción humana. El mensaje consiste en tomar conciencia de los peligros que enfrenta la humanidad

Y es que estamos ante la decadencia del modelo mundial actual, producto de nuestra actitud  egoísta y hegemónica (mente intelectual) que nos llevará al fin de la especie humana ya sea por la destrucción del planeta o por la confrontación, debemos pasar  un nuevo modelo basado en la sabiduría y la colaboración (mentalidad espiritual) como forma de lograr un verdadero progreso humano.

Imagen: Transhumanismo: más allá de la evolución