Lección 4: Visión de futuro y tormenta de ideas

Visión del futuro

 En lecciones anteriores habíamos hablado sobre la actitud ante el futuro y mencionábamos cuatro actitudes:

  1. Pasiva: No se elaboran escenario. Dejarse llevar.
  2. Reactiva: Se exploran los escenarios. Adaptarse al futuro.
  3. Preactiva: Se exploran los escenarios con el fin de anticiparse. Prevención del futuro.
  4. Proactiva: Se exploran los escenarios con el fin de anticiparse y cambiarlo. El poder de modificar el futuro.

Donde (según Francisco J. Mojica):

  • Ser preactivo supone conocer las tendencias y los hechos portadores de futuro y anticiparse a ellos. Es la actitud de la prudencia.
  • Ser proactivo significa analizar las posibles opciones de futuro, no esperar a que las cosas ocurran, sino escoger la iniciativa más conveniente y comenzar a elaborarla.

Ahora bien, para prever un futuro deseable es esencial, tanto para una organización como para un individuo, tener una visión del futuro, que permita trazar objetivos para alcanzar ese deseado futuro.

 

En palabras del escritor austriaco, Robert Jungk, “tenemos que hacer algo para prevenir las crisis de mañana de manera que podamos evitar desastres. Tenemos que movilizar a las personas por delante del tiempo”.

Jungk quien a partir de 1962, organizó y llevó a cabo “talleres de futuro”, en que alentó a la gente a revisar y modificar sus ideas sobre el futuro y, a continuación, que trataran de crear una visión de lo que querían en el futuro. Los talleres tuvieron cuatro etapas:

  1. La fase crítica, durante la cual se expresan abiertamente todas las quejas y experiencias negativas relacionadas con el tema elegido.
  2. La fase de la fantasía, en la que los participantes vienen con ideas que dan respuesta a los problemas, y exponen la lista de sus deseos, las fantasías y opiniones alternativas.
  3. La fase de selección, en la que se hace una selección de los conceptos más interesantes y se abordan los grupos de trabajos o proyectos para desarrollar los esquemas de soluciones.
  4. La fase de ejecución. Ahora, los participantes pueden retroceder y evaluar críticamente las posibilidades de lograr que sus proyectos puedan ser ejecutados, identificar los obstáculos imaginados y la búsqueda de medios y la elaboración un plan de acción.

Jungk tuvo la visión de reconocer que una visión compartida es un increíble poderoso agente de cambio. Hoy en día, son muchas entidades empresariales y comunidades científicas han adoptado firmemente este método Hoy en día, existen cientos de consultores que fungen como facilitadores de la “visión” en empresas, comunidades y otros grupos.

Clemente Bezold, fundador y presidente del Instituto de Alternativas Futuros, se describen cinco etapas en la construcción de una visión:

(1) identificación de problemas,

(2) identificación de los éxitos del pasado,

(3) la identificación de los deseos para el futuro,

(4) identificación de objetivos mensurables,

(5) la identificación de los recursos para lograr esos objetivos.

Bezold dice que un escenario se refiere al cerebro, pero una visión se soporta sobre el corazón. La continua popularidad de visión sugiere un llamamiento a las personas, y tiene verdadero valor como una técnica para la generación de ideas, fomentar la interacción en grupo, y centrar ese grupo en un conjunto común de objetivos.

Tormenta o lluvia de ideas:

Uno de los problemas que se enfrente al realizar una estrategia para alcanzar la visión, es la detección de las variables claves, para ello una de las técnicas más utilizadas es la tormenta de ideas. Lo cual permite, el reconocimiento de la situación actual y de las condiciones potenciales de índole: económico, social, cultural, tecnológico, político, ambiental, administrativo.

En 1950 se realizaron serios esfuerzos para estimular la creatividad de la gente cuando un ejecutivo de publicidad Alex F. Osborn desarrollo
lo que él llamó una “tormenta de ideas” como una manera de obtener ideas para campañas publicitarias.

Tormenta de ideas es probablemente el más famoso y más popular de ideas
la creación de técnica utilizada hoy en día.

Una sesión de tormenta de ideas, desarrollado por Osborn, tiene cuatro reglas básicas
para la generación de ideas:

  1. Aplazar la sentencia en cualquiera de las ideas.
  2. Tratar de desarrollar un montón de ideas y no preocuparse por su calidad.
  3. Luchar por ideas inusuales.
  4. Construir sobre las ideas de otros.

El líder de la sesión de lluvia de ideas motiva a los participantes a
ofrecer ideas relacionadas con los problemas planteados. Son alentadas las ideas silvestres y la crítica de cualquier idea esta estrictamente prohibida, puesto que el
objetivo inicial es llegar a tantas ideas como sea posible sin
seleccionar a las mejores. Un miembro del grupo registra todas las ideas, y
después de una o varias sesiones de intercambio de ideas, se lleva a cabo una reunión de evaluación para examinar las ideas propuestas. Las ideas pueden ser ordenadas, clasificados según su prioridad, y se remitirá a quien está a cargo de
la posible adopción de medidas.

Esta es una manera de identificar las diferentes posibilidades, oportunidades y riesgos, a desarrollar estrategias a largo plazo. Una buena técnica para llevar a cabo las ideas obtenidas de la tormenta de ideas es la aplicación de la matriz DAFO (Debilidad, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades)

La matriz DAFO, nos permite una vez identificadas las ideas (en forma de oraciones) determinar cuales forman parte de las debilidades, cuales de las amenazas, cuales son fortalezas y cuales son oportunidades.

 

 

 

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