Bill Joy y la necesidad de una cosmovision del futuro

Fritjof Capara, el mejor representante de una cosmovisión de la complejidad

“Si pudiéramos ponernos de acuerdo, como especie, sobre lo que queremos, adónde fuimos encaminados, y por qué, entonces podríamos hacer mucho menos peligroso nuestro futuro –entonces podríamos entender a qué podemos y deberíamos negarnos” (Bill Joy).

Si no estamos de acuerdo con el mundo actual, es que de alguna forma tenemos una idea de cómo debería ser (es porque estamos consciente de que algo no funciona bien y que tenemos alguna idea de cómo podría funcionar mejor).Bill Joy en su artículo“Porqué el futuro no nos necesita” de alguna forma nos deja ver su idea de los problemas actuales y hacia dondedeberíamos ir y de alguna manera nos trasmite su cosmovisión sobre el futuro.

Tener una valoración realista del futuro no es fácil o estamos influenciados por las tecnoutopías y su visión tecnocentrista o estamos influidos por la sostenibilidad y su visión ecocentrista. En ambos casos sobrevaloraremos una y descartaremos la otra. Necesitamos de una valoración realista del futuro que nos espera. Aunque todo indica que vamos hacia un futuro poshumano dentro una cosmovisión tecno-liberal.

Las cosmovisiones

 Para Bill Joy: El sueño de la robótica es, primero, que las máquinas inteligentes puedan hacerel trabajo por nosotros, permitiéndonos tener vidas de ocio, devolviéndonos al Edén.Sin embargo, en su historia de estas ideas, Darwing among the Machines, GeorgeDyson [Reading, Addison-Wesley, 1997] advierte: ”En el juego de la vida y la evolución hay tres jugadores en la mesa: seres humanos, naturaleza y máquinas. Estoyfirmemente del lado de la naturaleza. Pero la naturaleza, sospecho, está del lado delas máquinas’.’

Estamos ante la relación humanos – naturaleza – tecnologías. ¿De parte de quien estamos?

Para ello partimos de las cosmovisiones originarias

  • Las leyes de la naturaleza
  • La obediencia a un dios todo poderoso
  • La razón humana como la fuerza motriz

Y llegamos a las cosmovisiones actuales  basada en larelación humanos – naturaleza – tecnologías (se agregan las cosmovisiones mercocentristas y sociocentristas)

  • Humanos (cosmovisión antropocentrista) àcosmovisión mercocentrista (por su carácter individualista) / cosmovisión sociocentrista (por su carácter socialista)

El ser humano no pudo aceptar la responsabilidad de ser el centro del universo y tuvo que apoyarse en alguna fuerza externa que lo apuntalara, en el mercocentrismo en la ley del mercado y el sociocentrismo en el control del estado.

  • Naturaleza (cosmovisión cosmocentrista) àcosmovisión ecocentrista

El ecocentrismo vino en defensa de la naturaleza ante la explotación despiadada de los recursos naturales y el deterioro del planeta debido tanto al mercocentrismo como al sociocentrismo.

  • Tecnologías (cosmovisión teocentrista) àcosmovisión tecnocentrista

Las tecnologías vienen a sustituir la cosmovisión teocentrista de un dios todo poderoso que es el dueño del destino de la humanidad por las tecnologías como las nuevas dueñas del destino humano.

Hoy nuevas cosmovisiones parecen resurgir del antropocentrismo:

  • Eco-antropocentrismo – Desarrollo sostenible
  • Tecno-antropocentrismo – Transhumanismo
  • Neo-antropocentrismo – Cosmovisión de la complejidad

Todo indica que el futuro apuesta por alguna forma de integración entre humanos y tecnologías, sin dudas vamos a la sinergia humanos-tecnologías.

Veamos lo que dice Bill Joy respecto a las cosmovisiones, aunque no las defina como tal.

A lo que Bill Joy dice: “En el despertar de nuestras sociedades, los hombres veían su paso por la Tierrasólo como un laberinto de dolor, al final del cual se erguía una puerta que conducía,a través de la muerte, a la compañía de dioses y a la Eternidad”(cosmovisión teocéntrica).Y agrega: “Con los hebreos ydespués los griegos, algunos hombres se animaron a liberarse de las demandasteológicas y soñar una Ciudad ideal donde la Libertad florecería(cosmovisión antropocéntrica). Otros, percibiendola evolución de la sociedad de mercado, comprendieron que la libertad de algunosconllevaría la alienación de otros, y persiguieron la Igualdad” (cosmovisiones merco-céntricas y socio-céntricas).

De acuerdo a lo que decíamos arriba sobre como las cosmovisiones fueron sucediéndose unas a otras.

“Ciertamente, necesitamos encontrar desafíos consistentes y suficientes camposde libertad en nuestras vidas si vamos a ser felices en lo que sea que nos espera. Pero creo que debemos encontrar vías de escape alternativas para nuestras fuerzas creativas, más allá de la cultura del crecimiento económico perpetuo (cosmovisión mercocentrista); este crecimientoha sido una gran bendición por varios cientos de años, pero no nos ha dado unafelicidad carente de impurezas, y ahora debemos elegir entre perseguir un crecimientoirrestricto y sin dirección a través de la ciencia y la tecnología y los claros peligros que acompañan a esto” (Bill Joy).

Es que el ser humano abandonó el antropocentrismo al carecer de una fuerza interior que lo guiara y al final recurrió a fuerzas externas a las cuales le entregó, nuevamente, el control de su vida: merco-centrismo (la ley del mercado), socio centrismo (control del estado), tecno centrismo (subordinamiento a las tecnologías).

“Esto cristalizó el problema que me producía el sueño de Kurzweil. Un acercamiento tecnológico a la Eternidad –semi-inmortalidad a través de la robótica– quizás nosea la utopía más deseable, y su búsqueda conlleva grandes peligros (cosmovisióntecnocéntrica). Quizás debamosrepensar nuestras elecciones utópicas” (Bill Joy)

Aunque Bill Joy no especificó las cosmovisiones yo las  incluyo entre paréntesis, para su mejor comprensión.

Ahora que: ¿qué alternativas tenemos? (ver “El gran desafío de la humanidad“)

 “Jacques me ayudó a entender cómo estas tres diferentes metas utópicas (cosmovisiónteocéntrica, cosmovisiónantropocéntrica y cosmovisionesmercocéntrica y sociocéntrica) hoycoexisten en tensión en nuestra sociedad. Sigue adelante para describir una cuarta utopía, Fraternidad, cuya base es el altruismo. La Fraternidad en sí asocia la felicidadindividual a la felicidad de los otros, haciéndose cargo de la promesa de autosustentamiento” (Bill Joy) (cosmovisión neo-antropocéntrica).

Escenarios futuros y sus cosmovisiones

1.-Probables. Asumen posiciones más realistas (caráctersocioeconómico o individual)

  • Tecno-liberalismo – Tecno mercocentrismo. Ley del mercado (capitalismo tecnológico)
  • Tecno-democracia – Tecno antropocentrismo. Transhumanismo racional de carácterdemocrático (social democracia tecnológica)
  • Eco-social – Eco sociocentrismo o Eco-antropocentrismo. Desarrollo sostenible (socialismo ecológico).

2.-Utopicos. Asumen posiciones místicas (carácter religioso)

  • Tecnologismo – Tecno centrismo (tecno-religión). Superinteligencias: artificiales, globales, hibridas y biológicas
  • Ecologismo – Ecocentrismo (cosmo-religión)
  • De la complejidad – Neo-antropocentrismo (holismo). Siguiendo a Morin se producirá una metamorfosis de la humanidad.

De seguir el mundo su curso y mantenerse dentro del paradigma actual (mecanicista) los escenarios más probables serán los siguientes.

Escenario tecno-liberal: Todo indica que el escenario más probable es el tecno-liberal,o sea una forma de poscapitalismo de carácter tecnológico donde la ley del mercado lleva a los humanos a ser cada vez más eficientes para tener mayores ganancias, por lo que inevitablemente se inclinaran hacia el transhumanismo (el ideal del superhumano), donde las tecnologías se fusionarán con los humanos en aras de una economía y de un humano eficiente. Las maquinas se irán integrando a la economía capitalista y responderán a los intereses del mercado y según se hagan más inteligente se convertirán en otro competidor.

Escenario eco-social: Su eterno rival el socialismo, un poco para oponerse al capitalismo tecnológico se integraran al ecologismo y asumirá la posición de un socialismo ecológico como su variante principal.Las tecnologías siempre deben estar en función de los intereses humanos y regulados por estos. Deben priorizarse las tecnologías renovables y prohibirse aquellas que representan algún tipo de riesgo (principio de precaución)

Escenario tecno-democracia: Una versión menos radical que las anteriores sería una tecno social democracia, que apostara por un transhumanismo democrático, guiado por la razón donde el ser humano siempre sabe lo que lo conviene (tecno-antropocentrismo) y que los riesgos serán evitados. El humano se irá mejorando por medio de las tecnologías, mejoras moderadas: mejorar la salud, la inteligencia, la belleza, etc.,sin deteriorar el planeta, ni aumentar las desigualdades.

Otros escenarios menos probables, ya que implican un cambio del paradigma actual (lo cual no es imposible), a los que le damos un carácter de utópico.

Escenario tecnologista: Solo las tecnologías nos pueden salvar, las que se convertirán en una superinteligencia: robots y programas, que serán capaces de reconstruir a los humanos y al planeta.

Escenario ecologista, El progreso humano es independiente de las tecnologías, estas más bien lo que hace es alejarlo de su espiritualidad. Las tecnologías deben ser limitadas o prohibidas, el ser humano debe retornar a la religión, a la naturaleza o a una sociedad más simple y abandonar su modo de vida actual consumista, hedonista e irresponsable (ecocentrismo).

Escenario de la complejidad: La cosmovisión de la complejidad, es la única cosmovisión que tiene una visión transdisciplinar en la que cada enfoque es independiente y ha sido desarrollado por especialistas de diferentes ramas, pero desde una misma cosmovisión (la complejidad). Su fuerza radica en la interrelación entre sus diferentes enfoques, en su diversidad y su profunda comprensión de los problemas contemporáneos y de la solución específica a los problemas desde una cosmovisión integral (sistémica) que mantiene en constante interacción entre los diferentes enfoques.

Bill Joy habla de repensar nuestras elecciones utópicas y la alternativa que tenemos de una nueva utopía basada en la fraternidad y el altruismo (y no en la razón como sucedió con el antropocentrismo), estamos pensando en un nuevo antropocentrismo (cosmovisión de la complejidad) que nos lleve a la colaboración en lugar de a la competencia y el control actual, que permite el desarrollo de los verdaderos valores humanos que deje atrás al individualismo y al racionalismo (paradigma mecanicista) y que nos lleve a una nueva forma de pensar, de ver al mundo y vernos a nosotros mismos.

Los críticos de Bill Joy se concentran en las cosas a las que él se opone y lo tildan de neo-ludita en lugar de analizar las alternativas que ofrece como cosmovisión, y no se dan cuenta de que se está construyendo una cosmovisión compartida, hoy una utopía pero mientras más personas crean en ella ira dejando de ser una utopía. Se hace necesario sentar las bases de esa nueva utopía, En lugar de buscar diferencias y contradicciones debemos buscar los puntos que nos unen y no integran en la búsqueda de soluciones. Tenemos que desarrollar una nueva cosmovisiónque se sustente en el paradigma de la complejidad, de alcance transdisciplinar; que permita desarrollar no solo las facultades físicas (tangibles) sino también las facultades ocultas en lo más profundo del SER. Sin dudas es una utopía y solo una inquebrantable fe en el potencial humano, en su grandeza espiritual y en un fuerte compromiso consigo mismo como especie en evolución, podrá lograr que sigamos existiendo y progresando como seres humanos.

 

 

El futuro no nos necesita: Riesgos existenciales (1)

Nick Bostrom, filosofo y padre del transhumanismo

El fin de la especie humana

 “Las especies biológicas casi nunca sobreviven a encuentros con competidores superiores…  Parte de la respuesta yace en nuestra actitud hacia lo nuevo –en nuestra disposición a familiarizarnos rápido y a aceptar sin cuestionar. Acostumbrados a vivir con adelantos científicos que se dan casi como una rutina, todavía tenemos que hacernos la idea de que las tecnologías más seductoras del siglo XXI –robótica, ingeniería genética, y nanotecnología– plantean una amenaza distinta que la de las tecnologías que han venido antes” (Bill Joy)

 

Hoy estamos ante el peligro de la reconstrucción del mundo natural por otro artificial. Donde existe una lucha por ver quién es  más rápido entre la degradación del planeta y la aceleración tecnología. La aceleración a toda  costa, como una medida desesperada para alcanzar la posthumanidad (vida eterna), nos va a conducir inevitablemente a una mayor degradación del planeta y con ello, al fin de la especie humana.

Las amenazas son los efectos que estamos sufriendo de las acciones humanas dado nuestro contexto actual de dominio que ha provocado el crecimiento acelerado de dos parámetros: la degradación del planeta y el desarrollo de la tecnología con fines hegemónicos (Los riesgos del futuro)

Dentro de las amenazas que enfrenta la humanidad esta las del presente, las que ya estamos sintiendo sus efectos y las futuras, las que producto de nuestro sistema social y económico, estructurado sobre la base del poder, podrían conducirnos a una mala utilización de las tecnologías, ya sea por errores o con fines destructivos. A las amenazas futuras, el filósofo y tecnofuturista norteamericano Nick Bostrom, las llama riesgos existenciales.

Vamos a ver los algunos de los riesgos existenciales que menciona Nick Bostron (aquellos que tienen que ver con la acción humana,

  1. Mal uso de las tecnologías.
    2. Guerras nucleares.
    3. Pandemias.
    4. Aristocracia poshumana.
    5. Mala programación de una superinteligencia.
    6. Superintenligencia autónoma que asume los valores de poder.
    7. Criogenización y superpoblación.
    8. Control del estado, de instituciones, ONG, movimientos religiosos, etc. Que no permitan ciertas aplicaciones para el mejoramiento humano (transhumanidad).
    9. Dificultades tecnológicas. Que la transhumanidad no se pueda llevar a la práctica
    10. Agotamiento de los recursos naturales antes de que puedan ser creados artificialmente.

Uno de los riesgos que más se menciona es el del surgimiento de una inteligencia artificial (IA) que  por errores en la programación pueda asumir objetivos diferentes a los esperados, errores que aunque no sean intencionales, no podemos olvidar que los programadores están inmersos en un contexto de poder y que muchos de estos programas son financiados por instituciones militares, por lo que no sería extraño que la IA respondiera a fines hegemónicos y fuera una herramienta en manos de políticos cuyo interés se base en el dominio y el control. Y en este contexto no se puede descartar que la criatura se virara contra su creador.

Los riesgos de una IA superior a los humanos.

“Una de dos cosas puede ocurrir. Se le podría permitir a las máquinas tomar todas las decisiones por sí mismas sin supervisión humana, o bien se mantendría el control humano sobre las máquinas” (Bill Joy)

La era de las tecnologías

 Estamos en la era de la tecnología y son muchos los que los que abrazan posiciones tecnofuturistas y creen que la solución a todos los problemas humanos están en la Ciencia y la Tecnología y afirman que la solución, esta exclusivamente, en el desarrollo acelerado de la tecnología. Lo que quiere decir que debemos concentrar todos nuestros esfuerzos en desarrollar instrumentos, aparatos y máquinas cada vez más potente. La idea consiste en acelerar la tecnología para alcanzar una superinteligencia y luego fundirse con ella.

Ideología de los tecnofurusitas

  1. Se sustenta en una ideología que sustituye a la fe religiosa al prometer, curar a las enfermedades, eliminar a la vejez, alcanzar la vida eterna… Alcanzar el paraíso en la tierra. (Manuscrito transhumanista).
  2. Convencimiento de que el fin de la humanidad es inevitable y hay que intervenir y crear una nueva evolución artificial basada en la tecnológica. (La singularidad tecnológica).
  3. Convencimiento de que la tecnología por si sola es capaz de resolver todos los problemas actuales de contaminación, pobreza, desigualdades, guerras. (Informes sobre las tecnologías convergentes).

Para comprender el impacto de las tecnologías hay que estar claro en las posiciones que se asumen desde el presente, y las propuestas de cada una de ellas. Y aunque las tecnoutopías, los presupuestos tecnológicos transhumastas, parecen irrealizables en muchos casos, es una ley aceptada por todos que las tecnologías están en constante crecimiento y que no se vislumbra un límite para su desarrollo, y que cada vez somos más dependientes de las mismas. Ell problema está; en si las tecnologías entrarán en competencia con los seres humanos o si colaborarán con ellos. Y si aceptamos el surgimiento de algunas de las formas de superinteligencias antes mencionadas

Tendencias de la tecnología (degradación vs aceleración)

1) Ignorar la tecnología: Subestimar el impacto de la tecnología. Concentrarse solamente en la degradación del planeta sin tener en cuenta la aceleración tecnológica. Subestimar el desarrollo tecnológico seguir pensando que es sólo una herramienta y creer que la tecnología siempre estará bajo nuestro control, sin tener en cuenta los intereses mercantiles y hegemónicos que se mueven detrás de la tecnología así como ignorar la ideología transhumanista y su poderosa visión de futuro, el no tener en cuenta la campaña de promoción y posicionamiento en la mente humana, que se está llevando a cabo sobre la singularidad tecnológica y sobre todo ignorar el impacto social, económico, político y militar que tendrán las tecnologías convergentes (NBIC) sobre el futuro de la humanidad. Tal negligencia y falta de visión de futuro, llevara a una degradación cada vez mayor del planeta y a la extinción indirecta de la humanidad

2) Acelerar la tecnología: Aceptar a la tecnología como la salvadora del planeta y apostar todo a la aceleración tecnológica (singularidad) Lo cual nos llevara al transhumanismo, Pero dentro del contexto actual de poder, lo único que hará es que unos sean mas poderosos que otros, aumentando la desigualdad, ahora entre transhumanos y humanos. Dado su carácter ideológico los pobres también serán convertidos a obsoletas versiones de transhumanos. Priorizar la aceleración tecnológica por encima de la degradación del planeta lo cual conducirá a que la evolución natural sea sustituida por una evolución artificial que terminará en la autoextinción de la humanidad.

3) Cooperar con la tecnología: Buscar la integración armónica (no invasiva) de la tecnología en el contexto humano, basado en la cooperación (en lugar de la fusión) entre humanos y tecnologías. Se busca poner la aceleración tecnológica en función del desarrollo intelectual y espiritual de los humanos. Que vaya a las causas de la degradación y potencie la integración armónica de la tecnología a la naturaleza, la sociedad y el mejoramiento humano. Buscar alternativas que permitan lograr una sostenibilidad tecnológica (en lugar de una singularidad) basada en principios éticos universales que permitan formar generaciones cada vez mejores basadas en la manifestación plena del SER.

Yo defiendo la idea de una superinteligencia colectiva que se irá desarrollando producto de la cooperación entre humanos y máquinas y la idea que tenemos que aprender, desde el presente,  a manejarnos con las tecnologías del futuro, donde los transhumanistas ya nos llevan la delantera y parto de la idea de una actitud bioconservadora de corte progresista. Porque en realidad, el futuro mejor que proponen los transhumanstas, lo que hará será: aumentar las diferencias sociales, el deterioro del planeta, la competencia tecnológica y la falta de fe en sí mismo; lo que pondrá en peligro la supervivencia de la especie humana tal como la conocemos hoy.

El director del instituto, el filósofo sueco Nick Bostrom, en el documento Riesgo existencial como prioridad global, argumenta que los dirigentes internacionales tienen que prestarle mucha atención a una serie de amenazas y advierte: “lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad”. A lo que insiste “Son amenazas sobre las que no tenemos historial de supervivencia”. (conincide con Bill Joy)

El transhumanismo.

“Me parece a mí mucho más probable que una existencia robótica no fuera como una humana, de ninguna manera en que la entendemos, que los robots no serían de ninguna manera nuestros hijos, que por este camino nuestra humanidad seguramente se perdería” (Bill Joy).

 Presupuestos transhumanistas (transhumanismo democratico)

“Un segundo sueño de la robótica es que gradualmente nos reemplacemos a nosotros mismos con nuestra tecnología robótica, consiguiendo una casi inmortalidad mediante la descarga de nuestras conciencias. ¿Pero si nos descargamos en nuestra tecnología, qué posibilidades hay de que después del proceso sigamos siendo nosotros, o incluso humanos?”(Bill Joy)

El transhumanismo, Nick Bostrom (uno de sus artífices) lo define como “un movimiento cultural, intelectual y científico, que afirma el deber moral de mejorar la capacidad física y cognitiva de la especie humana y de aplicar las nuevas tecnologías al hombre, de manera que se puedan eliminar los aspectos no deseados y no necesarios de la condición humana como el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento e incluso, el ser mortales”. El Transhumanismo se convierte así en un movimiento, una ideología, que tiene como credo filosófico “la superación de las limitaciones humanas a través de la razón, la ciencia y la tecnología” (Transhumanismo y fin de la humanidad)

Presupuestos tecnológicos.

Los presupuestos tecnológicos por medio de los cuales los transhumanistas aspiran a lograr sus propósitos, para ello cogen como referencia al proyecto norteamericano conocido como NBIC (convergencia de la Nanotecnología, la Biotecnología, la Infotecnología y la Cognotecnología) la cual esperan que produzca un impacto social sin precedentes en la historia de la humanidad. Se analizan por separado a tres de estas tecnologías.

Dentro de los presupuestos tecnológicos, la inteligencia artificial es la que más incidencia tiene y en la que más esperanzas se han cifrado, al dotar a los investigadores de una de las metáforas más poderosas e influyente para la comprensión del ser humano, al reducirlo a un ser material que puede considerado como un mecanismo (biomáquina) y que los estados mentales son complejos algoritmos que pueden ser reproducidos en una computadora. Siendo esta una de las tesis favorita de los transhumanistas.

Otro presupuesto tecnológico, se basa en el impacto de la  biotecnología. Se considera a  la eugenesia negativa: eliminación de los niños defectuosos y la eugenesia positiva y el sueño de construir el mejor hijo posible, así como la esperanza de alargar la vida, de eliminar las enfermedades, detener el envejecimiento y de crear una evolución artificial pro medio de la clonación.

En estas tecnologías cifran los transhumanistas sus esperanzas para mejorar la condición humana y son el tema de debate entre transhumanistas y bioconservadores.

¿Debemos aplicar todo el avance tecnológico? ¿Qué posición asumir?

Hoy las tecnologías se están convirtiendo en juguetes demasiado peligrosos en manos de los intereses humanos, dada la negligencia, el egoísmo y la ambición humana. ¿Qué sentido tiene construir una IA que nos supere? ¿Qué debemos hacer? El futuro de la humanidad depende de cómo enfrentemos estas preguntas. Y es que estamos ante la decadencia del modelo mundial actual, producto de nuestra actitud  egoísta y hegemónica (mente intelectual) que nos llevará al fin de la especie humana ya sea por la destrucción del planeta o por la confrontación, debemos pasar  un nuevo modelo basado en la sabiduría y la colaboración (mentalidad espiritual) como forma de lograr un verdadero progreso humano.

Seán O’Heigeartaigh, un genetista del instituto y experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas. Siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente. “Estamos desarrollando cosas que pueden resultar profundamente mal”, declara O’Heigeartaigh. Estos no son conceptos abstractos, asegura. “Con cualquier nueva poderosa tecnología –opina O’Heigeartaigh–, debemos pensar detenidamente en qué sabemos, pero quizás es más importante en este momento estar conscientes de lo que no estamos seguros de saber”.

“Ésta no es una ficción distópica: la brecha entre la velocidad del avance tecnológico y nuestro conocimiento de sus implicaciones es real”, recalca Bostrom, quien no parece estar muy seguro de la tecno-utopía de una singularidad tecnológica, donde basta con acelerar a las tecnologías a toda costa y dice: “el avance en la tecnología ha rebasado nuestra capacidad de controlar las posibles consecuencias. Y agrega: “Estamos al nivel de los niños en términos de responsabilidad moral, pero con la capacidad tecnológica de adultos”. Ya Van R. Potter, el bioeticista norteamericano, hacía referencia a la necesidad de alcanzar los conocimientos necesarios para poder manejarnos con las tecnologías y de la necesidad de crear un puente entre las humanidades y las ciencias.

Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una “explosión de inteligencia” en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable. “La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños”, dice, quien antes trabajó en Google. “Así como con la biotecnología y la nanotecnología, se pueden hacer cosas que resultan en reacciones en cadena, y con muy pocos recursos se pueden emprender proyectos que pueden afectar a todo el mundo”.

Aceptando que surgirá una IA que llegará a superar a los humanos, estaremos ante el mayor impacto tecnológico que ha tenido la humanidad, tal vez, en toda su historia y no lo digo yo, Stephen Hawking, una de las mentes más privilegiadas, junto a otros expertos del tema, han dicho: “El éxito en la creación de IA sería el evento más grande en la historia humana. Por desgracia, también podría ser la última, a menos que aprendamos cómo evitar los riesgos”.

 

 

El futuro no nos necesita. Máquinas inteligentes

Bill Joy, confundador de Sun Microsysten

En el artículo “Porque el futuro no nos necesita” de Bill Joy, se habla de un futuro sin los humanos tal como existen hoy. ¿Será posible? Para aclarar esto y dada la importancia de articulo lo analizaremos desde tres enfoques que estan inmerso en el texto de Bill Joy. Además, para mayor claridad lo dividiremos en tres articulos: las máquinas inteligentes, los riesgos existenciales y las cosmovisiones.

Aunque el articulo fue escrito por Bill Joy en el 2000, no ha perdido vigencia

 

Las máquinas inteligentes

“Diseñando software y microprocesadores, nunca había tenido la sensación de que estaba diseñando una máquina inteligente. El software y el hardware son tan frágiles, y la capacidad de las máquinas de ”pensar” se muestra tan ausente que, incluso como posibilidad, siempre me pareció muy alejada en el futuro. Pero ahora, con la perspectiva de un poder de procesamiento de nivel humano (*) en unos 30 años, una idea nueva surge sola: que podría estar trabajando para crear herramientas que van a permitir la creación de la tecnología que podría reemplazar a nuestra especie”. Bill Joy

(*) Lo que define, actualmente, a las máquinas inteligentes no son los programas que la hacen funcionar si no el poder de procesamiento: mayor velocidad de cálculo, mayor capacidad de memoria, mayor conectividad, mayo a acceso a diferentes recursos, mayor presencia en todos los aspectos de la vida, etc.

Después del paradigma cibernético con su intento de construir una mente mecánica le siguió el paradigma cognitivo y la idea de reproducir la mente por medio de algoritmos ya que la mente no era otra cosa que estados mentales que se procesaban en el cerebro al igual que los programas en una computadora.

Lo cual llevó a muchos investigadores en el campo teórico a pensar que una vez que se descifrara los procesos de la mente era seguro desarrollar los algoritmos que representaban esos procesos, era obvio, ya que la mente lo que hace es manipular símbolos por medios algorítmicos. De ahí surgieron los métodos heurísticos, las reglas de producción, los mecanismos de resolución de problemas, etc.

De todo lo anterior se desprende que era totalmente posible reproducir la mente en una computadora, bastaba con encontrar la descripción algorítmica de los estados mentales. Y por muy compleja que pareciera el funcionamiento de la mente, en el fondo no era otra cosa que complejos algoritmos, y la tarea de los investigadores de la IA consistía en descifrar esos procesos y su conversión en algoritmos para luego introducirlos en una computadora e ir conformando una nueva inteligencia no humana.

Entre las críticas al surgimiento de una inteligencia artificial, está la de Roger Penrose quien establece diferencias entre el funcionamiento de un ordenador, que es capaz solamente de un razonamiento algorítmico basado en secuencias lógicas, y el funcionamiento del cerebro humano, que es capaz de estar abierto a la improvisación y a lo inesperado, a lo caótico, es decir, a lo creativo.

Los investigadores de IA, siguen creyendo que, aunque pueda tomar décadas para aclarar todos los detalles, no hay nada adicional subyacente en el pensamiento: es solo tratamiento de la información. Y siguen aferrados a la metáfora de que el cerebro es equivalente al hardware de una computadora, por lo que es totalmente factible transferir la mente de un soporte (el cerebro) a otro (la máquina).

En cambio, los expertos en computación tradicional no pueden creer que las computadoras relativamente simples, en las que se ejecutan sus programas, se almacenen sus bases de datos, sus gráficos; que requiere de un sistema operativo y opera sobre algoritmos numéricos; puedan ser también el sustrato donde se puedan ejecutar los complejos procesos de la mente humana.

Inteligencia artificial (IA) fuerte y débil

Desde sus inicios podemos hablar de dos enfoques de la IA, de una parte la IA fuerte y de la otra una memos categórica a la hora de interpretar los hechos, la IA débil.

La idea de una IA fuerte ha sido el sueño de casi todos los investigadores de ese campo. Sostiene que todas las operaciones mentales son manifestaciones sofisticadas de complicados procesos computacionales, y que es irrelevante si tales procesos son llevados a cabo por un sujeto humano, un objeto físico o un dispositivo electrónico. Por lo que acepta que la mente humana puede ser reproducida o copiada para otro medio,  donde el cerebro se considera un soporte más.

En cambio, la IA débil considera que la mente funciona diferente a los sistemas de computación y solo aspiran a desarrollar sistemas informáticos que tenga un comportamiento tan inteligente como el del ser humano. Se acepta la creación de un algoritmo suficientemente complejo que podría ser codificado a través de un programa computacional y controlar un robot de la misma forma que lo haría un ser humano.

Siguiendo las ideas de John Searle: “La IA débil tiene por único objetivo simular estados mentales sin pretender por ello que las computadoras tengan conciencia,… El objetivo de la IA fuerte, por el contrario, es una computadora con conciencia”.

¿Será posible que las máquinas sean más inteligentes que los humanos?

“¿Qué tan pronto podría ser construido ese robot inteligente? Los avances anunciados en el poder de procesamiento de las computadoras parecen hacerlo posible para el 2030(*). Y una vez que ya existe un robot inteligente, queda un pequeño paso hacia una especie robot –hacia un robot inteligente que puede hacer copias evolucionadas de sí mismo”. Bill Joy

(*) Ya en los 50s se pronosticaba que para los 80s se construirían máquinas con inteligencia humana

Para que la máquina tenga todos los algoritmos que conforman la mente, primero, hay que ir descubriendo los mecanismos de la mente, traducirlos en algoritmos para incluirlos en la computadora, así sucesivamente hasta que se haya reproducido totalmente la mente humana, y pueda funcionar en una computadora. Fueron muchos investigadores en esa época, principio de los 50, dieron esto por hecho y afirmaron que en los anos 80s ya existirían máquinas con inteligencia humana, en ese entonces no se hablaba de superar la inteligencia humana, ni de singularidad tecnológica, etc.

Entonces… ¿Que está sucediendo ahora? Porque la IA y sobre todo las máquinas inteligentes están ocupando las mentes de muchos científicos y filósofos. Cuál es el nuevo enfoque?

Pero antes debemos decir que sigue pendiente el problema si las máquinas serán conscientes o no, interrogante, que ha perdurado hasta nuestros días: ¿si se reproducía la mente humana en una máquina, esta no sería consciente? Lo cual llevó a las siguientes definiciones.

  1. La consciencia no se puede atribuir a procesos puramente físicos y, por lo tanto, es inaccesible incluso a un abordaje científico arbitrariamente avanzado (metafísico)
  2. La consciencia surge de procesos puramente físicos del cerebro pero sostiene que estos son tan complejos o tan alejados de la comprensión científica, que prácticamente no hay esperanza de que podamos duplicarlos (físico/irreproducible).
  3. Es posible que podamos comprender y duplicar los procesos que dan lugar a la consciencia, aunque esto quizás resulte una labor extremadamente difícil (físico/reproducible).
  4. La consciencia no es algo tan especial y que una máquina a la que se haya provisto de suficiente inteligencia, con el tiempo adquirirá consciencia de manera más o menos automática (trivial).

Los defensores de la IA fuerte están convencidos de que se podrán reproducir todas las capacidades humanas, incluyendo la consciencia en una máquina. Y aunque esta idea ha ido variando con el tiempo, no ha cambiado en su esencia:

Si partimos del hecho que las máquinas son cada vez más veloces, piensen en las primeras computadoras que no alcanzaban los 10 Megahertzios (Mhz) a las actuales que ya sobrepasan los 3 Gigahertzios y no se vislumbra ningún límite para que esta velocidad no siga aumentando. Con la obtención de máquinas superveloces, estas podrán efectuar un billón de operaciones por segundos, con lo cual según Moravec estarán en condiciones de alcanzar el nivel de la inteligencia humana. Aun más, teniendo en cuenta que el cerebro humano trabaja a una frecuencia de 100 hertzios o ciclos por segundo y que no se vislumbra una cota que limite la velocidad de procesamiento de la computadora basada en un hardware cada vez más sofisticado, con mayor capacidad de memoria, varios procesadores centrales (la materia gris de la máquina), mayor velocidad de acceso a los periféricos; parece posible, incluso, que la máquina pueda superar al hombre.

Vemos que esta idea sigue la tendencia de priorizar el hard sobre el soft y se apoya sobre los siguientes conceptos:

  • La evolución de las máquinas es más rápida que la de los humanos, mientras las máquinas sufren un crecimiento acelerado, la evolución natural de los humanos está prácticamente detenida.
  • La aceleración de las tecnologías se seguirá incrementando hasta llegar a un punto que escapa a las capacidades de los humanos (singularidad tecnológica).
  • La máquinas que se irán auto construyéndose a sí misma cada vez más perfeccionadas, más veloces, más memorias, dotadas de mejores algoritmos podrán llegar a convertirse en máquinas superinteligentes que superen a los humanos..
  • La inteligencia de las máquinas dada la complejidad que irán adquiriendo y las conexiones internas (circuitos) o externas (redes) podrá despertar como una entidad auto consciente.

Entonces… ¿Existirán máquinas más inteligentes que los  humanos para el 2030? ¿Hay alguna razón que nos pueda llevar a pensar que será así?

Hoy la máquina supera al campeón del mundo en ajedrez, no sería esto razón suficiente. Sin embargo la máquina no utiliza la misma forma de pensar que el humano, su fuerza se basa en su velocidad de cálculo que le permite explorar de forma casi exhaustiva todas las variantes, además, por supuesto, de contar con valoraciones estratégicas, pero lo que la hace invencible es su velocidad para calcular las variantes, lo que se llama algoritmo de fuerza bruta. Pero, esto apoya la tesis que según las máquinas mejoren su hardware obtendrán resultados mejores, así, hasta superar a los humanos en todas sus facetas.

Para terminar, diremos que hoy son muchos los científicos de renombre que se han adherido a esta hipótesis entre ellos: Vernor Vinge, Ray Kurzweil, Hans Moravec, Marvin Minsky, entre otros. También instituciones como IBM, Microsoft, Google, Facebook, etc., trabajan en proyectos relacionados con el tema y otros se mantienen muy atentos de lo que sucede como Apple y Sun por solo citar dos nombres, lo que nos hace pensar que la preocupación de Bill Joy no está mall encaminada

Imgen: Ecured

Bibliografía (Grupo Facebook Enfoque sistémico-cibernético. La era tecnológica