Podemos ser o no ser parte de la historia

Habíamos hablado en el artículo anterior, el fin de la historia del hombre, sobre las ideas de Francis Fukuyama, sobre el futuro del hombre, donde vimos que Fukuyama se hacia la eterna pregunta de todos los grandes pensadores sobre ¿qué futuro nos espera? Y concretamente se preguntaba ¿si podían existir otras contradicciones en las sociedades liberales que no pudieran resolverse?

Fukuyama en ese entonces, hace más de veinte años, asumía que el clásico enfrentamiento entre los ideólogos del liberalismo y los ideólogos del socialismo ya había llegado a su final, con el triunfo rotundo de la ideología del libre mercado, como la única capaz de responder plenamente a los intereses humanos (optimismo con el que cerró el siglo XX), pero veía con cierto temor el surgimiento de nuevas alternativas, el de un nacionalismo social y el posible surgimiento de un estado teocrático refiriéndose a los musulmanes; diez años después comenzó a cuestionarse el impacto de la ideología transhumanista y sus consecuencias (en especifico la biotecnología) sobre el futuro de la humanidad. Ahora la pregunta es: ¿son esas las únicas alternativas?

Ahora, a principios del siglo XXI, nos encontramos con que se ha ido incrementado el deterior del planeta y no parece tener solución, las tecnologías cada vez son más poderosas y omnipresentes mientras la enajenación humana parce tomar nuevas formas. Y es como si todas las crisis comenzaran a unirse y nos acercáramos a una crisis total de alcance global y donde las soluciones locales no parecen funcionar. Y en la opinión de muchos, se necesita, cada vez más, de un enfoque transdisciplinar para poder enfrentar la problemática actual.

Podemos afirmar que en el siglo XXI han ido surgiendo nuevas alternativas, que ya habíamos mencionado en el artículo: las posiciones tecnológicas ante el futuro del hombre. Volveremos sobre las ideologías de este siglo que están surgiendo como alternativa a la ideología neoliberal vigente.

transhumanismo-democratico James Hughes, representante de la alternativa democrática al transhumanismo. Director del Instituo para la ética y las tecnologías emergente. A pesar de su enfoque transhumanista asume posiciones de cierto corte progresista en lo social y lo ambiental.

Nuevas alternativas a la ideología neoliberal (capitalismo actual)
1. Tecnologismo. Parte de la aceptación de que las máquinas superaran a los humanos y esto llevará a una nueva era poshumana (singularidad tecnológica). La cual nos lleva a un poshumanismo acelerado y a una superestructura que se monta por encima del capitalismo y que incluso puede desplazarlo, ya que lo único importante sería el progreso tecnológico (super-optimismo tecnológico).
2. Capitalismo posmoderno. Parte de la idea de que el ser humano posee limitaciones que solo pueden ser superadas por medio de la tecnología. Se parte de la ideología transhumanista liberal, donde el camino hacia un futuro poshumano se sucederá de forma espontánea como consecuencia de la necesidad de crecimiento económico del capitalismo. Es la continuidad del capitalismo actual (preservar al capitalismo).
3. Capitalismo progresista. Es consecuencia del anterior, pero con un enfoque más humano o democrático y sigue las ideas de un transhumanismo democrático expuestas por James Hughes, un poco como oposición a la ideología del transhumanismo liberal. Aunque se plantea dentro del capitalismo se proponen realizar ciertas reformas en lo social, lo ecológico y lo económico (democratización del capitalismo)
4. Ecologismo. Parte de que la especie humana está en peligro de extinción y es necesario tomar medidas ecológicas para su protección, y propone una ideología ecologista donde el ser humano no es el centro del universo sino otro integrante más como el resto de los seres vivientes. Se necesita de una cambio de mentalidad que vaya del egocentrismo actual hacia un biocentrismo, algunas posiciones más radicales, proponen un crecimiento cero y hasta de un retorno a la naturaleza (pesimismo ecologista)
5. Socialismo ecológico. Aquí se unen las ideas del socialismo con las del ecologismo pero menos radicales. Se asumen las ideas del desarrollo sostenible y aspira a un crecimiento económico sin degradar al planeta y cono mejoras sociales. Todo indica que los esfuerzos del socialismo moderno, además de las mejoras sociales, deben estar encaminados a tratar de resolver la crisis ecológica actual (ecologismo social)
6. Socialismo progresista. Parte del concepto de que el ser humano no ha alcanzado todo su potencial evolutivo y por medio de su propia fuerza interior y la formación de una consciencia social que acepte la responsabilidad sobre el planeta, sobre las especies y sobre sí mismo, en aras de su propio progreso humano; que incluya relaciones profundas, que sustituyan las relaciones superficiales actuales basadas en la competencia, y que se establezca no solo entre humanos sino, también, entre humanos y tecnologías colaborativas (sostenibilidad tecnológica), siguiendo un enfoque transdisciplinar (colaboración transdisciplinar).

Las posiciones 1, 2 y 3 defienden la idea de un futuro poshumano, mientras las posiciones 4, 5 y 6, la de un futuro sostenible.

Si antes las únicas formas de transformar al mundo, a la sociedad, al individuo, etc. Eran: o los cambios en la estructura social (ej. El socialismo), o los cambios en la mentalidad (ej. El cristianismo). Hoy tenemos un nuevo competidor, que promete cambiar tanto a la sociedad, al individuo, como al mundo: las tecnologías (de esto hemos hablado artículos anteriores y por su puesto en mi libro: “Inteligencia artificial, el futuro del hombre”). En estos momentos, estamos ante el surgimiento de una nueva superestructura tecnológica donde el progreso parece imponerse, con o sin los humanos. La elección nos pertenece a todos.

Posiciones tecnológicas ante el futuro del hombre

El gran dilema de nuestro tiempo consiste en seguir apostando por el crecimiento económico sin límites o ocuparnos, en serio, en el creciente deterioro del planeta. El crecimiento económico sin límites lleva a la explotación desenfrenada de un planeta finito donde sus recursos comienzan a escasear. Parecía que la única opción que tenía la humanidad era proteger al planeta y construir un futuro sostenible.

El crecimiento económico infinito era parte de la ideología capitalista de principio de siglo XX y de la competencia entre capitalismo y socialismo de estado. De ahí que, ante la estructura social competitiva actual y la mentalidad individualista (egocentrista); la única posibilidad, ante el desarrollo de las tecnologías sea su uso con fines hegemónicos y según la tecnología se haga más inteligente esta se convertirá en otro competidor más. Hoy soplan otros aires y la esperanza se cifra en las tecnologías y en el surgimiento de un futuro poshumano.

Posiciones ante las tecnologías

  1. Superoptimismo tecnológico. Las tecnologías inevitablemente nos superaran en todos los sentidos y gracias a ello lograremos un futuro de prosperidad y abundancia (poshumano), y la opción es acelerarlas con la esperanza de alcanzar cuanto antes la singularidad tecnológica[1] (surgimiento de una superintleigencia artificial)
  2. Preservar el capitalismo. Después del optimismo capitalista y su ideal de un crecimiento económico infinito que nos llevaría a la prosperidad y ante la crisis ecológica que ha ido surgiendo, los recursos del planeta (que son el soporte de la economía) se están agotando, el planeta se deteriora rápidamente y se pone en riesgo la vida en el planeta. Nuevamente la opción son las tecnologías, sobre todo las convergentes: nanotecnología, biotecnología, infotecnología y cognotecnología (NBIC) y la propuesta de que los recursos naturales pueden ser sustituidos por recursos artificiales por medio de las tecnologías. El humano tampoco escapa y se aspira a una fusión entre humanos y tecnologías dentro de un transhumanismo liberal (surgimiento de una superinteligencia artificial híbrida)
  3. Democratización del capitalismo. Se retoman los ideales de una social democracia pero ahora teniendo en cuenta el impacto de las tecnologías y se aceptan las necesidades de reformas tanto en lo social, ecológico como económico para evitar el colapso del capitalismo. Mientras las posiciones anteriores con respecto a la condición humana eran más radicales, aquí se aspira a un humano mejorado, más bien por la biotecnología siguiendo los ideales de una transhumanismo democrático (surgimiento de una superinteligencia biológica)
  4. Pesimismo ecologista. Si no se hace algo urgente será inevitable la extinción de la especie humana. La causa radica en el modelo de vida capitalista y su explotación desmedida de la naturaleza. Las tecnologías son vistas como peligro y en muchos casos deberían ser prohibidas se asumen posiciones bioluditas (se niega el surgimiento de una superinteligencia ya sea por ser una utópica o por los peligros que encierra.
  5. Ecologismo social. La propuesta del desarrollo sostenible de lograr un equilibrio entre lo social, lo económico y lo ambiental. Se asume la necesidad de que los gobiernos asuman su papel ante la crisis ecológica, algunos asumen posiciones socialistas y se habla de un socialismo ecológico. Se asume la necesidad de controlar a la tecnologías ante los riesgos de su mal uso, principio de precaución, con respecto a la condición humano se asume una posición bioconservadora ante los peligros de las tecnologías por lo que la tecnología se debe desarrollar dentro de límites precisos.
  6. Colaboración transdisciplinar. La necesidad de aceptar la simbiosis humano tecnología (dimensión tecno-bio-psico-social) desde un enfoque transdisciplinar que incluye en cambio de una mentalidad hacia nuestra fuerza interior; transformación de la estructura social competitiva hacia una colaborativa, la protección del planeta y el surgimiento de una superestructura tecnológica sostenible. Se defiende la conservación de la condición humana desde la idea de un humano pleno y al surgimiento de una superinteligencia colectiva.

Como se puede notar las tres primeras posiciones defienden la idea de un futuro poshumano mientras las tres restantes las de un futuro sostenible.

Espero en próximos artículos seguir ahondando en el tema.


[1] En el libro “Inteligencia Artificial, el futuro del hombre”, en el capítulo 2, se desarrolla el tema sobre los antecedentes para una singularidad tecnológica, los presupuestos  de que parte y los caminos para alcanzarla; al final se exponen algunos de los cuestionamientos tecnológicos sobre su viabilidad.