Relación simbiótica entre humanos y tecnologías (1)

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Neil Harbisson, activista Cyborg

Los defensores de la tecnología asumen que la evolución de la especie humana es demasiado lenta y la comparan con la evolución de la tecnología la cual se acelera por año, partiendo de la idea de la ley de Moore. Idea que nos lleva al surgimiento de una singularidad tecnológica, tal como la propone Vinge y posteriormente Kurzweil, lo cual nos conduce inevitablemente a un futuro posthumano.

Ahora bien, el concepto clave para ese futuro posthumano donde las máquinas superan a los humanos, que tipo de relación se establecerá entre la “limitada” especie humana, prácticamente condenada a desaparecer, y las máquinas con su imparable crecimiento que parece no tener límites. Y todo parece indicar que a los humanos no les queda más remedio que fusionarse con las tecnologías, dado las ventajas que esto le reportará, lo que nos lleva a la ideología transhumanista.

¿Entonces? Estamos hablando de una simbiosis entre humanos y tecnologías, relación que ya se está produciendo desde hoy. Ahora, ¿Qué se consideraría una relación simbiótica entre humano y tecnologías?

Tal como se conoce en biología, las relaciones simbióticas se definen como la relación cercana y persistente entre organismos de diferentes tipos y por lo general con efectos benéficos para al menos uno de ellos. Termino utilizado por el botánico alemán Anton de Bary, en 1879. Es bueno destacar que esas relaciones cercanas algunas veces llevan a un tipo de evolución produciendo cambios genéticos. O sea la relación simbiótica puede alterar la evolución de una de las especies.

Hasta ahora nos referíamos a una simbiosis entre dos especies biológicas, pero nada prohíbe que se produzca una relación de dos organismos diferentes (humanos y tecnologías) dada su cada vez más cercana interacción y dependencia. En el artículo Humanos y tecnologías, hacia una nueva relación (2), mencionamos los tipos de simbiosis que se producen y sus características.

Sin entrar en temas específicos de la evolución biológica (no soy experto) es bueno destacar el concepto de Lynn Margulis, quien en su teoría simbiogenética destaca el papel de la simbiogénesis en la evolución al definir a la unión de distintos organismos para formar nuevos colectivos, como fuerza más importante de cambio sobre la Tierra. En otra parte, afirma: “Generan nuevas poblaciones que se convierten en individuos simbióticos multiunitarios nuevos, los cuales se convierten en «nuevos individuos» en niveles más amplios e inclusivos de integración. La simbiosis no es un fenómeno marginal o raro. Es natural y común. Habitamos un mundo simbiótico”. Lo cual viene a apuntalar el concepto de la simbiosis como fuerza de cambio y de transformación evolutiva.

De lo anterior se desprende la siguiente conclusión, si los humanos quieren seguir evolucionando no tienen más opción que alcanzar alguna forma de simbiosis con las tecnologías, simbiosis que, en primer lugar, tiene que ser beneficiosa para los seres humanos. Ya sea una ectosimbiosis, habría que ver de qué tipo o de una edosimbiosis, también, de que tipo.

En artículos anteriores habíamos visto que los transhumanistas defienden la idea de una endosimbiosis (mutual o comensal) o sea una fusión entre humanos y tecnologías en cambio los bioconservadores defienden una ectosimbiosis de corte comensal, podemos afirmar que actualmente, estamos viviendo dentro de una ectosimbiosis comensal, ya que las tecnologías son exógenas y se utilizan como herramientas, situación que ha ido cambiando con las tecnologías cognitivas y es especial con el progreso que está teniendo la inteligencia artificial.

Continuaremos con el tema

Imagen: Wikipedia

Singularidad tecnológica y transhumanismo. ¿De qué estamos hablando?

En este artículo debería seguir hablando sobre si la IA será una amenaza, pero he notado que existe cierta confusión de términos, que es necesario aclarar.

La confusión se centra entre lo que es el transhumanismo y la singularidad tecnológica, incluso el propio Kurzweil declaró recientemente: “Nunca me ha gustado la etiqueta  transhumanismo, ya que implica que estamos reemplazando a la humanidad”, y agrega. “No creo que eso sea cierto. Lo que estamos haciendo es aumentar la capacidad humana”. Precisamente eso es lo que quiere hacer el transhumanismo, aumentar o potenciar las capacidades humanas por medio de las tecnologías. ¿Entonces?… Comencemos por la singularidad tecnológica.

La singularidad tecnólogica nace de un artículo escrito por Vernor Vinge donde plantea el surgimiento de una inteligencia superior a la humana y, aunque hace hincapié en el surgimiento de una inteligencia artificial que podría superar a la humana, basándose en el crecimiento acelerado de los equipos de computo (ley de Moore), también tiene en cuenta otras vías para alcanzar una superinteligencia que supere a la de los humanos.

En cambio para Kurzweil primero surgirá la superinteligencia artificial y luego como consecuencia de estas surgirán las otras, idea muy parecida a la que defiende Hans Moravec, pero no tan categórica y parcializada, ver Moravec y el fin de la especie humana.

No soy de los que se casa con una idea, y he buscado otros enfoques que aclaren más la idea y últimamente me inclino por la definición de una simbiosis entre humanos y tecnologías, pero antes volvamos a los conceptos iníciales de Vinge de una singularidad tecnológica.

Para Vinge la singularidad tecnológica se producirá cuando surja una superinteligencia y propone cuatro tipos, a los que llamé, siguiendo a Vinge y comparándola con los conceptos que la sustentan.

  1. Superinteligencia artificial – La singularidad de Kurzweil
  2.  Superinteligencia hibrida – Transhumanismo fuerte
  3. Superinteligencia biológica – Transhumanismo débil
  4. Superinteligencia colectiva – Sostenibilidad tecnológica

Habíamos dicho al principio que Kurzweil se basa el surgimiento de una inteligencia artificial fuerte, que es la desencadenante de todo el proceso y nos lleva a la singularidad. Por lo que primero tiene que surgir una inteligencia que iguale y luego supero a los humanos para que se produzca la singularidad, la cual no es la idea original de Vinge y si la de Moravec, como ya decía, pero enfocado a los robots y no a los programas como Kurzweil. Los enfoques de cada uno son tratados en el libro: “Inteligencia artificial, el futuro del hombre“.

Para el transhumanismo es un proceso casi natural donde los humanos se irán realizando implantes, prótesis, mejoras genéticas, que lo irán perfeccionando, convirtiéndolo en más inteligente, más bello, más saludable, etc. Siguiendo la idea de una simbiosis humanos-tecnologías, mientras en la singularidad estaríamos en una endosimbiosis parasitaria, en el transhumanismo estaremos en una endosimbiosis mutual (para el fuerte) y una endosimbiosis comensal (para la débil). Puedo anticipar que dadas sus características se irán dividiendo en los defensores de un transhumanismo más radical, convertirse en Cyborg, o uno más conservador que solo aspira a mejora las facultades humanas, teniendo en cuenta los riesgos. James Hughes, divide el transhumanismo en liberal (al que llamo fuerte) y transhumanismo democrático (al que nombro débil).

Resumiendo, las ideas hasta ahora.

Singularidad de Kurzweil

  • Singularidad tecnológica
  • Superinteligencia artificial (IA fuerte)
  • Endosimbiosis parasitaria

Transhumanismo fuerte

  • Transhumanismo liberal
  • Superinteligencia hibrida (Cyborg)
  • Endosimbiosis mutual

Transhumanismo débil

  • Transhumanismo democrático
  • Superinteligencia biológica (Humano mejorado)
  • Endosimbiosis comensal

Aquí estoy asumiendo que el transhumanismo débil se orientara, o tendrán preferencia, por las mejoras genética, más cerca de la condición humana, que por las cibernéticas; el clásico Cyborg.

Por supuesto, no puede faltar la idea de una sostenibilidad tecnológica, la que siempre he defendido.

Superestructura tecnológica sostenible y colaborativa

  • Sostenibilidad tecnológica
  • Superinteligencia colectiva (IA debil)
  • Ectosimbiosis mutual

El problema radica en cómo será la sinergia entre las diferentes tendencias tecnológicas. ¿Podrán coexistir entre sí? De momento tenemos.

Ideología tecnologista (defiende una endosimbiosis entre humanos y tecnologías)

  • Singularidad tecnológica
  • Transhumanismo (fuerte y débil)

Alternativa a las ideologías tecnologista (defiende una ectosimbiosis mutual)

  • Sostenibilidad tecnológica

Es bueno resaltar que la ideología tecnologista se irá convirtiendo en la ideología predominante en el siglo XXI y queramos o no, el futuro de la humanidad dependerá de nuestra comprensión de las tecnologías, de lo que somos, de nuestros verdaderos valores humanos y de cómo seamos capaces de relacionarnos entre nosotros, con las nuevas tecnologías y nuestro entorno.

 

Imagen: Funglode