Las cuatro singularidades tecnológicas (1)

Singularidad2Cuando se habla de singularidad tecnológica se piensa solo en el surgimiento de una super inteligencia artificial y se subestiman el resto de las tendencias y peor aun existe gran confusión sobre que es la singularidad tecnológica y que es el transhumanismo, y más aun, existen diferentes posiciones dentro de los defensores de una singularidad tecnológica, porque no es lo mismo la singularidad que defiende Moravec, que la singularidad que defiende Kurzweil.

Hace algunos años propuse una clasificación de la singularidad tecnológica siguiendo la idea de Vinge, quien, en mi opinión tiene la concepción más clara y abarcadora de la singularidad, tanto la de Kurzweil como la de Moravec, resultan un poco confusas. En cambio Vinge separa las singularidades (vías para alcanzarlas) en cuatro tendencias de acuerdo al tipo de super inteligencia que podía surgir, a las que yo llamé: superinteligencia artificial, superinteligencia hibrida, superinteligencia colectiva y superinteligencia biológica.

También, siguiendo a Vinge, trate de ampliar la idea de una singularidad tecnológica como el momento en que las tecnologías se convertían en una superestructura capaz de compartir las decisiones del planeta con los humanos. Pero siempre me quedaba algo confusa la relación entre las diferentes superinteligencias y si estas podían coexistir entre sí (eso no le queda claro a nadie), y lo más lógico dado nuestra actitud ante los problemas actuales que todo lo queremos resolver por medio de amenazas y sanciones, actitud que nos está arrastrando a un enfrentamiento mundial de consecuencias impredecibles. Por eso no sería nada extraño que las superinteligencias también se enfrentaran aludiendo nuevas causas y justificando el predominio del más fuerte.

Últimamente prefiero hablar de una simbiosis entre humanos y tecnologías, lo cual me aclara muchos de los conceptos que hasta ahora me parecían algo confusos, antes de seguir hablando de la simbiosis, prefiero aclarar algunos conceptos y confusiones entre singularidad tecnológica y transhumanismo. Son muchos los que hablan de transhumanismo, humano mejorado y singularidad tecnológica como si fuera lo mismo. En realidad hay intenciones muy diferentes entre uno y otro, y también aspiraciones y consecuencias diferentes.

Para los transhumanista la esencia de sus postulados radican en alcanzar la superhumanidad, ellos buscan, por medio de las tecnologías, superar sus límites humanos y lograr ser más inteligentes, mas fuertes, más bellos, saludables, etc. La singularidad tecnológica se sostiene sobre la idea de que las máquinas sean cada vez más inteligentes hasta igualar a los humanos y luego superarlos. Según Moravec, esto es un proceso inevitable, ya que la evolución de las máquinas (progreso tecnológico) es superior a la evolución humana y ve a las máquinas como las herederas naturales del planeta. En cambio, Kurzweil, ve las ventajas que esto reportará para los humanos, ya que esa superinteligencia artificial, muy superior a la humana, será capaz de resolver los grandes problemas que los humanos no han podido resolver, y esta convencido de que la inmortalidad será posible.

Si para los transhumanistas la superhumanidad, se puede alcanzar  con transformaciones paulatinas, desde ellos mismo, convirtiendose en un individuo cada vez más inteligente, más joven y saludable, así hasta alcanzar la inmortalidad. La singularidad desplaza sus aspiraciones a que las máquinas sean cada vez más inteligentes y apuestan por una futura transferencia de la mente a un medio digital (mind uploading), de ahí que existan muchas personas que están criogenizando sus cabezas, para algún día, cuando se alcance la singularidad, descarguen su mente sobre un nuevo soporte que le permita existir en un medio digital, estamos hablando de lo que actual mente se le llama “la nube”, lo cual nos lleva a la posibilidad futura de vivir en un mundo digital al estilo Matrix.

Cuando hablamos de descargar la mente en un mundo digital estamos asumiendo que la mente no es otra cosa que complejos algoritmos que pueden ser convertidos a programas, la metáfora de la computadora que sume que la mente no está conformada por programas y que el cerebro no es otra cosas que un sistema que procesa información al igual que la computadora. De ahí que se pueda transferir la mente, en forma de programas, software, codificarse digitalmente; como quiera llamarse. Al final vamos a tener un programa que es la representación virtual de la mente humana. Por supuesto que la cosa no termina aquí, lo bueno sería lograr que la mente se pueda seguir reprogramando y perfeccionándose en nuevas versiones, idea de Kurzweil. A mí me viene a la mente el cuento ¿Existe verdaderamente Mr.Smith? , de Stanislaw Lem, de una hombre que compite en carrera de autos y cada vez que tiene una accidente le ponen una prótesis, así hasta que al final solo está compuesto de prótesis; ya no tiene nada de humano. Aquí estamos ante una transformación por hardware, en el caso de la mente estaríamos en una transformación por software ya que al final se estaría reprogramando a la mente en nuevas versiones cada vez más algorítmicas (más cerca de ser un software) que al final no tendría ninguna relación con la mente que le dio origen y podríamos preguntarnos: ¿Existirá verdaderamente Mr. Kurzweil?

Bueno se me agotó el tiempo (continuará)

Imagen: Transhumanism

Cómo relacionarnos con las super inteligencias artificiales (1)

Avengers-age-of-ultronHoy se ha puesto de moda la inteligencia artificial (IA), no tanto como área de investigación sino como los riesgos que representa. Debemos recordar que la IA siempre fue bastante incomprendida y para los fabricantes de software era una pérdida de tiempo y de dinero. Solo en los 8Os con la aparición de los sistemas expertos hubo cierto boom, que terminó siendo un espejismo, los sistemas basados en la IA seguían siendo demasiado costosos y poco productivos y la IA se sumió en una gran crisis (Crisis de la inteligencia artificial) en la que muchos auguraban su final.

De las ruinas de la IA surgió un optimismo renovado que cogió como bandera, ya no la idea del software sino la del hardware, la de computadoras cada vez más potentes, cuya velocidad sería capaz de procesar más información, teniendo en cuenta que el cerebro no es otra cosas que un procesador de información, estamos asumiendo un enfoque trivial de la conciencia que parte de la metáfora de la computadora (¿Qué es la inteligencia artificial fuerte?), siendo Hans Moravec el mayor defensor de esta idea.

Para muchos investigadores los programas con inteligencia artificial habían llegado a un callejón sin salida y ahora la posibilidad de que surgiera una inteligencia que pudiera igualar a la humana por medio de un hardware, cada vez más evolucionado, se convertía en una nueva esperanza. La inspiración final la daría Vernor Vinge (matemático y escritor de ciencia ficción) con su enfoque de una (Singularidad tecnológica) de la cual surgiría una nueva fuente de inspiración: la explosión de inteligencia, la que parte de la definición de máquinas capaces de autoprogramarse de forma ilimitada, o sea, una máquina será capaz (partiendo de un programa inicial desarrollado por los humanos) de ella por si misma de construir programas cada vez mejores, la idea consiste en que podrá construir un programa que a su vez construirá otro programa mejor y este a su vez otro mejor, así indefinidamente, hasta igualar la inteligencia humana y luego, nada impide, que siga mejorándose hasta superar a la humana, y lo más interesante es que este proceso no tendría fin.

Con respecto a la propagación de la singularidad tecnológica mucho ha tenido que ver el científico e inventor Ray Kurzweil, quien ahora es uno de los ingenieros (yo diría que el ideólogo para el futuro de la IA) de Google. Su trabajo como promotor y divulgador de la singularidad tecnológica ha sido clave en la aceptación de la idea, Hoy existen una gran cantidad de eventos, libros, revistas, etc., que tratan el tema de la singularidad o el de una super inteligencia artificial (Super inteligencia artificial), la consecuencia más importante de la singularidad tecnológica. Y este es el punto donde vamos a detenernos.

Luego del actual entusiasmo de las transnacionales de la IA por construir una inteligencia artificial hasta el extremo que hoy nadie espera que la IA surja de un laboratorio de investigación sino de una empresa privada, y todos esperan que sea en Google, dado las inversiones gigantescas que ha estado llevando a cabo. Y aunque muy pocos lo digan directamente, y se van por la tangente de los peligros de una IA fuera de control, la realidad es que causa preocupación la idea de una IA que sea desarrollada e implementada por una empresa privada, de ahí la carrera por construirla cuanto antes. Precisamente aquí es donde se escapa del control, ya que la inteligencia artificial deja de responder a intereses científicos para responder a los intereses del mercado.

El tema de los riesgos existenciales desarrollado por el filosofo y transhumanista Nick Bostrom, es el punto de partida para señalar los peligros de la inteligencia artificial, me llama la atención que cada vez se separan más los ideólogos del transhumanismo de los defensores de una singularidad tecnológica (de esto hablaré en otro artículo) y es que mientras a los primeros les preocupa más las tecnologías para el mejoramiento de las facultades humanas a los segundos le fascina la idea de una super inteligencia artificial y la explosión de inteligencia que se producirá. Y precisamente es de la posibilidad de que surja una superinteligencia y el impacto que tendrá sobre la humanidad , tema que se puesto de moda, sobre todo después de las declaraciones hechas por Stephen Hawking.

Recientemente el sitio Edge lanzó la siguiente pregunta a un grupo de científicos, filósofos y escritores: ¿Qué piensas sobre máquinas que piensan? Y me gustaría ir comentando algunas de las publicaciones. Comenzaré por el de Max Tegmark, físico e investigador en el MIT, dado su llamado a prepararnos para el adveniemiento de una nteligencia artificial superior a la humana (Let’s Get Prepared!). Veamos

Tegmark parte de tres postulados iníciales
– ¿Qué le pasará a los humanos si las máquinas gradualmente lo van reemplazando en el mercado de trabajo?
– Si las máquinas llegaran a competir con los seres humanos en todas las actividades intelectuales
– ¿Qué pasará luego de que una explosión de inteligencia de las máquinas deje muy atrás a la inteligencia humana y en ese caso, cuál será el papel de los seres humanos?

El primer caso, es un problema que se remonta al ludismo y su rechazo a las tecnologías, y es que cualquier tecnología va a sustituir a los humanos, primero la mano de obra, después las tareas intelectuales y por último las investigaciones, la buena noticia es que, a su vez crean nuevos puestos de trabajo, por ejemplo las tecnologías de la información son un ejemplo: programadores de aplicaciones informáticas, operadores de máquinas, instaladores de sistemas, la lista en bastante larga. El problema es adaptarse al cambio.

Para el segundo caso no basta con adaptarse una vez que se produzca el cambio, ya hay que estar preparado para el cambio, y mejor aun, ser actores sociales del cambio. Pienso que la estructura social actual, basada en la competencia no favorece una relación humano-tecnología colaborativa y más bien nos conducirá a un enfrentamiento, si desde hoy no se va creando una estructura social basada en la colaboración entre humanos que permita que las IAs se integren de forma natural a ese contexto colaborativo.

Otra paso importante es la definición del espacio vital de cada cual, en especial en que línea las máquinas serán mejores que los humanos y en cuales los humanos serán mejores, y cómo será la complementación entre ambos.

Dejo el último punto para el próximo artículo, en el cual seguiremos ahondando sobre el tema.

Imagen: inciclopedia-wikia

Inteligencia artificial: ¿Hay razón para preocuparse? (1)

robot-humanoEl hombre creó a las tecnologías y las fue moldeando de acuerdo a sus necesidades, hoy las tecnologías se han hecho tan imprescindible y se han integrado tanto a la vida humana, que se está produciendo una sinergia en la que el hombre se integra cada vez más a un entorno tecnológico, que está transformando su mundo y su propia mentalidad.

Aclaración de conceptos

Hay dos conceptos clave, el primero tiene que ver con la explosión de inteligencia y el segundo las tecnologías para mejorar la condición humana.

La explosión de la inteligencia surge de la idea planteada por Vernor Vinge de una singularidad tecnológica donde se predice el surgimiento de cuatro superinteligencias, aunque la razón de ser de la singularidad, es el surgimiento de una superinteligencia artificial, en cambio la idea predominante en el transhumanismo es la superinteligencia hibrida (el Cyborg). Personalmente prefiero, en lugar de superinteligencias, hablar de superestructura tecnológica donde las tecnologías (fuertes o débiles) formarán parte de las decisiones del planeta.

Actualmente el actor principal en el logro de una singularidad tecnológica es Ray Kurzweil, quien por medio de las tecnologías busca la inmortalidad digital y sueña con llegar a la posthumanidad por medio de una superinteligencia artificial que de alguna forma facilitará la digitalización de la mente. En cambio Moravec quien plantea una singularidad tecnológica más radical, considera un futuro sin los humanos, donde los robots heredan el planeta.

En cambio el transhumanismo propone una fusión entre humanos y tecnología tratando de combinar lo mejor de cada uno (Cyborg), la idea es convertirse en algo más que humano. La aspiración del transhumanismo es llegar por medio de la fusión a la posthumanidad, aplicando ciertos presupuestos tecnológicos. Ahora la pregunta es: ¿Qué por ciento seremos humanos y que por ciento tecnología? ¿Terminaremos siendo 100% tecnología? Al final no nos estaremos convirtiendo en “otra cosa”.

En la singularidad de Vinge, menos optimista y radical que Kurzweil, se plantean cuatro vías para alcanzar la singularidad tecnológica, la cual puede agruparse en dos grupos.
1.-Relacionada con una inteligencia artificial. Superinteligencia artificial
2.-Relacionada con la ampliación de la inteligencia

La ampliación de la inteligencia humana nos lleva a tres líneas de desarrollo
1.-Ampliacion de la inteligencia por medio de dispositivos cibernéticos. Se produce una conexión física entre los órganos biológicos con los artefactos cibernéticos. Superinteligencia hibrida.
2.-Ampliacion de la inteligencia por medio de la interacción (colaboración) entre humanos y medios cibernético. Aquí se produce una conexión lógica entre los humanos y las máquinas. Superinteligencia colectiva
3.-Ampliacion de la inteligencia por medio de la ingeniería genética. Se producen mejoras al organismo por medio de la aplicación de la biotecnología. Superinteligencia biológica.

Pero hay que destacar que el objetivo final del transhumanismo es alcanzar la posthumanidad y con ella lograr convertirse en un superhumano (aunque ello implique convertirse en un semihumano)

Las tres fases de la posthumanidad
1. Humano mejorado – Mejoramiento tecnológico de las facultades humanas
2. Transhumano – Fusionamiento entre humanos y tecnologías (conexión física)
3. Posthumano – Reconstrucción (re-creación) del humano
Por tanto, se puede asumir, que el transhumanismo es la aspiración de convertirse en posthumano por medio de la ampliación de las facultades humanas (entre ellas la inteligencia). Es bueno destacar que la singularidad tecnológica de Vinge, hace énfasis en la ampliación de la inteligencia y en su posible explosión.

La singularidad tecnológica se sostiene sobre la idea del surgimiento de una superinteligencia artificial que provoca una explosión de inteligencia, esto significa que una vez que surja una inteligencia artificial (IA) superior a la humana esta será capaz de construir IAs cada vez más inteligentes, produciéndose un crecimiento exponencial de inteligencia (aceleración tecnológica), por lo que, la IA se convertirá en el motor impulsor de la singularidad y con ello de alcanzar una posthumanidad de forma directa, sin la transición transhumanista. La idea de Kurzweil es acelerar a las tecnologías para alcanzar cuanto antes la posthumanidad (reconstrucción del humano).

Ya pasaron los tiempos en que la inteligencia artificial aspiraba a una IA desarrollada totalmente dentro de un laboratorio teórico (sin tener en cuenta su aplicación), y que sería tan inteligente como los humanos (no se pretendía más), hoy se está construyendo una IA de forma parcial, orientada a las aplicaciones, y que se conecta, a su vez, con otras aplicaciones (inteligentes o no) y, dicha IA, se está introduciendo en todas las actividades humanas de forma natural (casi imperceptible). Y si agregamos que las IAs se están desarrollando dentro de las transnacionales y que sus ideólogos aspiran a lograr una IA superior a la inteligencia humana, hay razón suficiente para preocuparse.

En el próximo artículo seguiremos ampliando sobre el tema

Foto: Gitsinformatica

El desafío de la inteligencia artificial (2)

superinteligencia artificialLa característica central de este siglo ha sido la aceleración del progreso tecnológico. Estamos al borde de un cambio comparable a la aparición de la vida humana sobre la Tierra. La causa exacta de este cambio es la creación inminente de entidades de inteligencia mayor que la humana.

La idea de una sigungularidad de Vernor Vinge la sustenta sobre la ley de Moore que dice que la capacidad de los microchips de un circuito integrado se duplicara cada dos años, lo cual traerá un crecimiento exponencial de la potencia del hardware de las computadoras y de mantenerse este crecimiento acelerado lo cual conducirá inevitablemente a que las máquinas le den alcance y luego superen la capacidad del cerebro para procesar la información y según un grafico elaborado por Hans Moravec la paridad entre el hardware y el cerebro se alcanzara alrededor del 2020 lo cual dará lugar a las máquinas superinteligentes.

Se esta hablando del surgimiento de una superinteligencia artificial superior a la inteligencia humana, dado el crecimiento veloz que tiene el hardware y no en el desarrollo de programas que emularan la inteligencia humana como se pretendía en los primeros años de la Inteligencia artificial. Además, se parte de una inteligencia artificial fuerte que asume que la consciencia es codificable (consideran que los estados mentales son algoritmos altamente complejos).

Vinge define una máquina superinteligente como una máquina capaz de superar en mucho todas las actividades intelectuales de cualquier humano independientemente de la inteligencia de este y está convencido que esa inteligencia superior será la que impulsara el progreso y este será mucho más rápido e incluso superará a la actual evolución natural, por lo que aparecerán problemas miles de veces más deprisa que la selección natural y afirma que estaremos entrando a un régimen radicalmente diferente de nuestro pasado humano, y a ese evento al que le da el nombre de singularidad tecnológica.

Postulados para el surgimiento de una superinteligencia artificial

La singularidad se sustenta sobre la idea que las maquinas son cada vez más veloces y que esta velocidad crece de forma exponencial y parten que esa velocidad de cálculo superará a la del cerebro.

Un primer postulado es que se puede lograr una inteligencia artificial por fuerza bruta, o sea que dada la velocidad de la maquina pueda analizar exhaustivamente todas las posibles soluciones. Este es el caso del ajedrez, la inteligencia de la maquina se basa en su velocidad para calcular las variantes, lo cual le permite prever los que puede suceder en el tablero.
Un segundo postulado, es la emergencia, la cual asume, que debido a la velocidad en el procesamiento de la información de la máquina, llegará un momento, que podrá manipular una gran cantidad de información y dada su complejidad podría, también, despertar como una inteligencia.

Un tercer postulado es que las maquinas al alcanzar cierta inteligencia serán capaces de construirse a si misma cada vez mejores hasta llegar a una superinteligencia.

Aunque Vinge hace hincapié en el surgimiento de una inteligencia artificial que por el desarrollo del hardware es capaz de superar a los humanos, también plantea otras vías para alcanzar una superinteligencia superior a la de la humanidad actual y vaticina que será una realidad en un futuro cercano, antes del 2030, y se podrá lograr esta revolución de cuatro maneras diferentes, razón para tener confianza en que el evento va a ocurrir.

Partiendo de las posibles vías para alcanzar la superinteligencia me di a la tarea de clasificarlas:

Superinteligencia artificial: El surgimiento de una superinteligencia artificial basada en la idea de que las máquinas cada vez tienen más capacidad de memoria y más velocidad de procesamiento de la información, llegará un momento en que igualará y luego superará la velocidad del cerebro, esta es la idea predilecta de Ray Kurzweil, del cual hablaremos en un próximo articulo.

Superinteligencia hibrida: Aspira a la fusión entre humanos y tecnologías por medio de la interconexión entre humanos y computadoras, tales como, prótesis, implantes de chip, etc. Estamos ante la idea de una transhumanidad que transcienda a la condición humana y con ello superar todos los límites de la especie humana y dar surgimiento a una nueva especie posthumana. Esto nos conduce a una singularidad donde humanos y máquinas se fusionan.

Superinteligencia colectiva: Surge de las redes cada vez más complejas que se irán conformando debido a la relación entre humanos y tecnologías. Sigue las ideas Pierre Levy de una inteligencia colectiva, en la que Internet está jugando un papel importante y ya algunos están hablando del surgimiento de un cerebro global que se está formando desde ahora en el contexto de la Web 2.0 y de la naciente Web 3.0, lo cual nos lleva a la formación de una superinteligencia que se forma por la interacción social entre humanos cada vez mejores y máquinas cada vez más inteligentes.

Superinteligencia biológica: Mejoramiento humano por bioingeniería sobre todo modificaciones genéticas, dado que es una inteligencia mejorada por medio de la biología. surge producto del desarrollo de la biotecnología lo que ira conduciendo a la humanidad a una fusión progresiva y menos radical que la superinteligencia hibrida.

Mientras el primero aspira a la creación de una inteligencia artificial que por medio su velocidad de procesamiento es capaz a superar la velocidad de procesamiento (de información) del cerebro, postulado de la inteligencia artificial fuerte. En las otras tres se aspira a una ampliación de la inteligencia humana por medio de la tecnología, lo cual a toda luces parece lo más lógico, en lugar de crear una superinteligencia artificial, capaz de construirse a si misma cada vez más inteligente (explosión de la inteligencia) porque no lograr una superinteligencia que se vaya ampliando dado la interacción, más bien simbiosis, entre humanos y tecnologías. De esto seguiremos hablando.

Foto: Taringa

Google, Kurzweil y el futuro de la humanidad

45469_24-inteligencia-artificialNo todas las personas saben lo que quieren hacer con su vida, y más difícil aun saber lo que debe hacer toda la humanidad y cuál es su destino. Ray Kurzweil es uno de esos raros casos que tiene muy clara su idea de cuál es el mejor futuro para la humanidad. Sus ideas podrán gustarnos o no, pero su esfuerzo por conocer el futuro de la humanidad, es uno de los más originales y abarcadores. Y aunque sus ideas parten de la archiconocida ley de Moore, basada en el Hard y en el aumento de la velocidad de procesamiento de la información, enfocado dentro de una inteligencia artificial fuerte, donde cerebro y computadora son sistemas procesadores de información y en la conclusión de que la velocidad de procesamiento de las computadoras superará a la velocidad del cerebro por lo que, inevitablemente, llegaremos a un inteligencia artificial (IA) superior a la humana. Así de fácil

Esta idea tiene su culminación en la definición de una singularidad tecnológica elaborada por Vernor Vinge y justificada hasta la saciedad por Ray Kurzweil, quien mezcla las ideas de Vinge con las de Hans Moravec y ve el surgimiento de una superinteligencia artificial como un hecho que cambiará de un planazo la vida en el planeta y a que a partir del surgimiento de esa superinteligencia, todo será diferente; al igual que Moravec, considera que eso es lo mejor que nos puede pasar. Aunque algunos tienen sus dudas: primero de que eso pueda suceder y segundo de todo sea tan perfecto y ven implicaciones que escapan al optimismo de sus defensores.

La inteligencia artificial y el futuro del hombre, ha comenzado a ser analizada desde varios ángulos, y no solo desde el tecnológico, dejando aparecer un cierto desasosiego que cada vez se hace más patente. Y es que si antes la construcción de una IA parecía un hecho muy lejano, hoy la están construyendo, ante nuestros ojos y se está convirtiendo en parte de nuestras vidas, que va desde buscadores cada vez más inteligentes, teléfonos inteligentes, espejuelos, autos, drones, etc. Y todos conectados a grandes sistemas procesadores de información propiedad de grandes transnacionales.

Hoy la información ha dejado de pertenecernos y es procesada y manipulada por los que de una forma u otra han ido adueñándose del poder, la información es poder, y del control de nuestras vidas.

Quizás la IA no hubiese pasado de ser un sueño, pero los esfuerzos de Kurzwel, el actor social más importante para el logro de una superinteligencia artificial y de otros grandes futuristas, la cual ha tenido dos grandes hechos:
• Creación de la Universidad de la Singularidad
• Ingreso de Kurzweil como jefe de proyecto en Google.
El hecho de que Kurzweil haya comenzado a trabajar en Google, demuestra cual es el interés de la transnacional en el futuro, hacia donde quiere llegar y que aspiraciones tiene con respecto a las tecnologías. Pienso que Kurzweil más que un ejecutor se ha convertido en el representante de la nueva ideología tecnologista imperante en el mundo (junto al transhumanismo). Y ese es uno de nuestros grandes errores no ver el impacto de las tecnologías como ideología, que con nosotros o sin nosotros va cambiar los destinos del planeta.

Ahora, esa adquisición hecha por Google nos lleva en primer lugar a la construcción de una inteligencia artificial superior a la humana. De ahí los esfuerzos de Google en el aprendizaje profundo, en las redes neuronales, en las computadoras cuánticas, entre otras. Para ello van a partir de la popularidad de su buscador (su dominio) y de toda la información que poseen sobre sus usuarios (nosotros). La conclusión es simple, solo hay que hacer que ese buscador sea cada vez inteligente para que pueda procesar, de forma inteligente, toda esa información y llegar a saber lo que desean los usuarios, saber no solo que buscan sino lo que quieren, que piensan y por supuesto decirles lo que tienen que hacer para ser más atractivos al buscador, enseñarlos a ser más eficientes, todo a imagen y semejanza de una superinteligencia que llegará a saber más de los humanos que ellos mismos.

Por supuesto estamos partiendo de la idea de un usuario pasivo que espera a que le den la información elaborada y procesada por una superinteligencia y, demás está decir, que no es la única alternativa que tenemos los humanos, en realidad no estamos condenados a ser eternos usuarios sometidos a un gran procesador superinteligente que nos brinde toda la información sin el menor esfuerzo, al que inevitablemente llegaremos a adorar. Sin dudas tenemos otras opciones y desde hoy podemos ir construyendo una superinteligencia que no sea propiedad de nadie, que sea libre, que no esté centralizada, que sea abierta y colaborativa. Estamos a tiempo de negarnos a ir a ciegas a un futuro diseñado por las elite de poder: militares, transnacionales, gobiernos; podemos desde ahora comenzar a diseñar nuestro propio futuro, y ese es nuestro mayor desafío.

Foto: El diario24