Mapa biopolítico: enfrentamiento ideológico

AMAZON1 Francis Fukuyama se hace la eterna pregunta de todos los grandes pensadores sobre ¿qué futuro nos espera? Y concretamente se preguntaba ¿si podían existir otras contradicciones en las sociedades liberales que no pudieran resolverse?

Ahora, a principios del siglo XXI, nos encontramos con que se ha ido incrementado el deterior del planeta y no parece tener solución, las tecnologías cada vez son más poderosas y omnipresentes mientras la enajenación humana parce tomar nuevas formas. Y es como si todas las crisis comenzaran a unirse y nos acercáramos a una crisis total de alcance global y donde las soluciones locales no parecen funcionar.

Aquí tenemos un primer enfrentamiento entre una ideología ecologista que quiere preservar lo natural (bioconservadores) y una ideología tecnologista que quiere transformar lo natural hacia lo artificial (transhumanistas) y esto nos lleva a dos escenarios futuros: el futuro sostenible que defienden los bioconservadores encabezada la idea de un desarrollo sostenible y que toma cuerpo en las organizaciones transnacionales (ONU, UNESCO, PNUD, etc.) y de la otra parte el futuro posthumano que defienden los transhumanistas y es la idea motriz que siguen, hoy por hoy, las empresas transnacionales de las nuevas tecnologías (IBM, Microsoft, Google, etc.). El escenario de la batalla ya está dispuesto y somos nosotros mismos en cuerpo y alma, el campo de batalla. Ahora la lucha es por superar todos los límites naturales.

Nuevas alternativas a la ideología neoliberal

1)Ecologismo. Parte de que la especie humana está en peligro de extinción y es necesario tomar medidas ecológicas para su protección, y propone una ideología ecologista donde el ser humano no es el centro del universo sino otro integrante más como el resto de los seres vivientes. Se necesita de un cambio de mentalidad que vaya del egocentrismo actual hacia un biocentrismo, algunas posiciones más radicales, proponen un crecimiento cero y hasta hablan de un retorno a la naturaleza (pesimismo ecologista).

2)Socialismo ecológico. Aquí se unen las ideas del socialismo con las del ecologismo pero menos radicales. Se asumen las ideas del desarrollo sostenible y aspira a un crecimiento económico sin degradar al planeta y con mejoras sociales. Todo indica que los esfuerzos del socialismo moderno, además de las mejoras sociales, deben estar encaminados a tratar de resolver la crisis ecológica actual (ecologismo social)

3)Socialismo colaborativo. Parte del concepto de que el ser humano no ha alcanzado todo su potencial evolutivo y por medio de su propia fuerza interior y la formación de una consciencia social que acepte la responsabilidad sobre el planeta, sobre las especies y sobre sí mismo, en aras de su propio progreso humano; que incluya relaciones profundas, que sustituyan las relaciones superficiales actuales basadas en la competencia, y que se establezca no solo entre humanos sino, también, entre humanos y tecnologías colaborativas (sostenibilidad tecnológica).

4)Tecnologismo. Parte de la aceptación de que las máquinas superaran a los humanos y esto llevará a una nueva era posthumana (singularidad tecnológica). La cual nos lleva a un posthumanismo acelerado y a una superestructura que se monta por encima del capitalismo y que incluso puede desplazarlo, ya que lo único importante sería el progreso tecnológico (super-optimismo tecnológico).

5)Capitalismo postmoderno (tecno-liberalismo). Parte de la idea de que el ser humano posee limitaciones que solo pueden ser superadas por medio de la tecnología. Se asume la ideología transhumanista liberal, donde el camino hacia un futuro posthumano se sucederá de forma espontánea como consecuencia de la necesidad de crecimiento económico del capitalismo. Es la continuidad del capitalismo actual (preservar al capitalismo).

6)Tecno Social democracia. Es consecuencia del anterior, pero con un enfoque más humano o democrático y sigue las ideas de un transhumanismo democrático expuestas por James Hughes, un poco como oposición a la ideología del transhumanismo liberal. Aunque se plantea dentro del capitalismo se proponen realizar ciertas reformas en lo social, lo ecológico y lo económico (democratización del capitalismo)

Hoy estamos ante una nueva ideología: La ideología tecnologista y se comienza a asumir una nueva dimensión del problema humano como tecno-bio-psico-social. Y es que hasta ahora las ideologías se han ido incorporando al sistema social dominante (el capitalismo) en forma de reformas que han ido suavizando las costumbre, al igual que sucedió con la religión en la época esclavista, un ejemplo clásico es la ideología socialista que ha jugado un papel importante en los logros sociales de justicia, igualdad y sobre todo de medidas a favor de la clase obrera. Se podía esperar otro tanto de la ideología ecologista, que esta viniera a integrarse al progreso tanto humano como tecnológico y se obtuvieran medidas a favor del medio ambiente, sin dudas hubiese sido así, de no ser por otra ideología que cifra sus esperanzas no en la perpetuación de la naturaleza y su sostenibilidad sino en la perpetuación de una especie posthumana y en el advenimiento de una evolución artificial que de hecho rompe con la evolución natural y nos lleva a una nueva interpretación del problema.

Si tenemos en cuenta que muchos de los defensores del desarrollo sostenible están hablando de la necesidad de un decrecimiento económico, de un mayor control de las tecnologías (principio de precaución), de producciones más seguras y protegidas (lo cual implica más gastos en la inversión) de una disminución del consumo, etc. Sin dudas todo va en contra del ideas de un capitalismo que crece infinitamente (a expensa de la degradación del planeta) y de la idea de una prosperidad y consumismo ilimitado. Lo que nos lleva a pensar en una crisis del capitalismo y del fracaso de su modelo. Todo lo cual obligaría a grandes transformaciones del sistema vigente y de una búsqueda de soluciones socio-ecológicas. Por suerte o por desgracia, las tecnologías vienen a socorrer al decadente modelo actual y traen nuevas esperanzas de un crecimiento ilimitado en un planeta que puede ser reconstruido y sus recursos naturales pueden ser sustituidos por recursos artificiales, incluyendo al hombre. Estamos hablando del post-capitalismo y de un transhumanismo liberal que va tomando cada vez más fuerza en las grandes transnacionales del mercado.

De todo lo anterior se desprende que el enfrentamiento ya se está produciendo entre los organismos transnacionales, las instituciones que representan a los poderes convencionales, tal vez demasiado convencionales para los tiempos que corren, y las empresas transnacionales (en especial las tecnologías de la información) enfrascadas en la búsqueda de nuevos mercados y en la creación de nuevos productos para una sociedad cada vez más vacía y desorientada; tal vez, dispuesta a despojarse de su alma, solo para lucir atributos artificiales ajenos a la verdadera esencia humana. La esencia del problema radica en que el ser humano no puede dejar de creer en sí mismo y abandonar su propio progreso en aras de otro que le es ajeno y que inexorablemente ira deshumanizando y poco a poco, ira alejando de su propio contexto humano, hasta convertirlo en un artefacto, en un producto más de la tecnología y dejaremos de ser sujetos, creadores del progreso humano, para convertirnos en objetos, creaciones del progreso tecnológico.

Inteligencia artificial: ¿Hay razón para preocuparse? (1)

robot-humanoEl hombre creó a las tecnologías y las fue moldeando de acuerdo a sus necesidades, hoy las tecnologías se han hecho tan imprescindible y se han integrado tanto a la vida humana, que se está produciendo una sinergia en la que el hombre se integra cada vez más a un entorno tecnológico, que está transformando su mundo y su propia mentalidad.

Aclaración de conceptos

Hay dos conceptos clave, el primero tiene que ver con la explosión de inteligencia y el segundo las tecnologías para mejorar la condición humana.

La explosión de la inteligencia surge de la idea planteada por Vernor Vinge de una singularidad tecnológica donde se predice el surgimiento de cuatro superinteligencias, aunque la razón de ser de la singularidad, es el surgimiento de una superinteligencia artificial, en cambio la idea predominante en el transhumanismo es la superinteligencia hibrida (el Cyborg). Personalmente prefiero, en lugar de superinteligencias, hablar de superestructura tecnológica donde las tecnologías (fuertes o débiles) formarán parte de las decisiones del planeta.

Actualmente el actor principal en el logro de una singularidad tecnológica es Ray Kurzweil, quien por medio de las tecnologías busca la inmortalidad digital y sueña con llegar a la posthumanidad por medio de una superinteligencia artificial que de alguna forma facilitará la digitalización de la mente. En cambio Moravec quien plantea una singularidad tecnológica más radical, considera un futuro sin los humanos, donde los robots heredan el planeta.

En cambio el transhumanismo propone una fusión entre humanos y tecnología tratando de combinar lo mejor de cada uno (Cyborg), la idea es convertirse en algo más que humano. La aspiración del transhumanismo es llegar por medio de la fusión a la posthumanidad, aplicando ciertos presupuestos tecnológicos. Ahora la pregunta es: ¿Qué por ciento seremos humanos y que por ciento tecnología? ¿Terminaremos siendo 100% tecnología? Al final no nos estaremos convirtiendo en “otra cosa”.

En la singularidad de Vinge, menos optimista y radical que Kurzweil, se plantean cuatro vías para alcanzar la singularidad tecnológica, la cual puede agruparse en dos grupos.
1.-Relacionada con una inteligencia artificial. Superinteligencia artificial
2.-Relacionada con la ampliación de la inteligencia

La ampliación de la inteligencia humana nos lleva a tres líneas de desarrollo
1.-Ampliacion de la inteligencia por medio de dispositivos cibernéticos. Se produce una conexión física entre los órganos biológicos con los artefactos cibernéticos. Superinteligencia hibrida.
2.-Ampliacion de la inteligencia por medio de la interacción (colaboración) entre humanos y medios cibernético. Aquí se produce una conexión lógica entre los humanos y las máquinas. Superinteligencia colectiva
3.-Ampliacion de la inteligencia por medio de la ingeniería genética. Se producen mejoras al organismo por medio de la aplicación de la biotecnología. Superinteligencia biológica.

Pero hay que destacar que el objetivo final del transhumanismo es alcanzar la posthumanidad y con ella lograr convertirse en un superhumano (aunque ello implique convertirse en un semihumano)

Las tres fases de la posthumanidad
1. Humano mejorado – Mejoramiento tecnológico de las facultades humanas
2. Transhumano – Fusionamiento entre humanos y tecnologías (conexión física)
3. Posthumano – Reconstrucción (re-creación) del humano
Por tanto, se puede asumir, que el transhumanismo es la aspiración de convertirse en posthumano por medio de la ampliación de las facultades humanas (entre ellas la inteligencia). Es bueno destacar que la singularidad tecnológica de Vinge, hace énfasis en la ampliación de la inteligencia y en su posible explosión.

La singularidad tecnológica se sostiene sobre la idea del surgimiento de una superinteligencia artificial que provoca una explosión de inteligencia, esto significa que una vez que surja una inteligencia artificial (IA) superior a la humana esta será capaz de construir IAs cada vez más inteligentes, produciéndose un crecimiento exponencial de inteligencia (aceleración tecnológica), por lo que, la IA se convertirá en el motor impulsor de la singularidad y con ello de alcanzar una posthumanidad de forma directa, sin la transición transhumanista. La idea de Kurzweil es acelerar a las tecnologías para alcanzar cuanto antes la posthumanidad (reconstrucción del humano).

Ya pasaron los tiempos en que la inteligencia artificial aspiraba a una IA desarrollada totalmente dentro de un laboratorio teórico (sin tener en cuenta su aplicación), y que sería tan inteligente como los humanos (no se pretendía más), hoy se está construyendo una IA de forma parcial, orientada a las aplicaciones, y que se conecta, a su vez, con otras aplicaciones (inteligentes o no) y, dicha IA, se está introduciendo en todas las actividades humanas de forma natural (casi imperceptible). Y si agregamos que las IAs se están desarrollando dentro de las transnacionales y que sus ideólogos aspiran a lograr una IA superior a la inteligencia humana, hay razón suficiente para preocuparse.

En el próximo artículo seguiremos ampliando sobre el tema

Foto: Gitsinformatica

Los riesgos del futuro

Las amenazas son los efectos que estamos sufriendo de las acciones humanas dado nuestro contexto actual de dominio que ha provocado el crecimiento acelerado de dos parámetros: la degradación del planeta y el desarrollo de la tecnología con fines hegemónicos.

Dentro de las amenazas que enfrenta la humanidad esta las del presente, las que ya estamos sintiendo sus efectos y las futuras, las que producto de nuestro sistema social y económico, estructurado sobre la base del poder, podrían conducirnos a una mala utilización de las tecnologías, ya sea por errores o con fines destructivos. A las amenazas futuras, el filósofo y tecnofuturista norteamericano Nick Bostrom, las llama riesgos existenciales.

Vamos a ver los algunos de los riesgos existenciales que menciona Nick Bostron (aquellos que tienen que ver con la acción humana,

1. Mal uso de las tecnologías.
2. Guerras nucleares.
3. Pandemias.
4. Aristocracia posthumana.
5. Mala programación de una superinteligencia.
6. Superintenligencia autónoma que asume los valores de poder.
7. Criogenización y superpoblación.
8. Control del estado, de instituciones, ONG, movimientos religiosos, etc. Que no permitan ciertas aplicaciones para el mejoramiento humano (transhumanidad).
9. Dificultades tecnológicas. Que la transhumanidad no se pueda llevar a la practica
10. Agotamiento de los recursos naturales antes de que puedan ser creados artificialmente.

El mal uso de la tecnología, con fines hegemónicos, el consumismo y el militarismo entre otros factores, ha traído como consecuencia, la contaminación, la degradación de los ecosistemas y el agotamiento de los recursos. En el mal uso de las tecnologías, también se considera los errores humanos, ej.,que un virus se escape de un laboratorio.

Si en la anterior nos referíamos a una extinción por accidentes humanos, en las guerras nucleares estamos hablando de una de las formas de auto extinción donde la lucha por el poder llega a límites extremos.

Aquí estamos considerando los escenarios que tienen que ver con la acción humana, por eso no se tienen en cuenta otros como los supervolcanes, tsumani, choque con un meteorito, etc. En el caso de las pandemias estas pueden ser productos de la mala manipulación humana de los virus y de experimentos no seguros.

Dentro de los riesgos de Bostron está que solo un grupo pueda alcanzar la posthumanidad, lo cual seria lo natural, dada los desequilibrios insostenibles y las desigualdades existentes, que siguen creciendo y si hoy hablamos de brecha digital, mañana hablaremos de una brecha tecnológica que dará lugar a una tecnocracia que se asuma el papel de una raza superior y tome el control del mundo

Una inteligencia artificial (IA) que por errores en la programación pueda asumir objetivos diferentes a los esperados, errores que aunque no sean intencionales, no podemos olvidar que los programadores están inmersos en un contexto de poder y que muchos de estos programas son financiados por instituciones militares, por lo que no sería extraño que la IA respondiera a fines hegemónicos y fuera una herramienta en manos de políticos cuyo interés se base en el dominio y el control. Y en este contexto no se puede descartar que la criatura se virara contra su creador.

Ya hay algunos que están pagando por que se les congele sus cuerpos al morir; no todos, aunque lo deseen, pueden pagarlo; otros congelan sus cabezas, para cuando la tecnología haya madurado, los revivan y puedan disfrutar de una vida posthumana. De momento es solo un negocio donde ya algunas compañías están recibiendo sus ganancias. Esto según Bostrom podría crear una sobrepoblación, para la que no se estaría preparado, de hecho ya estamos ante un crecimiento incontrolado de la población.

Una de las mayores preocupaciones de Bostrom creador del transhumanismo, del transhumanismo hablaremos después es que no se llegue a alcanzar la posthumanidad, de ahí su preocupación a que surjan leyes que prohíban ciertas investigaciones o aplicaciones que limiten o frenen el camino hacia una transhumnidad, para él, la única solución viable para la humanidad. También le preocupa que existan problemas tecnológicos, que no permitan llevarla a la práctica y aquí surge una de las hipótesis más importantes: la acelerada degradación del planeta, calentamiento global, contaminación, consumo de recursos no llevará a corto plazo a la muerte del planeta y convirtiéndolo en un lugar inhóspito sin dar tiempo a que la tecnología se desarrolle lo suficiente y no se pueda alcanzar la meta de una posthumanidad. De ahí la tesis de los tecnofuturistas de apostar por la aceleración de la tecnología a toda costa, con el fin de tener alternativas artificiales que sustituyan la vida actual.

Bostrom, al final de sus hipótesis sobre los riesgos reconoce, por fin, que muchas estrategias a largo plazo se deben delegar (al igual que un jefe delega a un subordinado) a las generaciones futuras ya que no hay nada que podamos hacer

Con respecto a la aceleración, según datos de las Naciones Unidas, tenemos:

• Un crecimiento muy superior al que se había producido desde el comienzo de la civilización hasta 1950.

• Los 20 países más ricos del mundo han consumido en el último siglo más materia prima y más recursos energéticos no renovables, que toda la humanidad a lo largo de su historia y prehistoria.

• Desde mediados del siglo XX han nacido más seres humanos que en toda la historia de la humanidad.

Por lo que es casi seguro que cuando se alcance la primera mitad del siglo XXI se haya consumido más recursos del planeta que en toda la historia anterior (incluido la segunda mitad del siglo XX, que a su vez había consumido más recursos que en toda la historia). De mantenerse esta aceleración, que parece no tener límites, debida al ansia de consumismo y al egoísmo humano. Teniendo en cuento que los recursos del planeta son limitados; el agotamiento de los recursos es solo cuestión de tiempo.

Por lo que según estos datos, sino se hace nada, es muy posible que la aceleración de la degradación del planeta le gane la competencia a la aceleración de las tecnologías y su sueño de una posthumanidad.