¿Hacia donde vamos? Problema psicoreligioso

cerebrodigitalDilema: Falta de educación secular para desarrollar un sentido de responsabilidad individual e integridad moral.
Partiendo de la comparación entre las posiciones bioconservadoras y transhumanistas desarrolladas por James Hughes y combinándola con las ideas del biotecista Van R. Potter hemos agrupado las posiciones teniendo en cuenta los problemas que estamos enfrentando. Ya vimos el problema biomédico y el enfrentamiento entre bioconsevadores y transhumanistas, ahora tocaremos los problemas psico-religiosos y socioeconómicos y las posiciones que se están produciendo (Podemos escoger nuestro futuro. Enfrentamientos religiosos y sociales)

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El desafío humano ante el transhumanismo

meditacion-taringaSabemos que el mundo es injusto, unos nacen pudientes, gozan de todos los privilegios, mientras la mayoría solo sufre vicisitudes y carencias. Los que tienen todo pueden desde su tranquilidad y su opulencia concebir un mundo mejor (casi siempre para unos pocos) tienen toda la información y tiempo del mundo para hacerlo.

Una de las mayores injusticias es que no todos puedan acceder por igual a las tecnologías, que no tengan tiempo para reflexionar sobre sí mismos y sobre el destino de la humanidad, que en fin de cuentas es el futuro de sus hijos. Pero como pensar en el futuro, si en el presente el dinero no le alcanza y está lleno de preocupaciones existenciales. Los pudientes no pueden comprender las verdaderas limitaciones humanas y solo les preocupa sus limitaciones biológicas y aspiran a convertirse en superhumanos, mientras los que llevan vidas infrahumanas solo aspiran a que sus vidas sean menos dolorosas.

La carencia es mala, no te deja pensar y poco a poco vas perdiendo la capacidad de soñar y te vas convirtiendo en un subhumano y transitas por el mundo aferrado al suelo, sin saber porque llueve, porque el cielo es azul, ni que existen las mareas. Solo estas pensando que tienes que trabajar para ganar un salario y que tienen que estirarlo para llegar a fin de mes. Esta es la injusticia social silenciosa que afecta a muchos. ¿Qué pasa cuando una mente brillante tiende a marchitarse en una vida cargada de obligaciones que le va condicionando al no ser y le va robando lentamente sus potencialidades hasta convertirlo en un ser sin aspiraciones sin aspiraciones, o los quijotes que siguen insistiendo y terminan en la locura.

Ahora concentrándonos en el ideario transhumanista y las expectativas que esta despierta.

El transhumanismo nos lleva a la conclusión que la evolución natural ya terminó y se necesita de otra evolución artificial, de ahí la frase de que el transhumano no es fin de la evolución sino el comienzo de una nueva evolución. Ahora, ¿están los humanos en realidad agotados? En ese caso estamos en un callejón sin salida cuya única opción es fusionarnos con la tecnología. Esto parece una locura: renunciar a nuestra condición humana para convertirse en un ciborg:

Hay que definir qué se entiende por progreso humano verdaderamente digno y lograr una
cosmovisión del mundo, más a tono con los problemas más acuciantes, sería una cosmovisión no excluyente donde todos tendrían su propio espacio humano, nadie quedaría excluido y todas las voces tendrían su eco. Y sobre todo tendríamos una mayor comprensión de los problemas actuales.

Nos preocupa que las mejoras tecnológicas se consideren como la solución a los problemas de la humanidad (a la minoría que pueda comprar su mejoramiento). ¿Cuáles son esas modificaciones (presupuestos tecnológicos) a que aspiran los transhumanistas? ¿Y cuáles sus dilemas?

El uso de las tecnologías para el mejoramiento humano, nos conduce al siguiente dilema: conservar la naturaleza humana vs transformar la naturaleza humana. O sea:

• Preservar los atributos individuales que definen al ser humano y respetar la vida teniendo en cuenta las consecuencias globales. Conservar al individuo como especie y su evolución natural (posición bioconservadora)

• Potenciar los atributos individuales por medio de las tecnologías y manipular la vida con el fin de mejorarla. Transformar al individuo como especie y alcanzar una nueva forma de evolución artificial (posición transhumanista).

En general, los transhumanistas, aceptan la estructura social actual basada en la competencia y la desigualdad, y asumen que con las tecnologías de mejora (las que en algún momento llegarán a estar al alcance de todos) se podrá alcanzar un mundo mejor.

Por una parte los transhumanista condicionan el mundo mejor a las tecnologías de mejora y a su aplicación sobre el individuo y peor aun consideran que todo aquel que no mejore su condición biológica, se convertirá en una subespecie, que no tendrá oportunidad en la nueva era de las tecnologías.

Hasta hoy solo se ven a los dilemas como un enfrentamiento entre dos posiciones (bioconservadores y transhumanistas) y en mejor de los casos como la búsqueda de una tercera posición que tome lo mejor de ambas parte, una tercera línea que no es ni lo uno ni lo otro, ya que no erradica el enfrentamiento. ¿Cómo lograr convivir desde puntos de vista diferentes? No es buscar una tercera línea entre transhumanos y bioconservadores sino lograr que ambos convivan y se desarrollen juntos

Para los transhumanistas el progreso humano se agotó y solo ven limitaciones biológicas sin comprender el verdadero potencial humano y sueñan con aumentar sus capacidades desde una fuerza externa. Podemos aumentar la inteligencia de un lobo y por eso dejaría de seguir siendo lobo. Entonces tendremos mejores soldados, mejores tiranos, mejores empresarios, mejores consumidores mejores terroristas, mejores alcohólicos (bastaría cambiarse el hígado cada vez que deseen), la lista sería interminable. Sin dudas, muchos se aprovecharan de esta tecnología de mejoramiento.

Ahora quedan las grandes mentes humanas: Gandhi, Einstein, Fromm, Potter (el bioeticista), Descartes, la lista también es interminable, y sus sueños siguen inconclusos, sus ideales parecen olvidados, perdidos en la conciencia colectiva que quiere olvidarse de que es humana y una vez desprovistos de nuestra humanidad en que nos convertiremos.

Creo en un progreso humano verdaderamente digno que pueda trascender sus límites socio-culturales y seguir evolucionando en generaciones cada vez mejores, espiritualmente, en sensibilidad, en empatía.

Los pobres no pueden comprar la felicidad por tanto han aprendido a alcanzar (las cosas) su objetivos con su propio esfuerzo. Los pudientes lo quieren comprar todo sin esforzarse. Los ricos no nacieron ricos en algún momento de su vida tuvieron que esforzarse pero una vez que llegan a cierto estatus se acomodan al confort, al facilismo y dejan de sacrificarse y se olvidan de lo que una vez fueron.

Quizás en un futuro podamos mejorar nuestro cerebro y comprar más memoria, más velocidad de cálculo y hasta nuevos sentimientos. Y, así, de forma rápida lograr la inteligencia que otras le llevará años de estudio. Y esa es precisamente la desventaja que tiene el transhumanismo, yo lo veo como una selección natural: los que seguirán siendo humanos desarrollaran todo su potencial desde su propia fuerza interior y los que, carente de voluntad, escogerán la vía mas fácil. Los primeros darán lugar a generaciones cada vez mejores de seres humanos mientras los segundos iniciaran el camino de fusionarse con las tecnologías, hasta llegar al punto de no poder distinguirse ¿Quién es quién?

Al contrario de los futuristas, que siempre que comparan a los humanos modificados (versiones de humanos), hablan de forma despectiva o con lastima de los humanos que no se modifiquen, yo pienso todo lo contrario y albergo la esperanza que, tal vez, en un futuro, las mentes “obtusas” modificadas, puedan igualarse a las mentes “brillantes” sin modificar.

Libro recomendado: El gran desafío de la humanidad

Imagen: Taringa (Las 10 reglas de los Monjes Shaolin)

Desafíos de la humanidad

riesgos-existencialesEstamos hundiéndonos en una edad de hierro planetaria. Los bárbaros enemigos de la humanidad, están hoy en plena actividad eruptiva cuando se oponen entre sí, su antagonismo contribuye a acrecentar un maniqueísmo ciego y henchido de odio. El capitalismo desenfrenado de hoy no es la única amenaza a la humanidad: hay fanatismos desenfrenados, dictaduras implacables; existe la posibilidad de que aparezcan nuevos totalitarismos y hasta de que comiencen guerras de exterminio.

Edgar Morin

Todo indica que estamos en un punto en el que cambiamos o perecemos, y es que nunca la humanidad ha enfrentado tantos riesgos como ahora. Nick Bostrom los defines como riesgos existenciales, en Los riesgos del futuro, menciono los siguientes:
1. Mal uso de las tecnologías.
2. Guerras nucleares.
3. Pandemias.
4. Aristocracia posthumana.
5. Mala programación de una superinteligencia.
6. Superintenligencia autónoma que asume los valores de poder.
7. Criogenización y superpoblación.
8. Control del estado, de instituciones, ONG, movimientos religiosos, etc. Que no permitan ciertas aplicaciones para el mejoramiento humano (transhumanidad).
9. Dificultades tecnológicas. Que la transhumanidad no se pueda llevar a la practica
10. Agotamiento de los recursos naturales antes de que puedan ser creados artificialmente.

Nos referimos a los riesgos que son provocados por la acción humana y son riegos que se acrecientan según nos acercamos al futuro: el planeta se sigue deteriorando, las tecnologías cada vez son más inteligentes y autónomas, las pandemias se incrementan, la paz cada vez se ve más amenazada, las tecnologías son más potentes y fáciles de adquirir. Y las amenazas no terminan aquí, siguen surgiendo nuevas y nuevas amenazas. Como dice Godet, los problemas siguen siendo los mismos, solo que en otro contexto. En el fondo la base es la misma: la competencia y la lucha por el poder.

Estamos en un momento en que el progreso tecnológico parece representar un peligro para la humanidad, cuando en realidad no es un enfrentamiento entre progreso tecnológico y progreso humano sino entre el progreso tal como lo hemos concebido hasta ahora y nos conduce a un futuro posthumano, y el progreso alternativo (colaboración, relaciones profundas, empatía, fuerza interior, perfección espiritual, amor a la naturaleza, etc.) el cual ha sido subordinado al anterior, este progreso alternativo sería el que nos permitiría alcanzar un progreso humano trascendente y es la vía para un futuro sostenible. Y es que históricamente se ha vista separado el progreso humano del progreso tecnológico, al igual que ha visto separado el desarrollo social (crecimiento económico) de la evolución natural (ecosistema). Hoy comenzamos a entender la relación que existe entre ambos y la simbiosis que se está produciendo entre humanos y tecnologías. El ser humano de forma inconsciente apostó por un futuro posthumano (al igual que apostó por el crecimiento económico a expensa del deterioro del planeta) y es necesario que se tome consciencia sobre los pro y los contra así como de las alternativas que tiene.

El progreso tecnológico está muy bien definido en los trabajos de Kurzweil sobre la singularidad tecnológica (Inteligencia aritificial, el futuro del hombre) en cambio a pesar de las corrientes filosóficas, que han existido durante siglos y de las investigaciones en psicología y sociología; el concepto de progreso humano se encuentra desactualizado y desfasado con respecto a los acontecimientos del mundo actual y su creciente complejidad, y demás está decir que el futuro a penas se toca y siempre se le ha dejado a la ciencia ficción, y esto se debe a que se pensaba que el mundo siempre sería igual, hoy sabemos que el planeta se está deteriorando y cada vez son más las especies que desaparecen y de seguir así, la extinción de la especie humana es cuestión de tiempo, tampoco se conocía el poder que alcanzarían las tecnologías y que hoy se ven como la sucesora de la raza humana. En este nuevo contexto hay que repensar, urgentemente, el concepto de progreso humano, se necesita de un nuevo enfoque que nos diga hacia qué futuro vamos, que no necesariamente es el de una posthumanidad, sino que, más bien, vamos a ciegas al futuro y nos acercamos a una crisis tecnológica (El gran desafío de la humanidad).

Hoy, aunque muchos no lo quieran aceptar, estamos bajo el predominio de la ideología tecnológica, incluso el economicismo imperante cada vez se subordina más a las tecnologías, incluso, y de seguir como vamos, el escenario más probable será el de un tecno-liberalismo.

La solución no está en negar el progreso tecnológico, incluso en aplicar la prudencia ante una investigación determinada, pienso que el problema está en saber manejarnos con las tecnologías, como dijo Potter, en saber manejarnos con los nuevos conocimientos, y es tiempo de aceptar nuestra dimensión tecnológica, en realidad somos seres tecno-bio-psico-sociales. El problema está en que entendemos por progreso humano y como pueden las tecnologías emergentes (como superinteligencias) integrarse de forma colaborativa (y no como un competidor más) en los objetivos del progreso humano y no al revés, como asumen los transhumanistas.

Hay que estar consciente que nuestra importancia real está en la formación de las nuevas generaciones basado en un verdadero humanismo y contrariamente a cómo piensan muchos, nosotros no somos los que tenemos la solución final a los problemas del mundo, el status actual basado en el poder y la filosofía del tener, no podemos cambiarlo de un día para otro, es una arrogancia querer imponer soluciones e ideologías sin tener en cuenta las necesidades futuras. Es necesario saber que nos toca a nosotros y hasta donde podemos llegar, porque en verdad nuestra función más importante es preparar a las próximas generaciones para que sepan tomar las decisiones correctas, que nos conduzca a generaciones cada vez mejores (evolución espiritual) y a un mundo, cada vez mejor.

Por lo que es necesario dotar a las nuevas generaciones no solo de herramientas sino también de alternativas (escenarios alternos) para que puedan decidir un futuro mejor. En nuestros días se hace cada vez más difícil la toma de decisiones, sobre todo elegir aquellas que son correctas y si a esto se le une la disociación cada vez mayor de saberes, a lo que Edgar Morin en el capítulo 1: Los desafíos, de su libro La cabeza bien puesta, dice: “Existe una falta de adecuación cada vez más amplia, profunda y grave entre nuestros saberes disociados, parcelados, compartimentados entre disciplinas, y por otra parte, realidades o problemas cada vez más pluridisciplinarios, transversales, multidimensionales, transnacionales, globales, planetarios.”

Con la construcción de tecnologías cada vez más inteligentes y autónomas, sin el conocimiento necesario para manejarnos con ella, nos estamos acercando a un punto en que las tecnologías (como superestructura) serán capaces de participar en las decisiones del planeta y formar parte de una nueva consciencia colectiva, ya sea con todos los humanos, con una elite o sin los humanos. En mi opinión, este es uno de los problemas más importantes que enfrentaremos en el transcurso de este siglo: ¿Cómo relacionarnos con las tecnologías según estas se vayan haciendo cada vez más independientes, mientras, paradójicamente, el hombre se hará más dependiente?

La tecnología nos obligará a repensar nuestra condición humana, obligándonos a conocer nuestras posibilidades de crecer como seres creadores desde una nueva visión del mundo donde dejamos de ser los amos de la naturaleza para convertirnos en los protectores de la naturaleza en alianza con la tecnología. Hay que buscar alternativas viables para un desarrollo tecnológico que se integre al progreso social y espiritual del ser humano desde un enfoque cooperativo que nos permite alcanzar un futuro verdaderamente sostenible.

Los desafíos

Desafío 1: Llevar a cabo una valoración del camino que estamos transitando y hacia qué futuro nos dirigimos de seguir así y que consecuencia tendría de no hacer nada. Saber hacia dónde vamos y si eso es lo que queremos (hoy nos encaminamos hacia un futuro posthumano)

Desafío 2: Formación de las nuevas generaciones en los valores humanos para que sepan tomar las decisiones correctas en la era de las tecnologías y formen a su vez generaciones mejores.

Desafío 3: Empezar por cambiar nuestra propia mentalidad y alcanzar la manifestación plena del ser por medio del desarrollo de la fuerza interior.

Desafío 4: Cambiar la actual estructura social competitiva y desarrollar una estructura social colaborativa basada en relaciones profundas que busca el bien de todos.

Desafío 5: Aprender a manejarse con los nuevos conocimientos dado el acelerado crecimiento de las tecnologías emergentes (superinteligencias) y lograr una relación entre humanos y tecnologías que permita ampliar la inteligencia y la sabiduría humana.

Desafío 6: Actitud proactiva para lograr una sinergia entre humanos y tecnologías que favorezca una evolución trascendente donde los humanos no pierdan su propia condición humana (ectosimbiosis mutual). Definir un futuro sostenible donde la vida siga progresando (evolucionando) en la era de las tecnologías.

Desafío 7: Construir una supererestructura tecnológica sostenible y colaborativa. Necesidad de un enfoque transdisciplinar que abarque al ser humano en toda su dimensión tecno-bio-psico-social que nos proporcione una visión del futuro acorde con los verdaderos ideales humanos (los ideales con lo que han soñado los grandes humanistas).

En realidad estamos ante un único desafío: enfrentar los desafíos.

Imagen: Ciencia al día