La singularidad tecnológica de Raymond Kurzweil

No todas las personas saben lo que quieren hacer con su vida, y más difícil aun saber lo que debe hacer toda la humanidad y cuál es su destino. Ray Kurzweil es uno de esos raros casos que tiene muy clara su idea de cuál es el mejor futuro para la humanidad. Sus ideas podrán gustarnos o no, pero su esfuerzo por conocer el futuro de la humanidad, es uno de los más originales y abarcadores. Y aunque sus ideas parten de la archiconocida ley de Moore, basada en el Hard y en el aumento de la velocidad de procesamiento de la información, enfocado dentro de una inteligencia artificial fuerte, donde cerebro y computadora son sistemas procesadores de información y en la conclusión de que la velocidad de procesamiento de las computadoras superará a la velocidad del cerebro por lo que, inevitablemente, llegaremos a una inteligencia artificial (IA) superior a la humana. Así de fácil.

Kurzweil define a la singularidad como la creación de una inteligencia no biológica que va a igualar el alcance y la sutileza de la inteligencia humana y luego la va a sobrepasar, debido a la aceleración continua de las tecnologías de la información y a que tendrá acceso a su propio diseño y será capaz de mejorarse a sí misma en un ciclo de rediseño cada vez más rápido por lo que llegaremos a un punto donde el progreso tecnológico será tan rápido que la inteligencia humana “no mejorada” será incapaz de seguirlo lo cual marcará el advenimiento de la singularidad.

La idea de una singularidad la toma de Vernor Vinge, pero a diferencia de este que mostraba preocupación por su surgimiento, Kurzweil le profesa una fe que roza el fanatismo. En cambio, Vinge, reconoce que la singularidad podría ser un peligro, cuando dice: “Quizá los gobiernos del mundo decidan que la posibilidad es tan peligrosa que la investigación que lleva a la singularidad será prohibida. Lamentablemente, el problema de la proliferación de armas nucleares ya ha demostrado la fragilidad de esta esperanza. Aunque todos los gobiernos del mundo entendieran la “amenaza” y la temieran, el avance hacia el objetivo seguiría” … “De hecho, la ventaja competitiva –económica, militar e incluso artística–  de todo avance en la automatización es tan atractiva que aprobar leyes que prohíben estas cosas básicamente garantiza que otros las conseguirán antes. Si la singularidad tecnológica puede producirse, lo hará”

Para Ray Kurzweil (al igual que el resto de los tecno-utopista) las computadoras han duplicado tanto su velocidad como su complejidad (lo que en realidad significa la cuadruplicación de su capacidad) cada veinticuatro meses desde el comienzo de los artilugios de cálculo, en los inicios de este siglo. Esta tendencia continuará y, alrededor del 2020, los ordenadores alcanzarán la capacidad de memoria y la velocidad de cálculo del cerebro humano. También es el que más resalta las posibilidades de la tecnología y repite junto a Vingen que no ve límites al desarrollo tecnológico. La tecnología supone una ruptura con la lenta evolución biológica y la entrada en un proceso más rápido. Y dice: “Muchos científicos tienen una perspectiva lineal y ven el futuro como un calco retocado del pasado. Eso es un error. Estamos en una fase de crecimiento exponencial en la que confluyen la informática, la biotecnología, la física cuántica, la nanotecnología… Este siglo será equivalente a 20.000 años de desarrollo lineal”.

Kurzweil considera que no se debe catalogar el desarrollo de las computadoras con el estado actual de la PC y afirma: “La tecnología informática la situación dista mucho de ser estática. Hoy están haciendo su aparición ordenadores con una capacidad que hace veinte o treinta años se consideraba imposible y no se puede olvidar que, en 1997, un ordenador superó a Kasparov, al menos en ajedrez. Se hicieron entonces muchos comentarios sobre que existían comportamientos humanos mucho más difíciles de imitar que el luego del ajedrez. Es verdad. En muchos campos  –por ejemplo, el de escribir un libro sobre ordenadores–, la capacidad de los ordenadores es aún ínfima. Pero como los ordenadores continúen adquiriendo capacidad a una velocidad de tasa exponencial, nos ocurrirá en esos otros campos lo mismo que a Kasparov con el ajedrez”.

Al igual que Minsky está inconforme con su cerebro y considera que las neuronas, aunque son creaciones maravillosas; ellos, no las habrían construido tal como son, pues gran parte de su complejidad se dedica a mantener sus propios procesos vitales, en lugar de su capacidad para manejar información. Y considera que las neuronas son extremadamente lentas; los circuitos electrónicos son por lo menos un millón de veces más rápidos. Su sueño es reproducir las funciones del cerebro en un medio digital y toma la idea de la ingeniería inversa y la aplica a los procesos de la mente. Y dice: Un ordenador es más rápido que el cerebro humano en algunas cosas, pero lo difícil es que tenga la riqueza, sutileza y profundidad de nuestro pensamiento. Para lograrlo será clave el software de la inteligencia, basado en la ingeniería inversa, que copia el funcionamiento del cerebro humano. Nuestros circuitos cerebrales son tridimensionales y se basan en unas complejísimas conexiones. Escaneando el cerebro podremos crear una réplica, y usando circuitos artificiales tridimensionales de nanotubos (tubos microscópicos) podremos imitar su funcionamiento y crear una inteligencia artificial avanzada. Ya trabaja en un proyecto para copiar el cerebro de un ratón. Es un primer paso para lo que vendrá luego.

También se muestra inconforme con su cuerpo a lo que dice: “La inteligencia es la capacidad de resolver problemas con la ayuda de recursos limitados, incluido el tiempo. Los problemas que debemos resolver suelen estar relacionados con nuestro cuerpo: protegerlo, alimentarlo, vestirlo, satisfacer sus necesidades y deseos. Dedicamos gran parte de nuestro pensamiento a nuestro cuerpo: una inteligencia humana carente de cuerpo se deprimiría enseguida”. A lo que agrega: “Gracias a la nanotecnología, podremos colocar minúsculos robots en el cerebro para mejorar su capacidad. Construiremos entidades no biológicas con copias del cerebro humano y tendremos personas con miles de robots microscópicos en el cerebro, lo que aumentará su habilidad para pensar y para vivir en una realidad virtual. Y aspira en que el 2030 se puedan enviar al cerebro humano billones de nanobots que permitirán comunicar sin cables con decenas de millones de puntos distintos del cerebro. De este modo podremos combinar nuestra inteligencia biológica con la no biológica. Acabaremos viendo entes totalmente no biológicos, con copias de cerebros humanos derivadas de la ingeniería inversa y seres humanos biológicos cuya inteligencia habrá sido mejorada gracias a los billones de nanobots que tendrán en el cerebro y que también podrán existir en la realidad virtual. Llegados a ese punto, ya no podremos distinguir entre humanos y máquinas”.

Kurzweil que es el más tecnólogo de todos los futuristas, pone gran énfasis en la nanotecnología y a diferencia de Minsky que no la cree viable hasta dentro de 100 años, él considera en llegará en el 2020. Considera que la aplicación clave de la nanotecnología, dentro de 20 años, serán los nano-robots o nanobots. Dentro de nuestros cuerpos y cerebros, los nanobots nos permitirán alargar la vida destruyendo las células patógenas y de cáncer, reparando los errores del ADN, destruyendo toxinas y desechos, y revirtiendo el proceso de envejecimiento. Los nanobots  son robots basados en la informática lo suficientemente pequeños para viajar por nuestro sistema circulatorio. También aspira a que la nanotecnología nos lleve más allá de los límites de la biología para mejorar nuestras capacidades físicas y mentales por factores de muchos miles e incluso millones y que finalmente reemplazaremos nuestros frágiles cuerpos “versión 1.0” por una versión 2.0 tremendamente mejorada.

Entre sus numerosas importantes predicciones sobre el futuro se encuentran escanear el cerebro para luego instalarlo en otro medio no biológico, así como lograr la inmersión total virtual. Y cree que los entornos de realidad virtual integrarán todos los sentidos y a la vez serán capaces de mejorar la inteligencia; se podrá pensar más rápido, tener pensamientos más complejos y tele-cargar el conocimiento, y sueña con que estos entornos de realidad virtual entre el 2030 y el 2040 compitan con los entornos reales y, según él, los entes no biológicos podrán tener cuerpos parecidos a los humanos y además, gracias a la nanotecnología, también podrán tenerlos en la realidad.

De igual manera, Kurzweil, considera que la humanidad no es el fin de la evolución sino el principio de una nueva evolución que surgirá producto de una nueva forma de inteligencia que superará a la humana, lo cual será el acontecimiento más importante en la historia humana. Con profundas implicaciones en todos los aspectos del quehacer humano, incluso en la naturaleza del trabajo, el aprendizaje humano, el gobierno, la guerra, las artes y el concepto de nosotros mismos… Lo que constituye la próxima etapa de la evolución a través de la fusión entre la humanidad y la tecnología. Y dice: “Se ha visto la evolución como un drama de mil millones de años que condujo inexorablemente a su creación más grandiosa: la inteligencia humana. El surgimiento, a principios del siglo XXI, de una nueva forma de inteligencia en la Tierra que compita con la inteligencia humana y finalmente la supere significativamente, será un acontecimiento más importante que cualquiera de los que han dado forma a la historia humana. No será menos importante que la creación de la inteligencia que la creó, y tendrá profundas implicaciones en todos los aspectos del quehacer humano, incluso en la naturaleza del trabajo, el aprendizaje humano, el gobierno, la guerra, las artes y el concepto de nosotros mismos… Lo que estamos discutiendo constituye en mi opinión la próxima etapa de la evolución a través de la sinergia entre humanos y tecnologías”.

Kurzweil es categórico cuando afirma: los que decidan seguir siendo humanos, no tendrán ninguna posibilidad ante las nuevas entidades. Y agrega: “Una legislación eficaz protege a los Mosh, seres humanos (con neuronas de carbono), desprovistos de implantes neuronales. Dichos humanos primitivos son incapaces de participar plenamente en diálogos y procesos entre humanos implantados, humanos mejorados”. Se subestima la capacidad de los humanos y su potencial creador.

Kurzweil basa sus ideas sobre el futuro en las siguientes tres leyes:

Ley del Tiempo y el Caos: en un proceso, el intervalo de tiempo entre fenómenos se expande o contrae proporcionalmente a la cantidad de caos existente. Esto quiere decir que los eventos relevantes crecen a medida que aumenta el orden, o en al contrario, disminuyen a medida que aumenta el caos.

Ley del Incremento de Caos: mientras que el caos aumenta exponencialmente, el Tiempo se ralentiza exponencialmente. Esto es, el intervalo temporal entre fenómenos es cada vez más amplio…

Ley de los Retornos Acelerados: a medida que el orden se incrementa exponencialmente, el tiempo se acelera exponencialmente.  Es decir, el intervalo entre fenómenos se acorta a medida que el tiempo transcurre. La ley de Moore que dice que la capacidad de procesamiento de las computadoras alcanza el doble de su capacidad cada dos años sería un ejemplo más de esta tendencia.

De estas 3 leyes Kurzweil saca las siguientes conclusiones: Un proceso de evolución (la vida, o la inteligencia, supongamos) no es un sistema cerrado. Luego en un proceso evolutivo no se cumple la segunda Ley de la Termodinámica, y por tanto es capaz de crear su propio orden creciente. En un proceso evolutivo, el orden se incrementa exponencialmente. Por tanto: según la Ley del Tiempo y el Caos, el tiempo se acelera exponencialmente. Por tanto: los retornos, (productos valiosos del proceso), se aceleran. Conclusión final: la evolución cósmica (Universo: sistema cerrado) se ralentiza. La evolución tecnológica (sistema abierto): se acelera. Por lo que la evolución está sometida a velocidades exponenciales, a una aceleración progresiva que nos traerá en un futuro próximo las denominadas máquinas conscientes.

Para los tecno-utópicos, Kurzweil a la cabeza,  solo la tecnología puede salvar a la humanidad por lo que surgen las siguientes preguntas: ¿Puede la tecnología por si sola resolver todos los problemas? ¿Se puede obviar la importancia de la sociedad y sus estructuras actuales sustentadas sobre la hegemonía, la competencia y la ambición de poder que está presente en la naturaleza humana? Cuando analizamos el lenguaje que utilizan, nos damos cuenta, de cómo las consideraciones sociales están presentes en las decisiones tecnológicas y como, las mismas, son consecuencias de muchas de las decisiones futuras; a pesar de sus intentos de querer basarse únicamente en la tecnología como remedio a todos los males.

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La singularidad de Kurzweil

Ray Kurzweil

Para muchos investigadores los programas con inteligencia artificial habían llegado a un callejón sin salida y ahora la posibilidad de que surgiera una inteligencia que pudiera igualar a la humana por medio de un hardware, cada vez más evolucionado, se convertía en una nueva esperanza. La inspiración final la daría Vernor Vinge (matemático y escritor de ciencia ficción) con su enfoque de una Singularidad tecnológica, debido a la velocidad creciente de las máquinas (aceleración tecnológica) con cada vez más memoria, velocidad de cálculo, lo que las llevaría a igualar al cerebro humano y luego a superarlo y parte de la definición de máquinas capaces de autoprogramarse de forma ilimitada, o sea, una máquina será capaz (partiendo de un programa inicial desarrollado por los humanos) por si misma construir programas cada vez mejores, la idea consiste en que podrá construir un programa que a su vez construirá otro programa mejor y este a su vez otro mejor, así indefinidamente, hasta igualar la inteligencia humana y luego, nada impide, que siga mejorándose hasta superar a la humana, y lo más interesante es que este proceso no tendría fin.

La singularidad tecnológica se sostiene sobre la idea del surgimiento de una superinteligencia artificial que provoca una explosión de inteligencia, esto significa que una vez que surja una inteligencia artificial (IA) superior a la humana esta será capaz de construir IAs cada vez más inteligentes, produciéndose un crecimiento exponencial de inteligencia (aceleración tecnológica), por lo que, la IA se convertirá en el motor impulsor de la singularidad y con ello de alcanzar una posthumanidad de forma directa, sin la transición transhumanista. La idea de Kurzweil es acelerar a las tecnologías para alcanzar cuanto antes la posthumanidad (reconstrucción del humano).

En la singularidad de Vinge se plantea el surgimiento de una inteligencia superior a la humana y, aunque hace hincapié en el surgimiento de una inteligencia artificial que podría superar a la humana, basándose en el crecimiento acelerado de los equipos de computo (ley de Moore). Vinge también le da importancia a otras vías para alcanzar una superinteligencia que supere a la de los humanos donde el surgimiento de la superinteligencia artificial, es uno de los caminos para lograr la singularidad, en cambio para Kurzweil primero surgirá la superinteligencia artificial y luego como consecuencia de estas surgirán las otras, idea muy parecida a la que defiende Hans Moravec, pero no tan categórica y parcializada, ver Moravec y el fin de la especie humana.

Hace algunos años propuse una clasificación de la singularidad tecnológica siguiendo la idea de Vinge, quien, en mi opinión tiene la concepción más clara y abarcadora de la singularidad, tanto la de Kurzweil como la de Moravec, resultan un poco confusas. En cambio Vinge separa las singularidades (vías para alcanzarlas) en cuatro tendencias de acuerdo al tipo de super inteligencia que podía surgir, a las que yo llamé: superinteligencia artificial, superinteligencia hibrida, superinteligencia colectiva y superinteligencia biológica.

También, siguiendo a Vinge, trate de ampliar la idea de una singularidad tecnológica como el momento en que las tecnologías se convertían en una superestructura capaz de compartir las decisiones del planeta con los humanos. Pero siempre me quedaba algo confusa la relación entre las diferentes superinteligencias y si estas podían coexistir entre sí, dado nuestra actitud ante los problemas actuales que todo lo queremos resolver por medio de amenazas y sanciones, actitud que nos está arrastrando a un enfrentamiento mundial de consecuencias impredecibles. Por eso no sería nada extraño que las superinteligencias también se enfrentaran aludiendo nuevas causas y justificando el predominio del más fuerte.

Siguiendo a Vinge la singularidad tecnológica se producirá cuando surja una superinteligencia y propone cuatro formas de alcanzarla. Ver los caminos de la singularidad tecnológica
1. Superinteligencia artificial – La singularidad de Kurzweil (poshumanismo)
2. Superinteligencia hibrida – Transhumanismo fuerte (ciborg)
3. Superinteligencia biológica – Transhumanismo débil (humano mejorado)
4. Superinteligencia colectiva – Sostenibilidad tecnológica (singularidad distribuida)

Habíamos dicho al principio que Kurzweil se basa el surgimiento de una inteligencia artificial fuerte, que es la desencadenante de todo el proceso y nos lleva a la singularidad. Por lo que primero tiene que surgir una inteligencia que iguale y luego supero a los humanos para que se produzca la singularidad, la cual no es la idea original de Vinge y si la de Moravec pero enfocado a los robots y no a los programas como Kurzweil. Los enfoques de cada uno son tratados en el libro: Inteligencia artificial, el futuro del hombre 

Cuando se habla de singularidad tecnológica se piensa solo en el surgimiento de una superinteligencia artificial y se subestiman el resto de las tendencias y peor aún existe gran confusión sobre que es la singularidad tecnológica y que es el transhumanismo, y más aun, existen diferentes posiciones dentro de los defensores de una singularidad tecnológica, porque no es lo mismo la singularidad que defiende Moravec, que la singularidad que defiende Kurzweil.

¿Es Kurzweil un transhumanista?

No queda claro lo que es el transhumanismo y la singularidad tecnológica, incluso el propio Kurzweil declaró: “Nunca me ha gustado la etiqueta del transhumanismo, ya que implica que estamos reemplazando a la humanidad”, y agrega. “No creo que eso sea cierto. Lo que estamos haciendo es aumentar la capacidad humana”. Precisamente eso es lo que quiere hacer el transhumanismo, aumentar o potenciar las capacidades humanas por medio de las tecnologías.

Últimamente prefiero hablar de una simbiosis entre humanos y tecnologías, lo cual me aclara muchos de los conceptos que hasta ahora me parecían algo confusos, antes de seguir hablando de la simbiosis, prefiero aclarar algunos conceptos y confusiones entre singularidad tecnológica y transhumanismo. Son muchos los que hablan de transhumanismo, humano mejorado y singularidad tecnológica como si fuera lo mismo. En realidad hay intenciones muy diferentes entre uno y otro, y también aspiraciones y consecuencias diferentes.

Para los transhumanista la esencia de sus postulados radican en alcanzar la superhumanidad y con ello superar los límites humanos, es un proceso casi natural donde los humanos se irán realizando implantes, prótesis, mejoras genéticas, que lo irán perfeccionando, convirtiéndolo en más inteligente, más bello, más saludable, etc. La singularidad tecnológica se sostiene sobre la idea de que las máquinas sean cada vez más inteligentes hasta igualar a los humanos y luego superarlos. Según Moravec, esto es un proceso inevitable, ya que la evolución de las máquinas (progreso tecnológico) es superior a la evolución humana y ve a las máquinas como las herederas naturales del planeta. En cambio, Kurzweil, ve las ventajas que esto reportará para los humanos, ya que esa superinteligencia artificial, muy superior a la humana, será capaz de resolver los grandes problemas que los humanos no han podido resolver, y está convencido de que la inmortalidad será posible.

Siguiendo la idea de una simbiosis humanos-tecnologías, mientras en la singularidad estaríamos en una endosimbiosis parasitaria, en el transhumanismo estaremos en una endosimbiosis mutual (transhumanismo fuerte) y una endosimbiosis comensal (transhumanismo débil). Puedo anticipar que dadas sus características se irán dividiendo en los defensores de un transhumanismo más radical, convertirse en ciborg, o uno más conservador que solo aspira a mejora las facultades humanas, teniendo en cuenta los riesgos. James Hughes, divide el transhumanismo en liberal (al que llamo fuerte) y transhumanismo democrático (al que nombro débil). Aquí estoy asumiendo que el transhumanismo débil se orientara, o tendrán preferencia, por las mejoras genética, más cerca de la condición humana, que por las cibernéticas; el clásico ciborg.

Como hemos dicho el actor principal en el logro de una singularidad tecnológica es Ray Kurzweil, quien por medio de las tecnologías busca la inmortalidad digital y sueña con llegar a la posthumanidad a través de una superinteligencia artificial que de alguna forma facilitará la digitalización de la mente. En cambio Moravec quien plantea una singularidad tecnológica más radical, considera un futuro sin los humanos, donde los robots heredan el planeta. En cambio el transhumanismo propone una fusión entre humanos y tecnología tratando de combinar lo mejor de cada uno (ciborg), la idea es convertirse en algo más que humano. La aspiración del transhumanismo es llegar por medio de la fusión a la posthumanidad, aplicando ciertos presupuestos tecnológicos. Ahora la pregunta es: ¿Qué por ciento seremos humanos y que por ciento tecnología? ¿Terminaremos siendo 100% tecnología? Al final no nos estaremos convirtiendo en “otra cosa”.

.Si para los transhumanistas la superhumanidad, se puede alcanzar con transformaciones paulatinas, desde ellos mismo, convirtiéndose en un individuo cada vez más inteligente, más joven y saludable, así hasta alcanzar la inmortalidad. La singularidad desplaza sus aspiraciones a que las máquinas sean cada vez más inteligentes y apuestan por una futura transferencia de la mente a un medio digital (mind uploading), de ahí que existan muchas personas que están criogenizando sus cabezas, para algún día, cuando se alcance la singularidad, descarguen su mente sobre un nuevo soporte que le permita existir en un medio digital, estamos hablando de lo que actual mente se le llama “la nube”, lo cual nos lleva a la posibilidad futura de vivir en un mundo digital al estilo Matrix.

Como crear una mente

Para terminar retomamos algunas de las ideas de Ray Kurzweil de quien ya hemos hablado en otros artículos. Quien considera que es posible la exploración del cerebro para trazar un mapa de sus localizaciones, conexiones, interconexiones y contenidos lo cual permitirá realizar la copia del cerebro en otro medio no biológico. Y afirma que actualmente una computadora es más rápida que el cerebro humano en algunas cosas, pero lo difícil es que tenga la riqueza, sutileza y profundidad de nuestro pensamiento. Para lograrlo será clave el software de la inteligencia, basado en la ingeniería inversa, que copia el funcionamiento del cerebro humano. Nuestros circuitos cerebrales son tridimensionales y se basan en unas complejísimas conexiones. Escaneando el cerebro podremos crear una réplica, y usando circuitos artificiales tridimensionales de nanotubos (tubos microscópicos) podremos imitar su funcionamiento y crear una inteligencia artificial avanzada. El profesor norteamericano Andreas Nowatzyk ya trabaja en un proyecto para copiar el cerebro de un ratón. Es un primer paso para lo que vendrá luego.

Cuando hablamos de descargar la mente en un mundo digital estamos asumiendo que la mente no es otra cosa que complejos algoritmos que pueden ser convertidos a programas, la metáfora de la computadora que sume que la mente no está conformada por programas y que el cerebro no es otra cosas que un sistema que procesa información al igual que la computadora. De ahí que se pueda transferir la mente, en forma de programas, software, codificarse digitalmente; como quiera llamarse. Al final vamos a tener un programa que es la representación virtual de la mente humana. Por supuesto que la cosa no termina aquí, lo bueno sería lograr que la mente se pueda seguir reprogramando y perfeccionándose en nuevas versiones, idea de Kurzweil. A mí me viene a la mente el cuento ¿Existe verdaderamente Mr.Smith? , de Stanislaw Lem, de una hombre que compite en carrera de autos y cada vez que tiene una accidente le ponen una prótesis, así hasta que al final solo está compuesto de prótesis; ya no tiene nada de humano. Aquí estamos ante una transformación por hardware, en el caso de la mente estaríamos en una transformación por software ya que al final se estaría reprogramando a la mente en nuevas versiones cada vez más algorítmicas (más cerca de ser un software) que al final no tendría ninguna relación con la mente que le dio origen y podríamos preguntarnos: ¿Existirá verdaderamente Mr. Kurzweil?

La Singularidad está cerca. Cuando los humanos trascendamos la biología

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“La Singularidad está cerca” es la obra maestra de uno de los pensadores más influyentes de nuestros días, el ingeniero e inventor Ray Kurzweil. Este libro se centra en lo que el autor llama la ley de los rendimientos acelerados, una ley que ha de llevar a la humanidad a un escenario donde se producirá una singularidad tecnológica…

La idea de una singularidad tecnologica se sustenta sobre la ley de Moore que dice que la capacidad de los microchips de un circuito integrado se duplicara cada dos años, lo cual traerá un crecimiento exponencial de la potencia del hardware de las computadoras y de mantenerse este crecimiento acelerado lo cual conducirá inevitablemente a que las máquinas le den alcance y luego superen la capacidad del cerebro para procesar la información y según un gráfico elaborado por Hans Moravec la paridad entre el hardware y el cerebro se alcanzara alrededor del 2020 lo cual dará lugar a las máquinas superinteligentes

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También puede ver la Selección de libros de Ray Kurzweil (espñol/ingles)

La inteligencia artificial en Google: entrevista a Kurzweil.

En próximos artículos iremos tocando el tema de la inteligencia artificial en Google, comenzamos con una entrevista a Ray Kurzweil realizada por Steven Levy de Wired.
El tema de la entrevista: ¿Cómo Ray Kurzweil ayudará a Google a construir un cerebro con inteligencia artificial? La cual sucedió, vía telefónica, después de una reunión que tuvo lugar en Google donde se habló sobre la necesidad de viajes espaciales, la soluciona a los problemas energéticos con el uso de la energía solar y de la película de Will Smith, después de la Tierra.

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