Desafíos de la humanidad

riesgos-existencialesEstamos hundiéndonos en una edad de hierro planetaria. Los bárbaros enemigos de la humanidad, están hoy en plena actividad eruptiva cuando se oponen entre sí, su antagonismo contribuye a acrecentar un maniqueísmo ciego y henchido de odio. El capitalismo desenfrenado de hoy no es la única amenaza a la humanidad: hay fanatismos desenfrenados, dictaduras implacables; existe la posibilidad de que aparezcan nuevos totalitarismos y hasta de que comiencen guerras de exterminio.

Edgar Morin

Todo indica que estamos en un punto en el que cambiamos o perecemos, y es que nunca la humanidad ha enfrentado tantos riesgos como ahora. Nick Bostrom los defines como riesgos existenciales, en Los riesgos del futuro, menciono los siguientes:
1. Mal uso de las tecnologías.
2. Guerras nucleares.
3. Pandemias.
4. Aristocracia posthumana.
5. Mala programación de una superinteligencia.
6. Superintenligencia autónoma que asume los valores de poder.
7. Criogenización y superpoblación.
8. Control del estado, de instituciones, ONG, movimientos religiosos, etc. Que no permitan ciertas aplicaciones para el mejoramiento humano (transhumanidad).
9. Dificultades tecnológicas. Que la transhumanidad no se pueda llevar a la practica
10. Agotamiento de los recursos naturales antes de que puedan ser creados artificialmente.

Nos referimos a los riesgos que son provocados por la acción humana y son riegos que se acrecientan según nos acercamos al futuro: el planeta se sigue deteriorando, las tecnologías cada vez son más inteligentes y autónomas, las pandemias se incrementan, la paz cada vez se ve más amenazada, las tecnologías son más potentes y fáciles de adquirir. Y las amenazas no terminan aquí, siguen surgiendo nuevas y nuevas amenazas. Como dice Godet, los problemas siguen siendo los mismos, solo que en otro contexto. En el fondo la base es la misma: la competencia y la lucha por el poder.

Estamos en un momento en que el progreso tecnológico parece representar un peligro para la humanidad, cuando en realidad no es un enfrentamiento entre progreso tecnológico y progreso humano sino entre el progreso tal como lo hemos concebido hasta ahora y nos conduce a un futuro posthumano, y el progreso alternativo (colaboración, relaciones profundas, empatía, fuerza interior, perfección espiritual, amor a la naturaleza, etc.) el cual ha sido subordinado al anterior, este progreso alternativo sería el que nos permitiría alcanzar un progreso humano trascendente y es la vía para un futuro sostenible. Y es que históricamente se ha vista separado el progreso humano del progreso tecnológico, al igual que ha visto separado el desarrollo social (crecimiento económico) de la evolución natural (ecosistema). Hoy comenzamos a entender la relación que existe entre ambos y la simbiosis que se está produciendo entre humanos y tecnologías. El ser humano de forma inconsciente apostó por un futuro posthumano (al igual que apostó por el crecimiento económico a expensa del deterioro del planeta) y es necesario que se tome consciencia sobre los pro y los contra así como de las alternativas que tiene.

El progreso tecnológico está muy bien definido en los trabajos de Kurzweil sobre la singularidad tecnológica (Inteligencia aritificial, el futuro del hombre) en cambio a pesar de las corrientes filosóficas, que han existido durante siglos y de las investigaciones en psicología y sociología; el concepto de progreso humano se encuentra desactualizado y desfasado con respecto a los acontecimientos del mundo actual y su creciente complejidad, y demás está decir que el futuro a penas se toca y siempre se le ha dejado a la ciencia ficción, y esto se debe a que se pensaba que el mundo siempre sería igual, hoy sabemos que el planeta se está deteriorando y cada vez son más las especies que desaparecen y de seguir así, la extinción de la especie humana es cuestión de tiempo, tampoco se conocía el poder que alcanzarían las tecnologías y que hoy se ven como la sucesora de la raza humana. En este nuevo contexto hay que repensar, urgentemente, el concepto de progreso humano, se necesita de un nuevo enfoque que nos diga hacia qué futuro vamos, que no necesariamente es el de una posthumanidad, sino que, más bien, vamos a ciegas al futuro y nos acercamos a una crisis tecnológica (El gran desafío de la humanidad).

Hoy, aunque muchos no lo quieran aceptar, estamos bajo el predominio de la ideología tecnológica, incluso el economicismo imperante cada vez se subordina más a las tecnologías, incluso, y de seguir como vamos, el escenario más probable será el de un tecno-liberalismo.

La solución no está en negar el progreso tecnológico, incluso en aplicar la prudencia ante una investigación determinada, pienso que el problema está en saber manejarnos con las tecnologías, como dijo Potter, en saber manejarnos con los nuevos conocimientos, y es tiempo de aceptar nuestra dimensión tecnológica, en realidad somos seres tecno-bio-psico-sociales. El problema está en que entendemos por progreso humano y como pueden las tecnologías emergentes (como superinteligencias) integrarse de forma colaborativa (y no como un competidor más) en los objetivos del progreso humano y no al revés, como asumen los transhumanistas.

Hay que estar consciente que nuestra importancia real está en la formación de las nuevas generaciones basado en un verdadero humanismo y contrariamente a cómo piensan muchos, nosotros no somos los que tenemos la solución final a los problemas del mundo, el status actual basado en el poder y la filosofía del tener, no podemos cambiarlo de un día para otro, es una arrogancia querer imponer soluciones e ideologías sin tener en cuenta las necesidades futuras. Es necesario saber que nos toca a nosotros y hasta donde podemos llegar, porque en verdad nuestra función más importante es preparar a las próximas generaciones para que sepan tomar las decisiones correctas, que nos conduzca a generaciones cada vez mejores (evolución espiritual) y a un mundo, cada vez mejor.

Por lo que es necesario dotar a las nuevas generaciones no solo de herramientas sino también de alternativas (escenarios alternos) para que puedan decidir un futuro mejor. En nuestros días se hace cada vez más difícil la toma de decisiones, sobre todo elegir aquellas que son correctas y si a esto se le une la disociación cada vez mayor de saberes, a lo que Edgar Morin en el capítulo 1: Los desafíos, de su libro La cabeza bien puesta, dice: “Existe una falta de adecuación cada vez más amplia, profunda y grave entre nuestros saberes disociados, parcelados, compartimentados entre disciplinas, y por otra parte, realidades o problemas cada vez más pluridisciplinarios, transversales, multidimensionales, transnacionales, globales, planetarios.”

Con la construcción de tecnologías cada vez más inteligentes y autónomas, sin el conocimiento necesario para manejarnos con ella, nos estamos acercando a un punto en que las tecnologías (como superestructura) serán capaces de participar en las decisiones del planeta y formar parte de una nueva consciencia colectiva, ya sea con todos los humanos, con una elite o sin los humanos. En mi opinión, este es uno de los problemas más importantes que enfrentaremos en el transcurso de este siglo: ¿Cómo relacionarnos con las tecnologías según estas se vayan haciendo cada vez más independientes, mientras, paradójicamente, el hombre se hará más dependiente?

La tecnología nos obligará a repensar nuestra condición humana, obligándonos a conocer nuestras posibilidades de crecer como seres creadores desde una nueva visión del mundo donde dejamos de ser los amos de la naturaleza para convertirnos en los protectores de la naturaleza en alianza con la tecnología. Hay que buscar alternativas viables para un desarrollo tecnológico que se integre al progreso social y espiritual del ser humano desde un enfoque cooperativo que nos permite alcanzar un futuro verdaderamente sostenible.

Los desafíos

Desafío 1: Llevar a cabo una valoración del camino que estamos transitando y hacia qué futuro nos dirigimos de seguir así y que consecuencia tendría de no hacer nada. Saber hacia dónde vamos y si eso es lo que queremos (hoy nos encaminamos hacia un futuro posthumano)

Desafío 2: Formación de las nuevas generaciones en los valores humanos para que sepan tomar las decisiones correctas en la era de las tecnologías y formen a su vez generaciones mejores.

Desafío 3: Empezar por cambiar nuestra propia mentalidad y alcanzar la manifestación plena del ser por medio del desarrollo de la fuerza interior.

Desafío 4: Cambiar la actual estructura social competitiva y desarrollar una estructura social colaborativa basada en relaciones profundas que busca el bien de todos.

Desafío 5: Aprender a manejarse con los nuevos conocimientos dado el acelerado crecimiento de las tecnologías emergentes (superinteligencias) y lograr una relación entre humanos y tecnologías que permita ampliar la inteligencia y la sabiduría humana.

Desafío 6: Actitud proactiva para lograr una sinergia entre humanos y tecnologías que favorezca una evolución trascendente donde los humanos no pierdan su propia condición humana (ectosimbiosis mutual). Definir un futuro sostenible donde la vida siga progresando (evolucionando) en la era de las tecnologías.

Desafío 7: Construir una supererestructura tecnológica sostenible y colaborativa. Necesidad de un enfoque transdisciplinar que abarque al ser humano en toda su dimensión tecno-bio-psico-social que nos proporcione una visión del futuro acorde con los verdaderos ideales humanos (los ideales con lo que han soñado los grandes humanistas).

En realidad estamos ante un único desafío: enfrentar los desafíos.

Imagen: Ciencia al día

Las cuatro singularidades tecnológicas (2)

relacion-humanosNos acercamos a una singularidad tecnológica donde las tecnologías se convertirán en una superestructura y participarán de las decisiones del planeta como una inteligencia más, independientemente de si las personas se conectan físicamente a la tecnología o no (Ecured), por supuesto,  que esto no tiene porque suceder. Están los que piensan que la solución es ir cuanto antes a una singularidad tecnológica y los que piensan todo lo contrario y proponen la prohibición de la mayoría de las tecnologías emergentes, también, están los que creen que la singularidad tecnológica no pasa de ser una tecno-utopía y nunca sucederá.

La idea central para que surja una singularidad tecnológica es el surgimiento de una inteligencia suprahumana. Vinge, utiliza el término de máquina ultra inteligente y la define como una máquina capaz de superar en mucho todas las actividades intelectuales de cualquier humano independientemente de la inteligencia de éste y está convencido de que esa inteligencia superior será la que impulsará el progreso, el cual será mucho más rápido e incluso superará a la actual evolución natural. Destaco esto último, que superara la evolución natural, por lo que estamos asumiendo que el futuro (después de la singularidad) surgirá una evolución superior a la actual.

Sabemos, que en la actualidad, la humanidad no se rige totalmente por la evolución natural sino por una evolución socio-cultural, por suerte ya no se cumple la ley de la supervivencia al pie de la letra como en época del hombre de las cavernas y parece como si la ley del mercado hubiese sustituido a la ley de la selva, y la lucha pasó de los territorios a los mercados. Tampoco se utilizan los mismos métodos, las agresiones militares se han ido transformando en agresiones económicas (sin abandonar las acciones militares). En fin, la lucha por el poder, con otros métodos, sigue siendo la misma.

Volviendo al tema, estamos hablando de una superinteligencia capaz de superar a la inteligencia humana en todos los aspectos, yo no estaría tan seguro de que podría superar a los humanos en todos los aspectos, y que esta inteligencia artificial sería a su vez capaz de autoprogramarse y desarrollar programas cada vez más inteligentes y surgiría así una explosión de inteligencia. Esta es la idea de una singularidad tecnológica basada en el surgimiento de una superinteligencia artifical.

No olviden que los defensores de una singularidad parten de la idea de que el cerebro humano no tiene ningún cambio significativo durante milenios (a diferencia de las máquinas que se asume que pueden autoconstruirse en versiones cada vez más potentes).

Para el logro de una inteligencia superhumana, existen dos grandes vías

El de una inteligencia artificial que se hace cada vez más inteligentes, como ya mencionamos

El de la amplificación de la inteligencia humana. Existen tres formas de ampliar la inteligencia humana y crear una superinteligencia (inteligencia superior a la de los humanos)
• Superinteligencia hibrida, producto de la fusión entre humanos y tecnologías
• Superinteligencia biológica, modificación por ingeniería genética del cerebro
• Superinteligencia colectiva, producto de la colaboración entre humanos y tecnologías

Super inteligencia artificial: Se acepta el concepto de una inteligencia artificial (IA) que supera a los humanos, es condición necesaria. Estamos hablando de una IA que se desarrolla a sí misma de forma independiente a los humanos, como la define Moravec, y según él, las máquinas inevitablemente desplazarán a los humanos (endosimbiosis parasitaria, ver Relación simbiótica entre humanos y tecnologías)

Superinteligencia hibrida: Aunque no es obligado, sin dudas los humanos necesitarán de una IA para fusionarse con ella, no se puede hablar de un ciborg, si la máquinas como tal, no son capaces de mejorase a sí mismas (endosimbiosis mutual).

Superinteligencia biológica. Este es el único caso que no necesita del surgimiento de una IA para que sea capaz de lograr una superinteligencia (endosimbiosis comensal)

Superinteligencia colectiva. También es necesario el surgimiento de una superinteligencia donde las IAs se hacen cada vez más inteligentes pero en cooperación con los humanos y ambos se perfeccionan por medio de un aprendizaje cada vez más acelerado y perfeccionado (ectosimbiosis mutual)

Superinteligencia colectiva

Como defensor de una superinteligencia colectiva, he estado pensando sobre algunos conceptos que es necesario aclarar.

El aprendizaje de la máquina en el mundo real (que no es lo mismo que en un laboratorio), hasta hoy, no permite que se puedan programar todos los conocimientos (ir construyendo manualmente una base de conocimientos sobre el mundo real) la experiencia ha llevado a que la máquina debe ser capaz de aprender por sí misma.

Lo cual nos lleva a que la máquina pueda construir programas cada vez más inteligentes a la vez que va construyéndose a sí misma. Aquí hay un problema, se supone que en estos programas la máquina le transfiera su experiencia a la nueva máquina, por tanto el acto de autoprogramarse es una acción que requiere de un aprendizaje que se va a trasmitir por la elaboración de códigos de programas que serán incluidos en la nueva máquina (al igual que los humanos requieren de un aprendizaje que debe ser asimilado)

Por tanto, cuando se habla de máquinas más inteligentes se refieren a una máquina que construye otra más potente: más capacidad de memoria, más velocidad de cálculo y se ignora la necesidad de un aprendizaje y de una experiencia adquirida en la práctica.
Entonces, la máquina al igual que los humanos estará sometida a un proceso de aprendizaje, de una experiencia y de una especialización en ciertas actividades. O sea, estamos hablando de acelerar el aprendizaje.

Por eso en lugar de una explosión de inteligencia que se refiere a máquinas que construyen máquinas cada vez más potente, prefiero hablar de una explosión de aprendizaje donde las máquinas tendrán que ser capaces de aprender y a su vez de construir máquinas capaces de aprender más y mejor. Y en este caso, están tanto los humanos como las máquinas, ambos tienen que aprender a aprender.

Siguiendo con el aprendizaje, las máquinas tendrán que aprender del mundo real, de los textos, de la experiencia humana, de las instituciones educativas humanas. Entonces, ¿como se harán más inteligentes que los humanos? Su potente hardware necesitará de una fuente de conocimientos que los humanos no podrán darle (dado sus lentos cerebros) y podría suceder que vieran a los humanos como un obstáculo para su crecimiento. ¿Qué pasaría si dotáramos a un tigre de una superinteligencia, primero se convertiría en el depredador más eficiente que jamás haya existido y después consideraría a la raza humana un peligro y, sin dudas, la destruiría.

Por suerte existe una solución, las máquinas y los humanos deben aprender juntos, ambos deben hacerse cada vez más inteligentes (y sabios) e ir acelerando el aprendizaje y con ellos las fuentes de conocimientos, las instituciones educativas, los medios de aprendizaje, en general se debe transformar la cultura actual exclusivamente humana por una producto de la colaboración entre humanos y máquinas, estamos hablando de una superinteligencia colectiva.

De una parte tendremos máquinas mejores dotadas que se irán construyendo y, de la otra, niños que irán naciendo también mejores dotados (dentro de una ectosimbiosis mutual como base de la evolución) y que, ambos, estarán sometidos a una educación cada vez más avanzada (aceleración del aprendizaje).

El tema no se ha agotado. Esto es solo el comienzo.

Imagen: Protocolo

¿Cómo será la relación entre humanos y tecnologías? (2)

AMAZON1Las tecnologías históricamente se han ido integrando al contexto humano. Sin embargo, ahora estamos asumiendo que la aceleración tecnológica se saldrá del control humano, recuerden a los autos que también tuvieron un crecimiento acelerado con respecto a su velocidad de traslación, cuando, en realidad, las prohibiciones tecnológicas son debidas a que vivimos un contexto de poder que va a llevar a un mal uso de las tecnologías, lo que hace necesario cambiar al contexto de poder y transformar la mentalidad humana. Las tecnologías hoy son un medio, mañana dado su crecimiento aparentemente ilimitado y en muchos casos descontrolado sometidos a la ley de la competencia por los mercados o del poderío militar, se convertirán en un fin en si misma dotadas de autonomía, para entonces la tecnología será otra inteligencia más que podrá competir por los recursos (otro depredador) o cooperar junto a los humanos. ¿Estaremos ante una invasión de la tecnología de todo lo humano? o ante una integración armónica.

Hoy son muchos los tecnofuristas que ven una confrontación entre el hombre y la tecnología y aseguran que la tecnología terminara conquistando a los humanos, lo mismo que estos hicieron antes con la naturaleza, y es que la tecnología se atasca debido a nuestra limitación como seres verdaderamente humanos somos la causa de las preocupaciones sobre las tecnologías y su mal uso; de que escapen al control humano, de que nos dominen: las tecnologías son una consecuencia de nuestro contexto de poder y de nuestra ideología individualista. No podemos escapar del círculo de poder y de una relación entre dominantes y dominados, por eso hay que romper con la estructura actual y visualizar una nueva etapa basada en la cooperación y buscar alternativas viables para un desarrollo tecnológico que se integre al progreso social y espiritual del ser humano desde un enfoque cooperativo que nos permite alcanzar un futuro verdaderamente sostenible.

Es necesario aprender desde hoy a manejarnos con las tecnologías del futuro: con el impacto de las tecnologías convergentes (NBIC), de las inteligencias artificiales, hay que estar preparados para enfrentar una ideología transhumanista que propone el paraíso en la tierra, saber que no basta con prohibir tal o cual investigación hay que buscar alternativas viables al desarrollo humano, un desarrollo que en cooperación con la tecnología busque potencial el crecimiento espiritual, donde crezcan de forma armónica lo natural, lo espiritual y lo artificial.

Por otra parte, los tecnologistas están convencidos que la única solución, consiste en la fusión entre humanos y tecnologías, dada las posibilidades que esto traerá al ser humano, siendo la ideología transhumanista su máxima representante y parten de la idea que el ser humano, producto de esa unión, superara todas sus limitaciones heredadas de su condición biológica: envejecer, enfermarse, morirse. Con un enfoque más abarcador, la singularidad tecnológica, ve como inevitable el que las máquinas debido a su propio crecimiento acelerado llegarán a igualar a los humanos y posteriormente superarlos (superinteligencia artificial), por lo que no nos queda más remedio, según sus defensores, que prepararnos para este acontecimiento, y plantean que la forma de prepararnos es acelerando este proceso para que ocurra cuanto antes, otros comienzan a pensar en los riesgos que esto podría traer.

Como he dicho anteriormente, el problema radica, que históricamente se ha vista separado el progreso humano del progreso tecnológico, al igual que ha visto separado el desarrollo social (crecimiento económico) de la evolución natural (ecosistema). El problema radica en que el concepto actual de progreso humano es compatible con un progreso tecnológico transhumano, ya que se busca el éxito, el individualismo, la competencia, la ganancia, lo que lo hace ajeno a un progreso humano basado en la espiritualidad, el amor, la cooperación. El ser humano de forma inconsciente apostó por un futuro posthumano (al igual que apostó por el crecimiento económico a expensa del deterioro del planeta) y es necesario que tome consciencia sobre los pro y los contra así como de las consecuencias y de las alternativas que tiene. Porque en verdad, las tecnologías según se hagan inteligentes, irán aprendiendo de nosotros y cometerán nuestros mismos errores en una magnitud que no tendrá precedentes en la historia.

Es un error como los tecnologista ponderan las posibilidades de las máquinas y descartan toda posibilidad de lograr un progreso humano desde la propia condición humana, la cual debe ser desechada como un traje viejo. En opinión de muchos el progreso humano aun no se ha agotado y las potencialidades del ser humano siguen latentes, solo que el camino más fácil no siempre es el verdadero. Y es que nos hemos acostumbrado a comprarlo todo, a adquirirlo todo desde afuera, lo que nos lleva a creer que también podemos comprar nuestro propio progreso humano.

Hay que pensar en una sostenibilidad tecnológica que siga los conceptos de la sostenibilidad y el desarrollo sostenible pero enfocados a la tecnología y la aceleración que está sufriendo, así como la tendencia a convertirse en superestructura y las consecuencias que tendría al no estar preparados para este escenario donde las tecnologías emergentes tendrán un papel preponderante. No se puede ignorar que estamos en la era de las tecnologías y es un grave error ignorar nuestra relación entre el progreso humano y el progreso tecnológico, hoy el desarrollo sostenible ignora el impacto que esta tendrá y se queda a medias en sus propósitos.

Para Mclntyre y otros autores, el desarrollo sostenible considera, de forma general, tres principios.

  • La sostenibilidad ecológica garantiza que el desarrollo sea compatible con el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales, de la diversidad biológica y de los recursos biológicos.
  • La sostenibilidad social y cultural garantiza que el desarrollo aumente el control de los hombres sobre sus propias vidas, sea compatible con la cultura y los valores de las personas afectadas, y mantenga y fortalezca la identidad de la comunidad.
  • La sostenibilidad económica garantiza que el desarrollo sea económicamente eficiente y que los recursos sean gestionados de modo que se conserven para las generaciones futuras.

Yo agregaría un cuarto principio, el de sostenibilidad tecnológica.

  • La sostenibilidad tecnológica garantiza que el desarrollo de las tecnologías y su crecimiento acelerado sea compatible con el progreso humano, su evolución y trascendencia en el tiempo, sin que este pierda su esencia humana.

Quizás este sea el mayor desafío de la humanidad, el de cambiar su mentalidad y su estructura social competitiva y hegemónica, para que las tecnologías inteligentes puedan coexistir con los humanos y con el entorno natural sin que se conviertan en una amenaza.

Posiciones ante la relación entre humanos y tecnologías

Si antes las dos fuerzas transformadoras provenían de la estructura social o de la mentalidad del individuo. Por ejemplo si una empresa realiza cambios en su estructura y cambia sus departamentos y las funciones, esto traerá como consecuencias un cambio en las personas en su forma de actuar y de relacionarse, de igual forma cuando alguien se convierte a algún tipo de religión, también cambiara su actitud ante la vida (si interioriza la creencia) y su relación con sus semejantes.

También se sabe que los cambios en la estructura social son más fáciles de alcanzar, aunque también son menos profundo, no alcanza el nivel de consciencia que una creencia religiosa, pero esta última también es más difícil de lograr, se necesitaría de un nuevo mesías. Poro otra parte las transformaciones sociales solo actúan sobre el contexto social y como el ser humano es dependiente del contexto hace que este asuma el papel que le corresponda dentro de esa estructura, lo cual no quiere decir que cambie su mentalidad, los cambios solo se producen a nivel superficial, lo que permite que ante un nuevo cambio de estructura, un nuevo director de empresa, un nuevo presidente, un nuevo maestro, etc., pueda ajustarse fácilmente al nuevo contexto.

Actualmente nos movemos dentro de una lenta evolución natural donde nuestras características humanas se van pasando de padres a hijos, también le trasmitimos nuestras posibles enfermedades (las hereditarias), además podemos de enfermedades, hoy incurables y tenemos la esperanza de que la ciencia algún día descubra como curarlas o como prevenirlas. Pero queremos aun mas de la ciencia y la tecnología; queremos no enfermarnos nunca, y aun mas, no morirnos.

Hoy las tecnociencias se han convertido en la gran esperanza de la humanidad y la esperanza que despierta es cada vez mayor, los ciegos aspiran a ver, los inválidos a caminar, los sordos a oír, los locos (es mejor que sigan locos) y algunos aspiran a ser inmortales, ya muchos se han congelado, los que pueden pagan criogenizar su cuerpo a otros solo les ha alcanzado para criogenizar su cabeza. A esto se une las posibilidades de la ingeniería genética de poder en un futuro escoger las características de los hijos, sin dudas el avance de la tecnología parece indetenible.

Lo cual nos conduce a una nueva fuerza transformadora: la tecnología y su poder para convertirnos en superhumanos: más inteligentes, mas fuertes, más altos, más bellos… Su alcance va más allá del simple individuo y alcanza la vida social, al planeta y a la propia especie humana, y al nacimiento de una nueva evolución artificial y al surgimiento de una poshumanidad.

En artículos anteriores hemos hablado sobre la relación entre humanos y tecnologías así como de las posiciones a sumir ante el progreso tecnológico. Ahora volvemos sobre las posiciones que se asumirán dadas las ideologías que están surgiendo como alternativa a la ideología neoliberal.

Posiciones ante el progreso de las tecnologías

  1. Tecnologismo. Solo las tecnologías nos pueden salvar, las que se convertirán en una superinteligencia: robots y programas, que serán capaces de reconstruir a los humanos y al planeta.
  2. Transhumanismo liberal. Las tecnologías se fusionarán con los humanos en aras de una economía y de un humano eficiente. Las maquinas se irán integrando a la economía capitalista y responderán a los intereses del mercado y según se hagan más inteligente se convertirán en otro competidor. La fusión será con el fin de ser más competitivo, poderoso y eficiente, ya que estará sujeta a la ley del mercado.
  3. Transhumanismo democrático. El humano se irá mejorando por medio de las tecnologías, mejoras moderadas: mejorar la salud, la inteligencia, la belleza, etc. Sin deteriorar el planeta, ni aumentar las desigualdades. Las intenciones son buenas pero que sucede con el deterioro del planeta y lo que proponen sustituir las recursos naturales antes de que se agoten por artificiales o los desesperados por alcanzar la inmortalidad antes de morirse. Podrá el transhumanismo democrático aguantar estos embates sin dejarse arrastrar por una poshumanidad a ciegas.
  4. Ecologismo. El progreso humano es independiente de las tecnologías, estas más bien lo que hace es alejarlo de su espiritualidad. Las tecnologías deben ser limitadas o prohibidas, el ser humano debe retornar a la religión, a la naturaleza o a una sociedad más simple y abandonar su modo de vida actual consumista, hedonista e irresponsable.
  5. Social. El progreso tecnológico está subordinado al progreso humano y debe mantenerse bajo su control. Las tecnologías siempre deben estar en función de los intereses humanos y regulados por estos. Son hijos que siempre deberán depender de los padres. Deben priorizarse las tecnologías renovables y prohibirse aquellas que representan algún tipo de riesgo (precaución).
  6. Transdisciplinar. Es necesario manejarse con los nuevos conocimientos para no ir a ciegas al futuro y donde las tecnologías vayan alcanzando su propio progreso. Estas deben ser desarrolladas, desde sus inicios, con fines colaborativos para que se integren a un verdadero progreso humano donde se mejore la evolución humana en toda su dimensión (tecno-bio-psico-social) desde una sostenibilidad tecnológica que permita la supervivencia de la especie humana. Es necesario trabajar en el desarrollo de una superestructura tecnológica sostenible y colaborativa donde, por el camino, no se pierda la condición de ser humano.

¿Provocarán las tecnologías el fin de la humanidad? (2)

La relación entre humanos y tecnologías, cada vez, se hace más compleja, y es que las tecnologías van dejando de ser un medio para convertirse un fin en sí mismas. Según nos vayamos acercando a la construcción de una superestructura social donde humanos y tecnologías comparten las decisiones.

El problema radica, en ¿cómo van a incorporarse las tecnologías al progreso humano? ¿Sabemos hacia dónde vamos? Podemos creer ciegamente en un futuro luminoso, si ni siquiera tenemos el control de nuestras vidas. Hoy sabemos que nuestra actitud hacia el planeta era errónea, que vivimos en un planeta finito que se deteriora rápidamente por la acción humana, que vivimos en red y que las crisis se propagan cada vez con más rapidez y que el mundo cada vez se hace más amenazado e inseguro, y lo peor que la amenaza proviene del propio ser humano.

Hoy se ha puesto de moda el término: riesgos existenciales los cuales se refieren al surgimiento de una situación amenazante de carácter terminal y alcance global que pone en peligro la existencia humana y su característica más peligrosa es que la humanidad no cuenta con mecanismos efectivos para su control. Según el filósofo sueco Nick Bostrom, lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad.

¿Cuáles son los mayores peligros?

Según el Centro para el Estudio de Riesgo existencial de la Universidad de Cambridge las “cuatro grandes amenazas” a la especie humana son: la inteligencia artificial, el cambio climático, la guerra nuclear y la biotecnología.

1. La biotecnología
La biotecnología podría conducir a la creación de una pandemia, una guerra química podría ser llevada al extremo, la nanotecnología podría conducir a la plaga gris en la que robots auto-replicantes, fuera de control, consumen toda la materia viva en la tierra, mientras se reproducen de forma acelerada. En ambos casos, ya sea deliberadamente o por accidente.

La biología sintética, en la que la biología se encuentra con la ingeniería, promete importantes beneficios médicos. Seán O’Heigeartaigh, un experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas. “Lo más probable es que no se propongan hacer algo dañino”, apunta, pero subraya que siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente.

La nanotecnología, trabajar a nivel molecular o atómico, también podría tornarse en algo altamente destructivo si se usa para la guerra, apunta Bostrom. Por ello, escribió que los gobiernos futuros enfrentarán el gran reto de controlar y restringir su mal uso.

2. La inteligencia artificial
La manera en la que la inteligencia artificial interactuará con el mundo exterior es otro de los temores. Esa “inteligencia” informática puede ser una herramienta poderosa para la industria, medicina, agricultura o el manejo de la economía. Pero también es completamente indiferente a cualquier perjuicio fortuito. Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una “explosión de inteligencia” en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable. “La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños”.

Los robots, representan otra seria amenaza; han ido adquiriendo diversas formas de semi-autonomía, además de ser capaz de encontrar fuentes de energía por su cuenta y poder elegir de forma independiente los objetivos a atacar con armas. Algunos expertos y académicos han cuestionado el uso de robots de combate militar, sobre todo cuando estos robots se les da un cierto grado de funciones autónomas.

Nick Bostrom sugirió que en la búsqueda de la humanidad el conocimiento podría inadvertidamente crear un dispositivo que podría destruir la Tierra y nuestro sistema solar.

3. La guerra nuclear
Los escenarios que se han explorado con mayor frecuencia son la guerra nuclear y los dispositivos Doomsday. Hay dificultad para predecir si esa sería exterminar a la humanidad, sin embargo, un invierno nuclear causaría conmoción considerable en las civilizaciones avanzadas.

4. El cambio climático
Mientras las anteriores pueden suceder, este ya está sucediendo. Los anteriores son una acumulación de conocimientos y desarrollo de aplicaciones peligrosas que pueden desencadenar en la destrucción del planeta. Aquí estamos hablando de los efectos que se están produciendo producto del uso negligente de las tecnologías.

Según las Naciones Unidas, los desastres climáticos van en aumento y alrededor del 70 por ciento son de parición reciente. Estos desastres se hacen cada vez más difíciles de controlar y tienen cada vez un precio más alto.
• En la última década 2,4 millones de personas se vieron afectadas por desastres relacionados con el clima.
• El coste de la respuesta a los desastres se ha multiplicado por diez entre 1992 y 2008.
• Destructivas fuertes lluvias repentinas, intensas tormentas tropicales, inundaciones y sequias repetidas están aumentando.
• El aumento del nivel del mar.

El calentamiento global, se refiere al calentamiento causado por la tecnología humana desde el siglo XIX y se refleja las variaciones anormales en el clima tale como: el aumento de los mares, derretimiento de glaciares, sequías, etc. Se ha sugerido que el calentamiento global fuera de control puede convertir a la Tierra en un planeta caliente como Venus. En situaciones menos extremas podría provocar que el fin de la civilización tal como la conocemos.

Estamos pasando de una estructura social competitiva a una superestructura social, también competitiva, donde las tecnologías se integraran a nuestro contexto, caracterizado por la competencia y a la lucha por el poder, donde el libre mercado es el motor impulsor del progreso, un progreso que no contempla a todos por igual.

Hoy se habla de una Tecnoética, de una bioética global, de una meta-tecnología, pero todo apunta al mismo problema la necesidad de no ir a ciegas al futuro. No se puede caer en el optimismo de una singularidad tecnológica, tan deslumbrado por un futuro donde las tecnologías superan a la inteligencia humana, que no ve los grandes problemas del presente y el peligro que encierra una tecnología cada vez más potente y destructiva, a merced de un sistema consumista, cuya negligencia (para ser benignos) incita a la ganancia a toda costa sin importar los riesgos ni la destrucción, a que esto, podría conducirnos.