Posiciones tecnológicas ante el futuro del hombre

El gran dilema de nuestro tiempo consiste en seguir apostando por el crecimiento económico sin límites o ocuparnos, en serio, en el creciente deterioro del planeta. El crecimiento económico sin límites lleva a la explotación desenfrenada de un planeta finito donde sus recursos comienzan a escasear. Parecía que la única opción que tenía la humanidad era proteger al planeta y construir un futuro sostenible.

El crecimiento económico infinito era parte de la ideología capitalista de principio de siglo XX y de la competencia entre capitalismo y socialismo de estado. De ahí que, ante la estructura social competitiva actual y la mentalidad individualista (egocentrista); la única posibilidad, ante el desarrollo de las tecnologías sea su uso con fines hegemónicos y según la tecnología se haga más inteligente esta se convertirá en otro competidor más. Hoy soplan otros aires y la esperanza se cifra en las tecnologías y en el surgimiento de un futuro poshumano.

Posiciones ante las tecnologías

  1. Superoptimismo tecnológico. Las tecnologías inevitablemente nos superaran en todos los sentidos y gracias a ello lograremos un futuro de prosperidad y abundancia (poshumano), y la opción es acelerarlas con la esperanza de alcanzar cuanto antes la singularidad tecnológica[1] (surgimiento de una superintleigencia artificial)
  2. Preservar el capitalismo. Después del optimismo capitalista y su ideal de un crecimiento económico infinito que nos llevaría a la prosperidad y ante la crisis ecológica que ha ido surgiendo, los recursos del planeta (que son el soporte de la economía) se están agotando, el planeta se deteriora rápidamente y se pone en riesgo la vida en el planeta. Nuevamente la opción son las tecnologías, sobre todo las convergentes: nanotecnología, biotecnología, infotecnología y cognotecnología (NBIC) y la propuesta de que los recursos naturales pueden ser sustituidos por recursos artificiales por medio de las tecnologías. El humano tampoco escapa y se aspira a una fusión entre humanos y tecnologías dentro de un transhumanismo liberal (surgimiento de una superinteligencia artificial híbrida)
  3. Democratización del capitalismo. Se retoman los ideales de una social democracia pero ahora teniendo en cuenta el impacto de las tecnologías y se aceptan las necesidades de reformas tanto en lo social, ecológico como económico para evitar el colapso del capitalismo. Mientras las posiciones anteriores con respecto a la condición humana eran más radicales, aquí se aspira a un humano mejorado, más bien por la biotecnología siguiendo los ideales de una transhumanismo democrático (surgimiento de una superinteligencia biológica)
  4. Pesimismo ecologista. Si no se hace algo urgente será inevitable la extinción de la especie humana. La causa radica en el modelo de vida capitalista y su explotación desmedida de la naturaleza. Las tecnologías son vistas como peligro y en muchos casos deberían ser prohibidas se asumen posiciones bioluditas (se niega el surgimiento de una superinteligencia ya sea por ser una utópica o por los peligros que encierra.
  5. Ecologismo social. La propuesta del desarrollo sostenible de lograr un equilibrio entre lo social, lo económico y lo ambiental. Se asume la necesidad de que los gobiernos asuman su papel ante la crisis ecológica, algunos asumen posiciones socialistas y se habla de un socialismo ecológico. Se asume la necesidad de controlar a la tecnologías ante los riesgos de su mal uso, principio de precaución, con respecto a la condición humano se asume una posición bioconservadora ante los peligros de las tecnologías por lo que la tecnología se debe desarrollar dentro de límites precisos.
  6. Colaboración transdisciplinar. La necesidad de aceptar la simbiosis humano tecnología (dimensión tecno-bio-psico-social) desde un enfoque transdisciplinar que incluye en cambio de una mentalidad hacia nuestra fuerza interior; transformación de la estructura social competitiva hacia una colaborativa, la protección del planeta y el surgimiento de una superestructura tecnológica sostenible. Se defiende la conservación de la condición humana desde la idea de un humano pleno y al surgimiento de una superinteligencia colectiva.

Como se puede notar las tres primeras posiciones defienden la idea de un futuro poshumano mientras las tres restantes las de un futuro sostenible.

Espero en próximos artículos seguir ahondando en el tema.


[1] En el libro “Inteligencia Artificial, el futuro del hombre”, en el capítulo 2, se desarrolla el tema sobre los antecedentes para una singularidad tecnológica, los presupuestos  de que parte y los caminos para alcanzarla; al final se exponen algunos de los cuestionamientos tecnológicos sobre su viabilidad.

Inteligencia artificial, el futuro del hombre. Disponible en México

ia-futuro-del-hombreInteligencia artificial, el futuro del hombre, ya está disponible desde Kindle Direct Publishing (KDP) para México. Ahora de manera inmediata se puede acceder a la página http://www.amazon.com.mx y adquirirlo desde su país.

El libro es una propuesta sobre el futuro del hombre y como será su relación con una tecnología que cada vez se hace más independiente y más ajena al destino del hombre como ser humano y es un esfuerzo por responder a las preguntas sobre cuál será nuestro futuro ante el acelerado desarrollo de las máquinas. Y que opciones tenemos.

Prefacio

El libro consta de tres capítulos que han sido escrito de forma independiente, incluso, en diferentes épocas. Pero todos tratan sobre el tema de la relación entre humanos y tecnologías y la incidencia que tendrá la inteligencia artificial en el futuro del hombre.

I.-¿Poshumanidad o Poshumanismo?

En este capítulo, se trata el tema de las máquinas inteligentes y su crecimiento en la dimensión, velocidad de procesamiento de la información el cual parece no tener límites y de que máquinas inteligentes construyan a su vez máquinas más inteligentes aún, lo que nos llevaría al surgimiento de una superinteligencia no humana y las consecuencias que esto tendría y la posibilidad de una tiranía de las maquinas ante el contexto social actual. Se concluye con la necesidad de una cooperación entre humanos y máquinas y la necesidad de complementación de ambos.

II.- ¿Humanismo en la era Cibernética?

El segundo capítulo, comienza con un recorrido histórico que va desde los inicios de la cibernética hasta la inteligencia artificial y se realiza una comparación entre la inteligencia artificial fuerte y la débil. Aquí se analiza la singularidad tecnológica de Vinge y se propone una clasificación de los tipos de superinteligencia que surgirán partiendo de las vías para la realización de una singularidad tecnológica propuesta por Vinge. Se concluye con una comparación entre los defensores de las ventajas de las tecnologías y la aplicación en los humanos, los nombro cibernéticos Punk; y a los que ven poco viables o de consecuencias impredecibles la aplicación de las tecnologías en el ser humano, los llamo cibernéticos Zen.

III.- Desafíos éticos de las tecnologías

Ya en el último capítulo, se toca el tema del transhumanismo: sus orígenes, ideología y los presupuestos tecnológicos con los que aspiran alcanzar la transhumanidad. Y desde un enfoque antropológico se cuestionan los planteamientos transhumanistas sobre los conceptos de naturaleza humana, persona y dignidad humana. Se finaliza con el naciente enfrentamiento, que cada vez coge más fuerza, entre los transhumanistas y los denominados bioconservadores y las posiciones que cada uno de ellos asume ante los problemas que enfrenta el mundo actual.

Los tres capítulos tienen en común la búsqueda de una visión sobre un futuro; donde el ser humano, pueda vivir en armonía con la naturaleza y con las tecnologías; donde pueda manifestar todo su potencial; sin negar su propia esencia humana.

Ahora disponible en México en Kindle Amazon

¿Provocarán las tecnologías el fin de la humanidad? (1)

El progreso tecnológico ha ido pasando de las herramientas, las máquinas manejadas por el hombre, a las máquinas autónomas cada vez más inteligentes (según avancen las técnicas de inteligencia artificial) que irán inevitablemente formando parte de la vida social de los humanos, ya no como herramientas o máquinas (automóviles, computadoras, grúas, etc.) sino como máquinas superinteligentes capaces de tomar decisiones junto a los humanos. Ahora, la pregunta es: ¿estamos preparado para ese futuro?

En el sitio The Millennium Project, se plantea la necesidad de una ética global ante la aceleración tecnológica que se está produciendo que va más allá de los medios convencionales de evaluación ética y se plantea la necesidad de sistemas éticos que se anticipen a los posibles eventos futuros. Y señala, como preocupación, el hecho de que una sola persona, pueda alcanzar un poder masivamente destructivo, ya que las tecnologías destructivas están al alcance de cualquiera que las pueda comprar y el acceso a la información ya no es un problema, hoy casi todo se puede encontrar en Internet. Sin, dudas el terrorismo es una de las mayores amenazas de este siglo.

Otros hablan del peligro de una tecnología ciega. Que no es otra cosa que una tecnología que avanza en la historia sin un conocimiento profundo del territorio natural, biológico, humano y social en que se mueve. Es el uso negligente de las tecnologías (con fines de lucro, militares, etc.) que ignora las consecuencias de sus actuaciones y actúa al margen de ellas.

Y como consecuencia de esta tecnología ciega, se citan las siguientes consecuencias: el problema de la contaminación, la destrucción de los recursos naturales, el cambio climático, de extinción de especies animales, la alteración de la biosfera, etc.

Por su parte, Miguel Ángel Gutiérrez, realiza el siguiente cuestionamiento: “¿Cuál es el límite de las tecnologías? Ninguna de ellas queda confinada a la función que su creador original imaginó; las tecnologías se entrecruzan, se potencian, se modifican y generan nuevas aplicaciones, por lo que se hace necesario conocer cuáles pueden ser sus consecuencias, más allá del producto o servicio que la incorporen inicialmente.

Hasta el super optimista y experto en inteligencia artificial, Ray Kurzweil, muestra cierta preocupación cuando dice: “No podemos depender de enfoques de ‘prueba y error’ para tratar los riesgos existenciales… Tenemos que incrementar enormemente nuestra inversión para desarrollar tecnologías defensivas específicas… Estamos hoy en la fase crítica de la biotecnología, y alcanzaremos la fase en la que tendremos que implementar directamente tecnologías defensivas para la nanotecnología en los últimos años de la próxima década… Un patógeno autoreplicante, ya sea biológico o basado en la nanotecnología, podría destruir nuestra civilización en cuestión de días o semanas.”

Esto es solo una introducción en el próximo artículo iremos entrando en detalles. El tema está abierto…